JUAN RAMÓN JIMÉNEZ Y 101 AÑO DE PLATERO

El 101 año de Platero y yo  escrita por Juan Ramón Jiménez  se ha celebrando en este año de 2015.

Durante todo el año han pasado por Moguer (Huelva)  más de 200 poetas que han rendido homenaje al gran escritor y poeta onubense.  El IV Encuentro de Poetas Andaluces de Ahora reunió en la hermosa localidad de Moguer  cerca de 60 poetas de Andalucía y fuera de ella con diferentes recitales , en el Museo Fundación casa donde vivió y en la Casa Natal  donde nació Juan Ramón Jiménez. Un hermoso recital poético musical en el teatro Felipe Godínez marcó unos días cargados de emociones.

Hablar de Juan Ramón Jiménez implica hablar de un estilo propio, de un hombre que de muy joven sabia lo que quería hacer a pesar de empezar estudiando derecho y asistir a clases de pintura una pasión de muy joven.

Platero y yo es su gran obra por la que fue premiado con el premio Nobel.  Sus inquietudes  literarias fueron rápidamente  vistas desde muy joven mientras hacia el bachiller. Un poeta que se esmeraba en sus escritos, buscando la perfección en ellos, resaltar la influencia y el apoyo incondicional de Zenobia su esposa que trabajo incansablemente  a su lado pasando su escritos por la maquina de escribir.

Juan Ramón Jiménez  es un autor esencial para la poesía en lengua española y para la poesía contemporánea occidental. Sus propuestas éticas y estéticas marcan una línea divisoria entre el Romanticismo de Espronceda y Bécquer, bajo cuya influencia escribe sus primeros versos, y el Modernismo y las vanguardias de las primeras décadas del siglo xx

El exilio en América durante las décadas de los cuarenta y cincuenta enriquece su poesía, la cual adquiere una dimensión cósmica y mística sin precedentes en la tradición española. El magisterio de Juan Ramón en la poesía española del siglo xx es indiscutible y continúa influyendo en los poetas de las generaciones más jóvenes.

Hoy su legado sigue siendo estudiado  por escritores y estudiosos de la obra de este gran poeta.

JUAN RAMON Y ZENOBIA

JUAN RAMON JIMENEZ

 

AL mirar la mañana  y sentir el roció

en el silencio del pueblo,

una tristeza invade mi ser

y mis ojos, se quedan sin lágrimas.

Un olor de flores silvestres

se dejan balancear por el aire

anunciando una paz blanca

y un atardecer con tonos violetas.

Las calles de Moguer se alegran

los niños sueltan sonrisas

llenando cada lugar, por donde caminaste.

Mis pasos mudos tras la huella

de quien puso el sello con su pluma,

llena de nostalgia mis pensamientos

y engalanan mi nacimiento de Onubense.

Juan Ramón Jiménez, paisano ilustre

dejaste tu alma entre las paredes

y formaste un platero de algodón,

cargado de sentimientos y belleza

en esas tardes que reposabas

en los campos sembrados, y marrones,

llenaste mi persona, tocaste el corazón.

 

El silencio me invade por las calles que pisaste,

y la luna, que alumbra tu puerta

deja un delicado aroma que se esconde

en la bruma y las líneas de tus letras,

mi querido amigo,

Juan Ramón.

 

GRACIAS

 

FRASE ENVIADA

Los versos en el poeta  calma la soledad de su interior.

 

José Romero Muñoz

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