{"id":9404,"date":"2016-12-14T12:51:37","date_gmt":"2016-12-14T12:51:37","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=9404"},"modified":"2016-12-14T12:51:37","modified_gmt":"2016-12-14T12:51:37","slug":"al-alba-del-invierno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=9404","title":{"rendered":"AL ALBA DEL INVIERNO"},"content":{"rendered":"<p>Cuenta una leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le toc\u00f3 su turno de nacer como ni\u00f1o y le dijo un d\u00eda a Dios:<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Me dicen que me vas a enviar ma\u00f1ana a la Tierra. \u00bfPero\u2026, c\u00f3mo vivir\u00e9 all\u00ed tan peque\u00f1o e indefenso como soy?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Entre muchos \u00e1ngeles escog\u00ed uno para ti, que te est\u00e1 esperando y que te cuidar\u00e1.<br \/>\n&#8211;\u00a0 \u00a0Pero dime, aqu\u00ed en el cielo no hago m\u00e1s que cantar y sonre\u00edr, eso basta para ser feliz.<br \/>\n&#8211;\u00a0 Tu \u00e1ngel te cantar\u00e1, te sonreir\u00e1 todos los d\u00edas y t\u00fa sentir\u00e1s su amor y ser\u00e1s feliz.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 \u00bfY c\u00f3mo entender\u00e9 lo\u00a0 que\u00a0 la\u00a0 gente\u00a0 me\u00a0 hable,\u00a0 si\u00a0 ni siquiera\u00a0 conozco uno de tantos idiomas extra\u00f1os que hablan los hombres?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0 Tu \u00e1ngel te dir\u00e1 las \u00a0palabras \u00a0m\u00e1s \u00a0dulces y\u00a0 m\u00e1s\u00a0 tiernas\u00a0 que \u00a0puedas escuchar y con<\/p>\n<p>mucha paciencia y con cari\u00f1o te ense\u00f1ar\u00e1 a hablar.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0 \u00bfY qu\u00e9 har\u00e9 cuando quiera hablar contigo?<\/p>\n<p>&#8211; Tu \u00e1ngel te juntar\u00e1 las manitas te ense\u00f1ar\u00e1 a orar y podr\u00e1s hablarme.<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 He o\u00eddo que en la Tierra hay hombres malos. \u00bfQui\u00e9n me defender\u00e1?<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0 Tu \u00e1ngel constantemente te defender\u00e1, incluso a costa de su propia vida.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0 Pero estar\u00e9 siempre triste porque no te ver\u00e9 m\u00e1s Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0 Tu \u00e1ngel te hablar\u00e1 siempre de m\u00ed y te ense\u00f1ar\u00e1 el camino para que regreses a mi presencia, aunque yo siempre estar\u00e9 a tu lado.<\/p>\n<p>En ese instante, una gran paz reinaba en el cielo, pero ya se o\u00edan voces terrestres,<\/p>\n<p>y el ni\u00f1o presuroso repet\u00eda con l\u00e1grimas en sus ojitos sollozando&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; \u00a0\u00a1Dios m\u00edo, si ya me voy dime al menos su nombre!. \u00bfC\u00f3mo se llama mi \u00e1ngel?<br \/>\n&#8211;\u00a0\u00a0 Su nombre no importa, t\u00fa le dir\u00e1s: MAM\u00c1.<\/p>\n<p>Cuando venimos a este mundo sumamente deteriorado, la primera palabra que todos los humanos pronunciamos es \u201cMam\u00e1\u201d. \u00a1Qu\u00e9 t\u00e9rmino m\u00e1s bello! \u00a1Qu\u00e9 maravillas encierran esas cuatro letras! \u00a1Mam\u00e1! \u00a1Mam\u00e1!<\/p>\n<p>Jes\u00fas tambi\u00e9n dir\u00eda \u201cMam\u00e1\u201d a Mar\u00eda, su madre y la nuestra. Por ello, como hermanos que somos de Jes\u00fas y de cada uno de los miembros que forma la gran familia humana, sabemos y creemos firmemente que Jos\u00e9 y Mar\u00eda llegaron a Bel\u00e9n, all\u00e1 donde el establo se hizo hogar de muchos. Con ellos iba Jes\u00fas en el seno de su madre. All\u00ed se sent\u00eda caliente, protegido, seguro. Mar\u00eda lo alimentaba con su sangre. Le acariciaba con sus deseos y sue\u00f1os. Jos\u00e9 y ella sab\u00edan que hab\u00eda de ser lo mejor de sus vidas. Padres de Dios. \u00bfPuede haber algo m\u00e1s grande? All\u00ed estaban los dos, donde deb\u00edan estar, cumpliendo con exquisita fidelidad lo que Dios quer\u00eda de ellos.<\/p>\n<p>Pasaron los a\u00f1os, los siglos, y el mundo cristiano sigue rememorando y celebrando con alegr\u00eda y felicidad esta efem\u00e9ride de amor, de amor de Dios a los hombres. S\u00ed, alegr\u00eda y felicidad para el mundo cristiano. No olvidemos que, si cualquier nacimiento de un ser humano debe traer consigo, para aquellos que lo aguardan y para toda la humanidad, ingentes caudales de j\u00fabilo y eternas primaveras de dicha, cu\u00e1nto m\u00e1s si ese beb\u00e9 es al mismo tiempo Dios, hecho hombre por amor a los hombres.<\/p>\n<p>La Navidad es, pues, tiempo de alborozo, de besos c\u00e1lidos, de corazones dadivosos, de jolgorio, de regalos y regalos&#8230;, en definitiva, de alegr\u00eda. Pero la Navidad, aunque es \u00e9poca de alegr\u00eda y felicidad, tambi\u00e9n sus d\u00edas est\u00e1n llenos, para muchos hombres y mujeres, de nevadas y heladas copiosas, arraigadas en el alma. D\u00edas de establos abandonados, de fr\u00edo, de hambre, de soledad, de dolor&#8230; Jos\u00e9 y Mar\u00eda sufrieron en sus almas y en sus cuerpos la desolaci\u00f3n y la amargura de verse rechazados por insolventes de los lugares donde palpitaba el fuego, alrededor del cual com\u00edan, beb\u00edan y re\u00edan los considerados pudientes, los te\u00f3ricamente dichosos.<\/p>\n<p>En Navidad afloran con m\u00e1s \u00edmpetu y se hacen sentir con m\u00e1s energ\u00eda, recuerdos de vivencias pret\u00e9ritas y sin retorno: im\u00e1genes de personas, hechos y situaciones que en su d\u00eda latieron, como un sol sin ocaso, en la bondad del amor, pero que ya de ellas s\u00f3lo nos queda una rosa oculta en nuestro coraz\u00f3n, tesoro incalculable, por \u00edntimo y valioso para nosotros, impregnado de l\u00e1grimas silentes, de tristezas de alma&#8230;<\/p>\n<p>La Navidad es tambi\u00e9n tiempo de zozobra y aflicci\u00f3n para quienes viven en soledad no deseada; para quienes en fecha\u00a0 a\u00fan no lejana perdieron para siempre a un ser querido; para quienes ven crecer en su jard\u00edn, abandonado por falta de ilusiones, la planta amarga del desamor, de la desesperanza&#8230;; para quienes tienen su nave envarada bajo las blancas s\u00e1banas de una cama hospitalaria o de un centro geri\u00e1trico; para quienes eligieron con valent\u00eda la soledad silenciosa, al desterrar de su alma, de su sangre y de sus d\u00edas a un coraz\u00f3n indiferente; para quienes no tienen nada que comer ni que beber o no tienen ganas ni gusto en ello; \u201cpara quienes, como dice Antonio Gala,\u00a0 desear\u00edan que los dejasen comer un huevo duro y un yogur, de pie, mirando a ning\u00fan sitio, con los ojos demasiados secos para ver, o demasiados arrasados en l\u00e1grimas\u201d. \u00a1Cu\u00e1ntos y cu\u00e1ntos hombres y mujeres desear\u00edan, al llegar la Navidad, que sus d\u00edas fuesen d\u00edas ignorados, corrientes, de trabajo mon\u00f3tono y rutinario, suponiendo que lo tengan, como cualquier otra jornada del calendario! Pero, precisamente para ellos, esta efem\u00e9ride religiosa debe de ser y tiene que ser una fiesta de gozo y de gloria, precisamente para ellos, los no dichosos, porque la Navidad y el peque\u00f1o Dios vienen a despertarlos de tantas y tantas realidades y sue\u00f1os de tristezas, soledades, amarguras y miserias, y a ense\u00f1arles a mirar la vida y a vivirla con la sonrisa abierta y la mirada inmaculada de un ni\u00f1o.<\/p>\n<p>La Navidad es, pues, tiempo de amar, de ser solidario y de compartir lo que somos y tenemos con los dem\u00e1s, en especial con los necesitados.<\/p>\n<p>Al alba del invierno se despierta el pueblo, como un s\u00f3lo cuerpo en la intimidad de su esp\u00edritu. Hay alborozo en los corazones y en el viento que juega a ser viento, mientras la luz se recrea desde el amanecer, como un ni\u00f1o dichosamente ilusionado. El fr\u00edo resbala, imponiendo su limpidez absoluta, sobre la piel de una tierra bien amada, que desde siglos arropa a nuestro mundo andaluz con su belleza universal y con la seder\u00eda perfecta de su fascinante grandeza, duende y fortuna. Diciembre se alumbra, en esta tierra de sangre ardiente y vuelo arrebatador, con sones de guitarras, fragancias de villancicos y repiques continuos de complacencia. Luces de amor y de paz y de gloria de nuestra amada Andaluc\u00eda, de esta Andaluc\u00eda nuestra, de mirada chispeante, coraz\u00f3n generoso y sangre eternamente joven, emprendedora y activa, que derrocha prodigios para derretir la nieve acumulada sobre los caminos y en las almas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Carlos Ben\u00edtez Villodres<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuenta una leyenda que a un angelito que estaba en el cielo, le toc\u00f3 su turno de nacer como ni\u00f1o&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":944,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9404"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=9404"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/9404\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=9404"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=9404"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=9404"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}