{"id":649,"date":"2015-03-26T16:47:06","date_gmt":"2015-03-26T16:47:06","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacosta.es\/?p=649"},"modified":"2015-03-26T16:47:06","modified_gmt":"2015-03-26T16:47:06","slug":"la-transcendencia-tiene-nombre-entrevista-a-diego-sabiote","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=649","title":{"rendered":"LA TRANSCENDENCIA TIENE NOMBRE (ENTREVISTA A DIEGO SABIOTE)"},"content":{"rendered":"<p><strong><em>La tuya es una historia de superaci\u00f3n. Fuiste una v\u00edctima del trabajo infantil, en un lugar duro, como una cantera, y desde all\u00ed llegaste a completar dos licenciaturas y un doctorado. \u00bfC\u00f3mo recuerdas esos a\u00f1os de infancia y juventud?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy busco mi procedencia:<\/p>\n<p>nac\u00ed en una familia,<\/p>\n<p>donde el pan se traza<\/p>\n<p>con l\u00edneas de sudor y l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de romper mi infancia<\/p>\n<p>y sin pisar el instituto,<\/p>\n<p>mis manos de llagas tiernas<\/p>\n<p>aplastan los senos duros<\/p>\n<p>de las piedras blancas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi coraz\u00f3n se puli\u00f3<\/p>\n<p>en la cima de la monta\u00f1a<\/p>\n<p>junto a las piedras desnudas<\/p>\n<p>y hombres, muchos hombres,<\/p>\n<p>salpicando como hormigas<\/p>\n<p>las venas blancas subterr\u00e1neas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El aire que brota de esta monta\u00f1a<\/p>\n<p>no va vestido de pinos y romeros,<\/p>\n<p>ni engalanado con perfumes<\/p>\n<p>de se\u00f1oritas en fiestas de tarde de amor;<\/p>\n<p>es un aire de olor<\/p>\n<p>a trabajo, sudor y llanto<\/p>\n<p>de adolescente esclavitud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los barrenos llevan cargas<\/p>\n<p>de dinamita negra y gritos silenciados;<\/p>\n<p>por eso, en las explosiones,<\/p>\n<p>las monta\u00f1as revientan en pedazos<\/p>\n<p>de piedras amedrentadas.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-650\" src=\"http:\/\/granadacosta.es\/wp-content\/uploads\/2015\/03\/sabiote2-2-300x201.jpg\" alt=\"sabiote2 2\" width=\"738\" height=\"544\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como p\u00f3rtico de esta entrevista que, con tanta amabilidad y benevolencia, me concede la profesora de Filolog\u00eda hisp\u00e1nica de la Universidad de las Islas Baleares, D\u00f1a. Mar\u00eda Payeras, quiero que nos acompa\u00f1e este poema que sintetiza de forma extraordinaria esa primera fase de mi vida. Pero hablar en clave po\u00e9tica significa aceptar unas reglas de juego que impone el mismo lenguaje en el que el decir siempre dice m\u00e1s de lo que dice, y , que desde ninguna otra parte, en modo alguno puede ser suplantado, en lo que se refiere a lo m\u00e1s sustancial.<\/p>\n<p>El poema enmarcado en cinco estrofas recoge toda la amalgama en la que se hace posible la aparici\u00f3n de una injusticia que nace de la pobreza y arrastra consigo la explotaci\u00f3n, la frustraci\u00f3n y la negaci\u00f3n de una vida inocente que descubre el mundo en toda su dureza a trav\u00e9s del trabajo infantil. Este ser\u00eda el corolario del poema al que quisiera dejar intacto ante el lector con toda su carga de significaci\u00f3n cr\u00edtica.<\/p>\n<p>No obstante he de puntualizar que, antes de ese decir m\u00e1s del poema, quisiera dar algunas pistas que faciliten la comprensi\u00f3n, tambi\u00e9n la misericordia de los personajes an\u00f3nimos del poema. Mi infancia, vista desde categor\u00edas socioculturales actuales, fue especialmente dura, tercermundista por cuanto no tuve acceso a la ense\u00f1anza primaria oficial. Yo nunca asist\u00ed a ning\u00fan colegio. Los hijos de las familias humildes no ten\u00edamos plaza en el colegio oficial del pueblo. Esta carencia era sustituida por un anciano autodidacta dotado de una inteligencia portentosa. En su casa me ense\u00f1\u00f3 las primeras letras. Durante cinco a\u00f1os, ininterrumpidamente, sin perder un solo d\u00eda, tuve como maestro a este hombre excepcional cuyo nombre deseo quede registrado en esta entrevista: Antonio Mart\u00ednez Moreno. En 1954, con tan solo diez a\u00f1os comenc\u00e9 a trabajar en las canteras de Macael, mi pueblo. El trabajo en las canteras por esas fechas era dur\u00edsimo, pr\u00f3ximo a la esclavitud. Impropio para un ni\u00f1o visto desde las categor\u00edas culturales actuales. En aquel ambiente (1954) era visto con normalidad. Era el decurso normal de la cadena productiva. El trabajo artesanal requer\u00eda cierta habilidad en el manejo del \u201cmazo y el puntero\u201d. Se compart\u00eda la idea de que s\u00f3lo en la ni\u00f1ez se adquir\u00eda adiestramiento. Si se retardaba la edad entonces ya nunca se alcanzaba esta habilidad. Visto desde fuera parece como si los padres fueran seres sin entra\u00f1as. Nada m\u00e1s lejos de la realidad. En mi caso, le aseguro, justamente en ese ambiente, recib\u00ed de mis padres las lecciones m\u00e1s hermosas acerca de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 te llev\u00f3 a mantener tu vocaci\u00f3n de estudiar?<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En mi vida hay un antes y un despu\u00e9s que vienen marcados por un acontecimiento que cambiar\u00e1 mi vida con radicalidad: el regalo del don de la fe en el a\u00f1o 1961, justamente cuando cumpl\u00eda diecisiete a\u00f1os. El intento de explicar el fen\u00f3meno del cambio de vida desde par\u00e1metros estrictamente econ\u00f3micos, sociol\u00f3gicos y psicol\u00f3gicos, en mi caso, est\u00e1 condenado al fracaso. O dicho de otro modo m\u00e1s acad\u00e9mico, la realidad que marc\u00f3 mi vida en la ni\u00f1ez y en la adolescencia fue tan severa que cualquier intento de sobrepasar esas limitaciones parec\u00eda imposible. Pero he aqu\u00ed ese momento de gracia, de luz y de misterio que me hace sentir una persona enteramente nueva y me da fuerzas para afrontar objetivos que jam\u00e1s hab\u00eda so\u00f1ado. Los an\u00e1lisis te\u00f3ricos de Feuerbach, Marx, Freud, Nietzsche acerca de que Dios sea un estorbo, por cuanto merma y empeque\u00f1ece la personalidad humana, en\u00a0 mi caso no se cumplen. La aceptaci\u00f3n del Dios de Jes\u00fas de Nazaret se convirti\u00f3 en mi vida en un referente permanente de interpelaci\u00f3n, de superaci\u00f3n y de trascendencia. Con la aceptaci\u00f3n de Dios no quedamos disminuidos de nuestra condici\u00f3n, sino engrandecidos. Esta es mi experiencia personal.<\/p>\n<p>Con este trasfondo, en el a\u00f1o 1963, con 19 a\u00f1os cumplidos, abandon\u00e9 la cantera y me march\u00e9 a Salamanca. All\u00ed estudi\u00e9 el bachillerato y obtuve la licenciatura de Filosof\u00eda y Teolog\u00eda. En junio de 1975 termin\u00e9 los estudios y en septiembre del mismo a\u00f1o comenzaba mi carrera docente en la Universidad de las Islas Baleares. Hice compatible, en aquellos momentos, la docencia con la investigaci\u00f3n. En 1980 present\u00e9 la tesis doctoral en Filosof\u00eda en la Universidad de Salamanca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfQu\u00e9 hechos de tu vida consideras relevantes o significativos en relaci\u00f3n a tu vocaci\u00f3n po\u00e9tica?\u00bfQu\u00e9 ha significado la poes\u00eda en tu vida?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi incorporaci\u00f3n a la escritura po\u00e9tica es relativamente reciente y, por tanto, tard\u00eda en lo que a mi edad se refiere ya que mi primera publicaci\u00f3n aparece en 1992 cuando acababa de cumplir 48 a\u00f1os. Esta obra recoge mis escritos de estudiante, un estudiante con cierta singularidad, por cuanto despu\u00e9s de trabajar durante nueve a\u00f1os en una cantera iniciaba los estudios de bachillerato.<\/p>\n<p>Como puede verse, mi preocupaci\u00f3n por la poes\u00eda arranca de mi encuentro con la cultura. Hasta ese momento, mis sentimientos po\u00e9ticos los comunicaba a trav\u00e9s de sentencias y brillantes ocurrencias que, con espontaneidad, expresaba a viva voz a los amigos que estaban dispuestos a aguantarme. Los cursos de literatura me permitieron el conocimiento de los grandes poetas, al tiempo que me daban las herramientas necesarias para trabajar el poema. Con estos referentes de punto de partida, poetas y t\u00e9cnica po\u00e9tica, comenc\u00e9 mi propia navegaci\u00f3n en el oc\u00e9ano insondable de la poes\u00eda convencido de que no hay un puerto definitivo que suponga el final del viaje. La poes\u00eda no tiene ni principio ni final. La poes\u00eda, en mi vida, sin dejar de ser palabra, es m\u00e1s que <em>palabra en el tiempo<\/em>, es mi br\u00fajula, es mi destino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Las primeras lecturas suelen dejar una huella profunda \u00bfcu\u00e1les fueron tus lecturas po\u00e9ticas iniciales, y cu\u00e1les con el paso del tiempo, han sido tus referentes po\u00e9ticos m\u00e1s importantes?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ser\u00eda ingenuo de mi parte ignorar por un desmedido af\u00e1n de originalidad que todo tipo de conocimiento remite a una tradici\u00f3n. Todos los saberes desde los menos elevados a los m\u00e1s sublimes tienen una historia. Todo conocimiento remite a un pasado a partir del cual nosotros montamos nuestro discurso propio. Como han se\u00f1alado Heidegger y de modo especial, Gadamer, siempre hablamos desde alg\u00fan sitio. En todo poeta aut\u00e9ntico laten unos motivos, unas voces que los emparentan con otros motivos y otras voces de los momentos m\u00e1s brillantes que ha alcanzado la literatura en su hist\u00f3rico devenir. En todos los grandes poetas subyacen las mismas cuestiones. Todos ellos han de enfrentarse a los mismos enigmas que esencialmente son el retorno al origen, la temporalidad y la celebraci\u00f3n del rel\u00e1mpago de lo eterno.<\/p>\n<p>Con este trasfondo, no tengo ning\u00fan reparo en manifestar los poetas que me han marcado y con los que me agradar\u00eda compartir el fuego y la luz que ellos han tra\u00eddo a la literatura. Estos son: Plat\u00f3n (el del <em>mito de la caverna<\/em>), los autores de los salmos, Fray Luis de Le\u00f3n, San Juan de la Cruz, Novalis, Coleridge, Leopardi, H\u00f6lderlin, Tagore, Stefan George, Rilke, Trakl, Celan, B\u00e9cquer, A. Machado, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Cernuda, Claudio Rodr\u00edguez, Eugenio de Andrade y un etc sin punto final.<\/p>\n<p>Si nos acercamos sin prejuicio a los poetas que han dejado su sello en la literatura, quedamos maravillados por la diversidad de registros, por la variedad de puntos de mira, que, en el fondo, no hacen otra cosa que ensanchar la riqueza insondable del alma humana. La poes\u00eda, como cualquier rama del arte, tiene un car\u00e1cter trascendente. Por ello mismo, la <em>Poes\u00eda<\/em>, con may\u00fascula, no queda reservada a la visi\u00f3n de un solo poeta o de un grupo de poetas, aunque estos sean imprescindibles. La Poes\u00eda es siempre m\u00e1s. Por eso, todo gran poeta es complementado con otro, con otros grandes poetas. Y todos juntos, desde sus respectivas cimas apuntan a una cima siempre inalcanzable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Empezaste a publicar a una cierta edad. Desde entonces, el n\u00famero de tus publicaciones se han sucedido a un ritmo regular hasta formar un bloque numeroso, \u00bfpor qu\u00e9 tardaste tanto en dar a conocer tu obra?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A estas alturas de la entrevista, como es bien sabido, yo llegu\u00e9 tarde al pastel de la Cultura. Esta situaci\u00f3n singular ha marcado todo mi devenir existencial. El asentamiento profesional, con todas sus exigencias, absorbieron por un largo tiempo toda mi atenci\u00f3n. Una vez alcanzado mi objetivo qued\u00e9 con las manos libres para ejercer lo que desde siempre hab\u00eda anhelado mi coraz\u00f3n: el quehacer po\u00e9tico y mi incondicional y total entrega.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u00bfCu\u00e1l es el \u00faltimo libro de poes\u00eda que te ha dejado huella y por qu\u00e9?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me resulta dif\u00edcil escoger. Cada uno de mis trabajos, seg\u00fan el momento vivido, ha dejado su sello, ha tocado alguna fibra de lo m\u00e1s hondo de m\u00ed mismo. Aunque, como expreso en uno de mis poemas, en todo tipo de creaci\u00f3n se da una doble vivencia. Por una parte, se siente el alborozo, la alegr\u00eda del acto creativo; la otra, desasosiego, tristeza de no expresarlo en su completa integridad:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desolaci\u00f3n de poeta:<\/p>\n<p>su poema m\u00e1s querido<\/p>\n<p>nunca ver\u00e1 la luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta experiencia respecto al poema es la misma que tengo respecto a cada uno de mis libros. Ante la insatisfacci\u00f3n he de vencer la tentaci\u00f3n de romperlo, tirarlo a la basura. Pasado el calent\u00f3n pongo en ejercicio conmigo mismo la par\u00e1bola del buen samaritano.<\/p>\n<p>Dejado atr\u00e1s este pre\u00e1mbulo, el libro que m\u00e1s me ha dejado huella ha sido <em>Infantar\u00e0 la nit<\/em> (La noche encinta). En \u00e9l se confirman, toman cuerpo los peque\u00f1os logros alcanzados en obras anteriores y que apuntan a las preocupaciones del quehacer po\u00e9tico en sus momentos estelares. El tema de la memoria, del olvido, pero tambi\u00e9n de aquello que ha de ser inolvidable y que el poeta ha de registrar si quiere ser fiel a s\u00ed mismo y al don recibido. En el comentario a este libro, Daniel Cap\u00f3 lo ha expresado de forma insuperable: \u201cQuiero hablar de lo inolvidable como clave po\u00e9tica de <em>La noche encinta<\/em>\u2026Lo inolvidable no es algo exterior que suceda, sino algo que acontece en nosotros como experiencia de la realidad. Diego, que es un poeta de ra\u00edz cristiana, sabe que para el cristianismo lo inolvidable no es exactamente el sufrimiento de los griegos sino el <em>\u00e1lastos<\/em> transfigurado por Cristo. Dicho de otro modo: lo inolvidable es la inserci\u00f3n en la historia de la realidad desnuda del Mes\u00edas \u2013la luz del amor- que se entrega personalmente, desvelando as\u00ed la condici\u00f3n humana\u2026Lo inolvidable no es propiamente la memoria ni el recuerdo, sino una presencia que obra en el tiempo y que se actualiza en nosotros como desgarro, como grito o hendidura en el coraz\u00f3n. Lo inolvidable es tambi\u00e9n el padecimiento de la injusticia y la acusaci\u00f3n muda que surge del alma doblegada por la fuerza\u2026<em>La noche encinta<\/em> se sit\u00faa expresamente en el espacio de la finitud, en la oscuridad que resuena como silencio\u2026<em>La noche encinta <\/em>es la noche de la respuesta; la noche, dir\u00edamos, de la debilidad de la respuesta que se hace palabra para nombrar lo inolvidable. S\u00ed, se trata de una noche d\u00e9bil porque tambi\u00e9n nuestra voz es d\u00e9bil, torpe ante las huellas borrosas de la luz. La belleza, entonces sucede como a pesar nuestro \u2013el vuelo del murci\u00e9lago que subraya, con tinta invisible, la promesa de la noche\u2026los perros de la ciudad, las rosas, el canto de las golondrinas, los jud\u00edos, los gitanos y los negros, el grito dolorido de los siglos, el alma rota por la noche oscura- todo esto es lo inolvidable. Y es inolvidable porque acontece en el hombre como una pregunta que reclama respuesta, que exige de nosotros ser centinelas de la luz en la di\u00e1spora\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Poes\u00eda y Filosof\u00eda son dos campos que han ido de la mano en muchos autores. \u00bfC\u00f3mo describir\u00edas la relaci\u00f3n hist\u00f3rica entre estos dos conceptos, y c\u00f3mo crees que se reflejan en tu propia obra?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es bien conocida la relaci\u00f3n estrecha y la complicidad fecunda que ha existido desde siempre entre Filosof\u00eda y Poes\u00eda. Me remito a los escritos que al respecto ya son una referencia en el marco de nuestra cultura. Y como explicaci\u00f3n metapo\u00e9tica en el siglo XX ya son cl\u00e1sicos los estudios que nos han dejado de forma singular Heidegger, Gadamer y von Balthasar.<\/p>\n<p>La poes\u00eda constituye el horizonte fundamental desde donde trato de comprender el mundo que nos da cobijo, como tambi\u00e9n me da las claves, o tal vez convendr\u00eda hablar mejor de pistas, de caminos que apuntan a la clarificaci\u00f3n de mi propio existir y del de mis semejantes. Y todo ello sin ninguna garant\u00eda de \u00e9xito. El existir humano est\u00e1 envuelto en una masa de niebla en el que los perfiles tanto del origen como de su fin \u00faltimo quedan diluidos cuando no borrados. Pese a todo, no podemos renunciar a leer, a buscar las claves que nos permitan encontrar las pisadas ocultas de nuestra raz\u00f3n de ser y de existir. Desde este punto de vista, la poes\u00eda ser\u00eda la expresi\u00f3n art\u00edstica que m\u00e1s se aproxima a los fondos \u00faltimos, siempre enigm\u00e1ticos, de la vida. Quehacer noble y hermoso el del poeta, como nos ha mostrado Heidegger en su l\u00facido tratado sobre H\u00f6lderlin: \u201cHabitar po\u00e9ticamente significa estar en la presencia de los dioses y ser tocado por la esencia cercana de las cosas. Que la existencia es \u201cpo\u00e9tica\u201d en su fundamento quiere decir, igualmente, que el estar instaurada (fundamentada) no es un m\u00e9rito, sino una donaci\u00f3n\u201d. Cuando se descubren estas claves del acontecer po\u00e9tico, tal y como lo describe Heidegger, el poeta queda aprisionado confortablemente en esa atm\u00f3sfera m\u00e1gica de apertura, de escucha, de donaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esta peculiaridad de vivir po\u00e9ticamente nos ayuda a definir el para qu\u00e9 de la poes\u00eda. La poes\u00eda no tiene ninguna finalidad pr\u00e1ctica ni cremat\u00edstica. Est\u00e1 muy lejos de los aparatos l\u00f3gicos y mercantiles que han configurado nuestro mundo. En ello justamente incide su grandeza. En este mundo de nadie y, al mismo tiempo, de todos en el que se mueve la poes\u00eda, la palabra po\u00e9tica tiene su sitio, su lugar, ya que ella \u201ces instauraci\u00f3n por la palabra y en la palabra de lo permanente\u2026 Lo que permanece debe ser detenido contra la corriente\u2026\u201d<\/p>\n<p>La palabra po\u00e9tica tiene acceso a ciertos \u00e1mbitos que s\u00f3lo ella, por sus propias caracter\u00edsticas, puede alcanzar. Por ello mismo, \u201cla poes\u00eda \u2013como nos dice Heidegger- es la obra m\u00e1s peligrosa y a la vez la m\u00e1s inocente de las ocupaciones\u201d. Comprender estas dos facetas de la poes\u00eda nos pone en el camino correcto para comprender, con todas sus implicaciones, el fen\u00f3meno po\u00e9tico.<\/p>\n<p>Junto al quehacer po\u00e9tico, que poco a poco ha ido tomando terreno en mi vida hasta constituirse en el centro de la misma, comparto la reflexi\u00f3n y la escritura filos\u00f3fica, derivada de mi profesi\u00f3n dedicada a la docencia. Filosof\u00eda y Poes\u00eda ocupan mi quehacer diario. Cuando, como en mi caso, coinciden estas dos actividades, es dif\u00edcil delimitar, al menos en los contenidos, donde empieza una y donde termina otra, pese a las diferenciaciones significativas de un quehacer y otro. La filosof\u00eda y la poes\u00eda, en lo que se refiere a los grandes contenidos de sentido, estar\u00edan muy pr\u00f3ximas; ya no tanto en el modo de proceder, de conocer y de expresi\u00f3n. H\u00f6lderlin ha expresado de forma insuperable, en unos cuantos versos la cercan\u00eda y la distancia que median entre fil\u00f3sofos y poetas: \u201cJuntos est\u00e1n, los m\u00e1s amados, en las m\u00e1s separadas monta\u00f1as\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Tu poes\u00eda demarca algunos espacios geogr\u00e1ficos de raigambre espiritual: Montserrat, Lluc, Poblet, Solius, \u00bfpodr\u00edas explicar tu relaci\u00f3n con esos lugares?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una constante, en el pensamiento de Heidegger, hasta convertirse en pesadilla, la idea de lo sagrado como ese trasfondo \u00faltimo del poetizar. En el comentario que hace al poema de <em>Retorno a la patria<\/em> de H\u00f6lderlin nos dice: \u201cEl retorno a la patria es el regreso a la cercan\u00eda del origen. Regresar s\u00f3lo puede quien antes, como caminante quiz\u00e1 durante largo tiempo, ha tomado a sus espaldas el peso de la andanza y ha partido hacia el origen, para percibir all\u00ed lo que ha de buscarse, para luego regresar m\u00e1s experto, como el que busca. <em>Lo que buscas est\u00e1 cerca, ya te sale al encuentro\u2026<\/em>Al poeta que vuelve a la patria, le ilumina lo gozoso sali\u00e9ndole al encuentro\u2026\u201d Pero para esa b\u00fasqueda, en ese retorno necesitamos \u201cencontrarnos \u2013como nos dice Edmond Jab\u00e9s- con nuestra voz solitaria, [esa voz que] no es otra cosa que ir al encuentro de una voz extranjera, la de las palabras\u201d. El poeta busca ese subsuelo virgen de la palabra no contaminada. As\u00ed cada poeta, en su b\u00fasqueda, escoge su propio sendero: Juan Ram\u00f3n se aislaba herm\u00e9ticamente de todo ruido exterior; Valente dec\u00eda que no hay poes\u00eda sin desierto; Rilke encontr\u00f3 en las monta\u00f1as su atm\u00f3sfera de inspiraci\u00f3n; Leopardi busc\u00f3 la creaci\u00f3n en el caser\u00f3n familiar y la campi\u00f1a; yo he encontrado mi desierto en los monasterios de Montserrat, Lluc, Solius y Poblet.<\/p>\n<p>Los monasterios generalmente se encuentran en lugares donde la armon\u00eda con el entorno les da singularidad. Los monjes, a lo largo de los siglos, han creado una atm\u00f3sfera especial de paz que s\u00f3lo en esos lugares se encuentra. Yo no he encontrado otro lugar tan propicio para la creaci\u00f3n. La poes\u00eda toma cuerpo en el l\u00edmite, al borde del abismo, en el \u201ccanto de frontera\u201d, en expresi\u00f3n de Antonio Machado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>En otro orden de cosas, en tu poes\u00eda espejean tres lugares vinculados a la experiencia personal, centros vitales en los que la identidad personal se afirma: Almer\u00eda, Mallorca y Menorca. \u00bfQu\u00e9 representan cada uno de ellos para ti?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nac\u00ed en Macael (Almer\u00eda), pero, debido a las exigencias de tipo laboral, me vi obligado a abandonar mi tierra en plena juventud con desgarro y tristeza. As\u00ed que toda mi producci\u00f3n po\u00e9tica la he elaborado lejos de mi tierra, si bien en un marco geogr\u00e1fico que guarda similitud apreciable con ella. Mallorca, mi actual residencia, comparte con Almer\u00eda el mismo mar, la luminosidad y el clima mediterr\u00e1neo. Hay otros aspectos que son f\u00e1cilmente detectables y que diferencian una tierra de otra: Almer\u00eda es hija, en proporciones iguales, del mar y del desierto; Mallorca tiene como \u00fanico horizonte el mar. En el hecho insular estar\u00eda la gran diferencia. El car\u00e1cter isle\u00f1o es cauteloso y calculador, el car\u00e1cter almeriense es abierto, confiado y espont\u00e1neo. La belleza de la isla es paradis\u00edaca. El desierto de Almer\u00eda deslumbra los ojos y emborracha el coraz\u00f3n. Cuando se vive con tanta intensidad unos paisajes tan embriagadores es dif\u00edcil precisar donde comienza y donde termina un paisaje y otro. As\u00ed que mi escritura po\u00e9tica es hija, en partes iguales, tanto del mar como del desierto. El profesor Francisco D\u00edaz de Castro ha resaltado esta misma idea: \u201cMuy a la manera juanramoniana Sabiote sabe verter simult\u00e1neamente en la belleza del mundo la plenitud y la tristeza del vivir. Claro est\u00e1 que hay todo un c\u00famulo de circunstancias negativas que nublan el vivir, y al dolor, la soledad y la violencia de la sociedad se dedica un buen n\u00famero de poemas sobre la muerte, el racismo, la explotaci\u00f3n y la guerra\u2026Poes\u00eda con nombres de personas y de lugares vividos que arraiga doblemente en los afectos humanos y en los \u00e1mbitos geogr\u00e1ficos de una biograf\u00eda sencillamente trascendida en poes\u00eda: Macael y las islas despliegan sus paisajes en un contrastado di\u00e1logo entre el pasado y el presente, entre el Diego del trabajo en la cantera, y el Diego Sabiote de la vida intelectual, entre los or\u00edgenes y el destino personal, asumido todo ello en el amor, en una expresi\u00f3n que se abre a la ternura\u201d.<\/p>\n<p>El entorno geogr\u00e1fico y humano son las piezas claves, el material esencial sobre el que se construye mi poes\u00eda. El poeta y cr\u00edtico literario Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez Bretones ha expresado de forma insuperable, en <em>El espejo de la naturaleza: la realidad y su reflejo<\/em>, el papel preciso que juegan estos elementos en mi edificio po\u00e9tico. Estas son sus palabras: \u201cLa solidaridad con el dolor f\u00edsico y moral, y su redenci\u00f3n a trav\u00e9s del Amor (el amor como <em>c\u00e1ritas <\/em>o como <em>\u00e1gape<\/em>), es asimismo solidaridad con todos los vencidos y marginados de la tierra, cuyo sufrimiento ser\u00e1 reparado m\u00e1s all\u00e1 de este mundo, en <em>el cielo m\u00e1s cielo y m\u00e1s aut\u00e9ntico, <\/em>donde reside la perfecci\u00f3n absoluta del ser y, por tanto, no se concibe carencia alguna\u2026 El paisaje de Sabiote es, por ello mismo, el m\u00e1s cercano, el que le es dado contemplar a diario, aquel al que pertenece por nacimiento y en el que se ha desenvuelto durante la mayor parte de la existencia: el paisaje del Mediterr\u00e1neo. En estos poemas, la virtud y la belleza esencial, son las de una naturaleza que posee a menudo nombres propios: el Cabo de Gata, los parajes de las Islas Baleares, Montserrat, el Puig Major o el propio Mare Nostrum\u2026 naturaleza y paisaje que no se nos presenta como un mero fondo, una simple localizaci\u00f3n \u201cliteraria\u201d en el peor de los sentidos, ni tampoco como un <em>topos<\/em> ornamental y buc\u00f3lico. No se trata, como acaso pudiera llegar a pensarse de un paisaje amable y convencional, puesto que aqu\u00ed no se persigue el simple halago sensorial o descriptivo lo refinado o lo sonoramente art\u00edstico, sino que se dar\u00e1 cauce expresivo a la revelaci\u00f3n de un \u00e1mbito que, en su maravillosa diversidad, hace manifiesta <em>per speculum<\/em>, a la divinidad. Un \u00e1mbito que es \u201cCreaci\u00f3n\u201d y que es asimismo, en su perfecci\u00f3n y su esencial unidad, v\u00ednculo del ser humano con Dios, de quien todo recibe, finalmente, el ser.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>\u201cPoeta busca las fuentes \/\/ y que suene tu c\u00e1ntara, \/\/ y ninguna palabra hasta \/\/ que se llene \/\/ tu alma de agua\u201d, has escrito en uno de tus poemas. \u00bfCu\u00e1les ser\u00edan, para ti, esas fuentes po\u00e9ticas?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es incuestionable que todos hablamos desde alg\u00fan sitio, como ha demostrado la hermen\u00e9utica actual. La aut\u00e9ntica poes\u00eda es aquella que nos abre el cofre de lo humano. Yo, modestamente, <em>con temor y temblor<\/em> como dir\u00eda Kierkegaard, me asomo a ese cofre y desde esa mirada trato de escribir. No me molesta que en mi voz po\u00e9tica resuenen voces de otros poetas. Joseph Joubert dec\u00eda que \u201ces preciso que haya varias voces juntas en una voz para que sea m\u00e1s hermosa\u201d.<\/p>\n<p>Junto a estos elementos, por mi parte, procuro estar a la altura de merecer el poema que siempre es un don, un regalo inesperado a la vez que buscado y que, como ha escrito Hugo Mujica en su \u00faltimo poemario, recientemente publicado, mi vida sea una de esas vidas<\/p>\n<p>\u2026en las que el alma<\/p>\n<p>se abre<\/p>\n<p>m\u00e1s hondo<\/p>\n<p>que donde esas vidas laten,<\/p>\n<p>se abre como un rel\u00e1mpago<\/p>\n<p>sin cielo ni trueno,<\/p>\n<p>como una herida sin pecho<\/p>\n<p>o un abismo<\/p>\n<p>donde la belleza es alba<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Hay dos l\u00edneas muy definidas en tu obra po\u00e9tica: una de ellas revela descarnadamente los males m\u00e1s lacerantes de la realidad actual; paralelamente, otra l\u00ednea, se muestra netamente espiritual, en una contemplativa. \u00bfC\u00f3mo explicas esta duplicidad?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los grandes temas de fondo en los que se desenvuelve mi poes\u00eda son la indigencia y contingencia en la que se encuentra sumida la existencia humana. La comprensi\u00f3n de esta verdad existencial arrastra en cadena una b\u00fasqueda infatigable que desemboca en una mirada compasiva hacia el pr\u00f3jimo, y de modo especial al pr\u00f3jimo, no tanto ontol\u00f3gico, como el pr\u00f3jimo socio-hist\u00f3rico, el pr\u00f3jimo desvalido y sufriente, el pr\u00f3jimo de carne y hueso que se abre camino en la historia con fatigas, sudor y l\u00e1grimas y al que no siempre los semejantes son los que solidariamente facilitan las cosas. Junto a este pr\u00f3jimo, tambi\u00e9n mi poes\u00eda busca las huellas del otro, totalmente Otro, el Otro con may\u00fascula, es decir, Dios, o lo que es igual, el Otro en el que todo otro, en el que todo pr\u00f3jimo trasluce el peso de su dignidad y las claves \u00faltimas del amor al que todo ser humano est\u00e1 llamado en un contexto de apertura libre, donaci\u00f3n gratuita y apertura a la esperanza, en la convicci\u00f3n que la \u00faltima palabra no la tendr\u00e1 la injusticia, la enfermedad y ni siquiera la muerte.<\/p>\n<p>Desde este horizonte de fondo se explica la utilizaci\u00f3n que hago, en clave simb\u00f3lica, de la imaginer\u00eda que toma como referencia la diversidad de motivos de la naturaleza. La profesora Mar\u00eda Payeras (Ud. misma) lo ha resumido de modo brillante en <em>Al encuentro de la poes\u00eda:<\/em> \u201cEl sentimiento de la naturaleza que recorre la po\u00e9tica de Sabiote se transforma, b\u00e1sicamente, en materia de una simbolizaci\u00f3n ligada a ese esencialismo que se propone com\u00fanmente como factor b\u00e1sico en el modo de poetizar del autor. Tambi\u00e9n su imaginer\u00eda se acoge a una \u00f3rbita elemental desde la que lanzan gui\u00f1os algunos elementos sensoriales. No obstante, la po\u00e9tica de Diego Sabiote camina, ante todo, hacia la abstracci\u00f3n. Las sensaciones aparecen condensadas en la palabra desde una realidad que se desprende de su contingencia material para erigirse en representaci\u00f3n simb\u00f3lica. Los s\u00edmbolos antit\u00e9ticos de la luz y la oscuridad, las alegor\u00edas organizadas en torno al motivo del mar y la navegaci\u00f3n, as\u00ed como el merodeo simbolizador entre una fauna y una vegetaci\u00f3n que atrae sugestivas connotaciones, abren el camino de una po\u00e9tica meditativa que se asienta en la observaci\u00f3n, la compasi\u00f3n y la intuici\u00f3n, pero que prefiere expresarse de forma contenida, con singular econom\u00eda de medios\u2026 Los tonos de esta poes\u00eda var\u00edan a tenor de las varias lecciones que el poeta vierte en su obra y que van desde una cotidianidad atravesada de inmanencia al desgarro frente al dolor, la injusticia o la barbarie criminal de un mundo insensible a la tragedia de sus semejantes\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Sartre cre\u00eda que, a lo largo de su proceso creador, en las elecciones que el artista lleva a cabo, se produce impl\u00edcitamente la selecci\u00f3n de un determinado sector de lectores, \u00bfa qu\u00e9 tipo de lectores piensas que va dirigida tu poes\u00eda?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los componentes y mecanismos del proceso creador son enormemente complejos. A buen seguro que dentro de esos componentes hay alg\u00fan filtro o ranura por los que se escapa, en la oscuridad de la noche del inconsciente, unas determinadas expectativas con las que un grupo de lectores se siente m\u00e1s identificado. En cualquier caso, esto es algo incontrolable por parte del artista. En aquello que, en mi caso controlo, le puedo asegurar y en ello soy completamente consciente que, por respeto al lector, mi poes\u00eda huye del artilugio, la palabra vac\u00eda y la expresi\u00f3n herm\u00e9tica. La densidad no viene determinada por estos componentes, que en algunos casos est\u00e1n justificados, sino por la capacidad de acercarnos y hacernos vibrar con lo mejor que nosotros, como hombres, somos. En definitiva, la poes\u00eda es poes\u00eda si es capaz de tocar, m\u00e1s all\u00e1 de la espesura, fibra humana. Cuando se aleja de este centro se convierte en un superficial artilugio. En uno de mis poemas queda recogida esta misma idea y mi sentir al respecto:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El poema vive de la excelencia<\/p>\n<p>pero no es un s\u00e1dico.<\/p>\n<p>Poeta\u2026<\/p>\n<p>No maltrates al lector:<\/p>\n<p><em>Que el yugo sea suave<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0y la carga ligera.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong><em>Has escrito que \u201cToda creaci\u00f3n po\u00e9tica \/\/ que no cambia una sola vida \/\/ es un acto fallido\u201d. \u00bfDe qu\u00e9 modo puede la poes\u00eda transformar la experiencia individual?<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el siglo XIX, Marx y, en el siglo XX, de modo especial la Teor\u00eda cr\u00edtica, pero tambi\u00e9n la corriente fenomenol\u00f3gica a trav\u00e9s de Heidegger, han puesto sobre la mesa la capacidad de la ciencia y la tecnolog\u00eda en la modificaci\u00f3n y transformaci\u00f3n de la experiencia de los seres humanos. El concepto de alienaci\u00f3n como despojo de lo m\u00e1s sustancial de la existencia sigue siendo v\u00e1lido como emblema de una sociedad que ha arrancado, como nos indica Michel Henry en <em>La Barbarie<\/em>, del coraz\u00f3n de los hombres sus perlas m\u00e1s preciosas encaminadas a potenciar la vida. Jam\u00e1s, a lo largo de la civilizaci\u00f3n, se hab\u00eda atentado de una forma tan dr\u00e1stica y perversa contra la cultura de la vida. Vivimos identificados con los par\u00e1metros de una sociedad cientifista y positivista que ha hecho \u00e9poca. Pero justamente, en esta \u00e9poca de deshumanizaci\u00f3n y penuria, el poeta no puede sucumbir. Las grandes cuestiones, aquello que es verdaderamente importante para el vivir, tambi\u00e9n para el morir, a contracorriente, han de recuperarse. El poema y su canto no tiene otro horizonte que traspasar la costra ideol\u00f3gica y bucear en las aguas de la vida, la vida aut\u00e9ntica y aquellos rasgos que la hacen m\u00e1s digna y sublime. En este sentido, hay que valorar la eficiencia y fecundidad de la creaci\u00f3n po\u00e9tica. El canto po\u00e9tico bebe de las aguas cristalinas de lo humano y eso es lo que ofrece en el espejo deslumbrante de la belleza. Cuando el poeta acierta en este objetivo, sus palabras se convierten en ung\u00fcento curativo, pan consagrado, c\u00e1ntico y oraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Para terminar, me gustar\u00eda que seleccionaras un poema tuyo, al que le des un significado especial, y que expliques cu\u00e1l es ese significado.<\/em> <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sello de Dios<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tagore, Novalis, Juan de la Cruz,<\/p>\n<p>Unamuno, Costa i Llobera,<\/p>\n<p>Gerardo Diego, Juan Ram\u00f3n, poetas<\/p>\n<p>con el sello de Dios en su escritura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En su b\u00fasqueda, no renunciaron<\/p>\n<p>a la palmera, el olivo, los p\u00e1jaros,<\/p>\n<p>el cipr\u00e9s, el sol, las rosas,<\/p>\n<p>la luna, las estrellas, la fuente,<\/p>\n<p>el fuego, la lumbre y el fervor<\/p>\n<p>por una y todas las cosas.<\/p>\n<p>En el l\u00edmite de todo l\u00edmite<\/p>\n<p>tampoco callaron el amor<\/p>\n<p>y las ansias de Dios<\/p>\n<p>que en el coraz\u00f3n ard\u00eda,<\/p>\n<p>y a todas las cosas daban su luz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los grandes, uno de los fenomen\u00f3logos m\u00e1s significativos del siglo XX, el fil\u00f3sofo franc\u00e9s Michel Henry, denuncia a lo largo de toda su obra la devaluaci\u00f3n y el proceso devastador en torno a las grandes cuestiones que se ha producido en la cultura occidental de los \u00faltimos siglos. En el proceso de evaluaci\u00f3n cr\u00edtica que lleva a cabo, toma como punta de lanza el concepto de \u201cla vida\u201d. Las disciplinas como la Biolog\u00eda, la Psicolog\u00eda, la Antropolog\u00eda, etc\u00e9tera, que han tomado como centro de estudio la vida, siempre quedan a medio camino ofreci\u00e9ndonos una visi\u00f3n corta de la misma y dejan en el silencio m\u00e1s oscuro de la noche, seg\u00fan el decir de M. Henry, lo m\u00e1s sustancial. Los resultados obtenidos por estas especialidades se convierten en referentes \u00faltimos paradigm\u00e1ticos m\u00e1s all\u00e1 de los cuales no se puede avanzar sin caer en el terreno pantanoso de la f\u00e1bula. En nombre de tales beneficios, avalados por la medida de exactitud y precisi\u00f3n matem\u00e1tica, sus benefactores se convierten en los referentes culturales y con toda la autoridad para establecer las grandes pautas de legitimaci\u00f3n de todo saber. Pero m\u00e1s all\u00e1 de la rigidez ideol\u00f3gica, he aqu\u00ed la paradoja como denuncia M. Henry: \u201cLa biolog\u00eda nunca encuentra a la vida, no sabe nada de ella, ni siquiera tiene idea de ella\u2026 Eso, hoy en d\u00eda, a pesar de los maravillosos progresos de la ciencia, m\u00e1s bien, a causa de ellos, cuando se sabe cada vez menos sobre la vida. O para ser m\u00e1s rigurosos, cuando no se sabe nada de ella, ni siquiera que existe. Y es la biolog\u00eda la que nos lo dice, la que dice que ante su mirada, en su campo de investigaci\u00f3n cient\u00edficamente circunscrito y definido, no se muestra jam\u00e1s nada semejante al \u2018vivir\u2019 de la vida. En realidad no dice ni siquiera esto. Pues para decirlo necesitar\u00eda saber al menos qu\u00e9 es este vivir, tener una vaga idea de \u00e9l. Pero no lo sabe, no tiene idea alguna.\u201d<\/p>\n<p>He escogido esta larga cita de M. Henry para glosar, o mejor denunciar, la situaci\u00f3n tr\u00e1gica, esquizofr\u00e9nica, en la que se desenvuelve concretamente el mundo de la creaci\u00f3n art\u00edstica. Aqu\u00ed la situaci\u00f3n, si cabe, es m\u00e1s penosa e incongruente por cuanto todo artista reivindica para su propio quehacer la categor\u00eda de transcendencia, pero en el fondo es una transcendencia mutilada por el peso ideol\u00f3gico que les impide dar el salto y dar nombre a esa transcendencia que siempre se mueve \u201cen el l\u00edmite de todo l\u00edmite\u201d, como nos indica el poema escogido. Pero al no dar nombre a los anhelos del coraz\u00f3n se est\u00e1 mutilando y empobreciendo la misma realidad. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda Plat\u00f3n sin la idea de Bien, eso que ha sido considerado uno de los mayores logros de la humanidad? Otro tanto puede decirse de los Salmos y su idea de Dios, un Dios que acompa\u00f1a y acoge el coraz\u00f3n dolorido de los hombres y se alegra con sus danzas de gloria. O como en el poema, \u00bfhubieran sido lo que son Tagore, Novalis, Juan de la Cruz\u2026 sin \u201cel sello de Dios en su escritura\u201d? La misma reflexi\u00f3n cabe hacer sobre los momentos m\u00e1s gloriosos de la creatividad musical: Bach, Mozart, Haendel, etc.: \u201cellos no callaron el amor \/\/ y las ansias de Dios \/\/ que en el coraz\u00f3n ard\u00eda\u201d. Pero por eso mismo, en esa apertura y en el reconocimiento de Dios, los seres humanos nos emparentamos y revestimos en dignidad de su misma gloria. Cierto es que \u00e9ste no es el camino que ha escogido lo m\u00e1s representativo del quehacer po\u00e9tico de nuestro pa\u00eds en el momento actual, pero esto es justamente lo que se denuncia en el poema y que ofrezco en otros versos complementarios:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como poeta vivi\u00f3 del fulgor<\/p>\n<p>que emite una estrella,<\/p>\n<p>mas la estrella nunca alcanz\u00f3<\/p>\n<p>la aprobaci\u00f3n y el calor de su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con Tagore, Novalis, Juan de la Cruz, Mozart, Haendel y otros muchos, la transcendencia no es una idea opaca, la transcendencia tiene un nombre: Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Mar\u00eda Payeras<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Universitat de les Illes Balears<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tuya es una historia de superaci\u00f3n. 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