{"id":7601,"date":"2016-06-15T14:35:05","date_gmt":"2016-06-15T14:35:05","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacosta.net\/?p=7601"},"modified":"2016-06-15T14:35:05","modified_gmt":"2016-06-15T14:35:05","slug":"conversando-con-ofelia-xxxvii-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=7601","title":{"rendered":"CONVERSANDO CON OFELIA XXXVII"},"content":{"rendered":"<p>-Queridisima Ofelia, les prometimos a nuestros lectores intercalar en nuestras \u201cConversaciones\u201d los cuatro Relatos -uno cada mes- de aquellas lejanas fechas cuando conoc\u00ed a Silvia (a\u00fan no te conoc\u00eda a ti)) y mantuve con ella \u201cconversaciones muy interesantes\u201d que, seg\u00fan t\u00fa -y te doy la raz\u00f3n- nuestros lectores deber\u00edan conocer, (aunque ya los publiqu\u00e9, pero hace tanto tiempo que a todos les vendr\u00e1 de nuevo) Y a ello vamos con este primer\u00a0 Relato que intercalamos hoy, con el mismo t\u00edtulo con el que lo publiqu\u00e9:<\/p>\n<p><span style=\"text-decoration: underline;\">Conversando con Silvia<\/span><\/p>\n<p>Silvia Bazaga Chal\u00e9 es una mujer joven, muy observadora y excepcional. La conoc\u00ed hace cinco a\u00f1os cuando entr\u00f3 en\u00a0 \u201cAMACVI\u201d (mi Escuela de Quiromasaje Terap\u00e9utico), para iniciar un curso de esta especialidad. En aquel breve \u00a0encuentro antes de comenzar la primera clase, deduje que no era mujer de muchas palabras sin antes conocer \u201cel ambiente y la calidad\u201d tanto de personas como de trato en el que estaba inmersa. Me gust\u00f3 su prudencial reserva hasta ver, por s\u00ed misma y no de o\u00eddas, de qu\u00e9 iba todo aquello. Comenzaba el nuevo Curso. Entr\u00f3 en la espaciosa aula de clase donde los alumnos y alumnas le saludaron amablemente, se sentaron todos y guardaron silencio esperando mi \u201cintroducci\u00f3n al curso de Quiromasaje\u201d, y las primeras pr\u00e1cticas manuales en las diversas\u00a0 camillas, dirigidas por m\u00ed y por mis profesores y profesoras ayudantes. Finalizada esta primera clase, \u00a0me felicit\u00f3 por lo que yo les expliqu\u00e9 y ense\u00f1\u00e9, ahondado en lo referente a la Medicina Manual y a las Terapias Naturales. Se sent\u00eda feliz, la escuela le hab\u00eda inspirado confianza, esperaba mucho del curso y su inicial reserva se hab\u00eda esfumado. Y advert\u00ed de inmediato que a Silvia no le iba, como a otros, la banalidad, el cotilleo y los facilismos de determinados ambientes; \u00a0prefiere y le encantan los de otra \u00edndole, los ambientes cuyos contertulios irradien nobleza, sinceridad y naturalidad, sin m\u00e1s pretensi\u00f3n que \u201cpas\u00e1rselo bien aprendiendo\u201d, \u00a0y sin nada grotesco o malintencionado que lamentar. Y anot\u00e9 en mi interior: \u201cSilvia equivale a veracidad, delicadeza, tacto, y libertad sin prepotencia ni esp\u00edritu posesivo\u201d. Me qued\u00e9 con esta impresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Termin\u00f3 el curso, se diplom\u00f3 con nota de sobresaliente, y de inmediato me demostr\u00f3 su \u00a0generosidad acompa\u00f1\u00e1ndome en algunas salidas y diligencias, cuando he necesitado su cordial ayuda. Y en estos encuentros, charlando sin premura de variopintos temas con amplia libertad por mi parte y sin reservas por la suya, descubr\u00ed en ella un tesoro de observaciones y sabias consideraciones que, platicando sin premura, me fue confiando. Y como sus convicciones las considero de gran inter\u00e9s formativo porque \u201ctienen mensaje\u201d, las fui desgranando en varios art\u00edculos comenzando por \u00e9ste\u2026<\/p>\n<p>Est\u00e1bamos hablando de<span style=\"text-decoration: underline;\"> lo que muchas mujeres suelen buscar en el hombre<\/span> <span style=\"text-decoration: underline;\">que eligen.<\/span> Y Silvia me dijo:<\/p>\n<p>-Mira, Rogelio, muchas mujeres buscan su pareja partiendo de sus propios estados negativos, de sus limitaciones y carencias, de su escasa evoluci\u00f3n interior, de su \u201cfalta de personalidad\u201d. Por ejemplo, partiendo de su temor a la soledad, o de la necesidad de que su pareja cargue con sus deficiencias psicol\u00f3gicas. Una mujer as\u00ed necesita que alguien\u00a0 est\u00e9 por ella \u201cporque ella no sabe estar por ella misma\u201d, que la mimen, que la distingan y enaltezcan, o sea: \u201cque alimenten su ego\u201d. Buscan pareja\u00a0 porque, como no saben potenciarse y valorarse por si mismas, esperan que su pareja cargue con su inmadurez an\u00edmica; incapaces de cultivarse y comprometerse con actividades que muy bien podr\u00edan llevar a cabo; y no lo hacen\u00a0 o por elemental falta de voluntad y optimismo, o por\u00a0 comodidad e indolencia.<\/p>\n<p>La miro a los ojos detenidamente, -sus ojos son tan expresivos o m\u00e1s que sus palabras- y ella me sonr\u00ede levemente significando: \u201cme comprendes y coincides conmigo\u201d. Un gratificante silencio que dura un pu\u00f1adito de segundos para seguir degustando nuestro humeante caf\u00e9, y tirando del hilo de su psicol\u00f3gica madeja ella prosigue:<\/p>\n<p>-El tipo de mujer que te estoy describiendo, Rogelio, no es el de unas pocas aqu\u00ed y otras aisladas all\u00e1, \u00a1son muchas las que son as\u00ed y as\u00ed van por la vida! Y no se dan cuenta de que buscando pareja sin antes reparar su morada interior, -su esp\u00edritu, su alma, su psiquismo, como quieras llamarle-, sin barrer, fregar y pulir su propia persona, sin \u201cmagnificarse\u201d (palabra que t\u00fa empleas a menudo, Rogelio, y que me place porque tiene mucha miga), est\u00e1n atrofiando sus capacidades, mermando su personalidad y castrando su evoluci\u00f3n interior.<\/p>\n<p>Y tiene toda la raz\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo neg\u00e1rsela? A primera vista nadie -o poqu\u00edsimas personas- adivinar\u00edan \u00a0los pensamientos, elucubraciones e ideales\u00a0 que fermentan en la intimidad de esta mujer que \u201ctiene muy bien puesta su alma en su almario\u201d, y aunque aparenta una sutil timidez y reserva, lo cierto es que\u00a0 es muy due\u00f1a de s\u00ed misma, se gu\u00eda por su propia br\u00fajula interior, conoce su horizonte y su meta, y tiene el don de la \u201csabidur\u00eda\u201d. Sigue otro beat\u00edfico silencio y otros relajantes buchitos de caf\u00e9. Como tiene muy claro que sus razonamientos no me incomodan, al contrario, los bendigo y aplaudo, ella les a\u00f1ade esta sabrosa guinda:<\/p>\n<p>-Imag\u00ednate ahora, Rogelio, que la pareja buscada y encontrada por la mujer que he descrito, \u201cparte tambi\u00e9n de las mismas deficiencias, imperfecciones y carencias, del mismo prosa\u00edsmo y negativismo que ella\u201d. \u00bfTe das cuenta de que entonces ambos en vez de construirse un ed\u00e9n est\u00e1n labrando la sepultura para lo m\u00e1s bello y sagrado, el Amor,\u00a0 la Creatividad, la Libertad y la Felicidad? \u00bfC\u00f3mo terminan muchas uniones conyugales? A la larga, -y a veces a la corta-, con suspicacias, amargas discusiones, enfrentamientos, acosos psicol\u00f3gicos, y bastantes veces con palizas, juicios, y a veces con tr\u00e1gicas muertes. Y si no llegan a tal extremo, es porque uno de los dos -casi siempre la mujer- opta por una denigrante sumisi\u00f3n que no deja de ser esclavitud, diciendo \u201cam\u00e9n\u201d a todo incluso a lo que le disgusta, aparentando ante los dem\u00e1s \u201cque todo va bien\u201d cuando todo va mal, \u201cque su hombre es su dulce due\u00f1o y protector\u201d cuando es su lobo traicionero, y callando, sufriendo y aburri\u00e9ndose \u201chasta que la muerte los separe\u201d. Naturalmente, Rogelio, con malos manjares (por no decir podridos) y peor cocinero, \u00bfqui\u00e9n no vomita hasta la primera papilla que le dieron?<\/p>\n<p>Ambos nos re\u00edmos hasta la carcajada, yo diciendo \u201ca no ser que recurran a un kilo de bicarbonato por comensal\u201d, y ella: \u201co procurando que el comedor est\u00e9 al lado del w\u00e1ter\u201d\u2026 Pero me advierte:<\/p>\n<p>-Rogelio, todo lo que te he dicho no cuenta con las \u201cmagn\u00edficas y soberanas excepciones\u201d que por suerte siempre han existido y existir\u00e1n; parejas que cada una por separado ya es \u201cuna plenitud\u201d; y dos plenitudes en conjunto generan comportamientos, ambientes y formas de vida de orden superior, maravillosas, trascendentes; son vidas profundas que tienen sentido.<\/p>\n<p>Con esto de las \u201cdos plenitudes de orden superior\u201d, Silvia me ha hecho recordar un inteligente texto de Pit\u00e1goras. Nos dice este ilustre fil\u00f3sofo, matem\u00e1tico y ge\u00f3metra del siglo VI antes de Cristo, que partiendo de una plenitud geom\u00e9trica como es el \u201cpunto\u201d, al ponerse en movimiento engendra otra plenitud, la \u201cl\u00ednea\u201d; y \u00e9sta, puesta en movimiento engendra otra realidad, la \u201csuperficie\u201d; y \u00e9sta a su vez en movimiento engendra otra dimensi\u00f3n, el \u201cvolumen\u201d. \u00a1Porque \u201cpunto, l\u00ednea y\u00a0 superficie\u201d son cada una por separado no una entelequia, sino \u201cuna realidad plenaria con su propio dinamismo\u201d!<\/p>\n<p>Es verdad. Silvia est\u00e1 muy en lo cierto. Un m\u00e9dico carente de concienzuda pr\u00e1ctica, con enfermera sin oficio, en vez de curar a sus enfermos\u00a0 los agravar\u00e1n hasta morir. Un cojo y un manco que se olviden de escalar el Kilimanjaro. Un mudo que no pretenda cantarle serenatas a un sordo. Un agonizante tras darle la \u201cextremaunci\u00f3n\u201d, que no se apunte a un concurso de nataci\u00f3n. Un calvo y mutilado de pies, manos y nariz, que no se inscriba en una pasarela para exhibir ante el p\u00fablico elegantes trajes y peinados\u2026 Y mientras se nos ocurren m\u00e1s y m\u00e1s comparaciones divertidas, nos re\u00edmos con ganas y apuramos el \u00faltimo buchito de caf\u00e9, (que por ser el \u00faltimo, hay que sorberlo con m\u00e1s sabrosa lentitud\u2026)<\/p>\n<p>Fin de esta primera \u201cConversaci\u00f3n con Silvia\u201d intercalada.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>ROGELIO GARRIDO MONTA\u00d1ANA<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Presidente de Honor del Proyecto Cultural \u201cGranada Costa\u201d.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>-Queridisima Ofelia, les prometimos a nuestros lectores intercalar en nuestras \u201cConversaciones\u201d los cuatro Relatos -uno cada mes- de aquellas lejanas&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":7602,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7601"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7601"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7601\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7601"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7601"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7601"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}