{"id":6049,"date":"2016-04-21T11:13:15","date_gmt":"2016-04-21T11:13:15","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacosta.net\/?p=6049"},"modified":"2016-04-21T11:13:15","modified_gmt":"2016-04-21T11:13:15","slug":"presentacion-en-itrabo-la-soledad-de-una-mujer-tomo-iv-por-los-caminos-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=6049","title":{"rendered":"PRESENTACI\u00d3N EN ITRABO, LA SOLEDAD DE UNA MUJER  TOMO IV  POR LOS CAMINOS DE LA VIDA"},"content":{"rendered":"<p>Como un pr\u00f3digo viajero que llega a la tierra prometida, donde tuvo la fortuna de nacer, Marcelino Arellano deshace su maleta en \u00cdtrabo, con el rescatado fuego de la nost\u00e1lgica memoria, que siempre deja quemantes fragancias del pasado.<\/p>\n<p>Permitidme, a modo de prefacio, exponer las c\u00f3mplices vivencias que compart\u00ed con el autor, antes de la presentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Fundi\u00e9ndonos en el hechizo del entorno, los recuerdos se iban haciendo vino poderoso, embriagando rostros y nombres que testificaron la bulliciosa adolescencia de Marcelino.<\/p>\n<p>Un familiar sonido de campanas y un cristalino alfabeto de p\u00e1jaros, \u00a0entre los latidos tel\u00faricos de barrancos, quebradas y picachos, nos dejaba un crom\u00e1tico resplandor en las pupilas, con el fluir de una inocencia primitiva, que otorgaban los aromas salinos de una\u00a0 auroral brisa del mar, al fondo.<\/p>\n<p>Mas, pasemos a la presentaci\u00f3n de su libro, \u201cLa Soledad de una Mujer\u201d.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060250.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"  wp-image-6054 alignnone\" src=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060250-300x169.jpg\" alt=\"P1060250\" width=\"529\" height=\"298\" \/><\/a><\/p>\n<p>En el Sal\u00f3n de Actos del Ayuntamiento de \u00cdtrabo, rebosado su aforo por entusiastas asistentes y con una mesa presidida por el Alcalde, Antonio Jes\u00fas Carrascosa, acompa\u00f1ado por la Concejala de Cultura, Mar\u00eda \u00c1ngeles Fern\u00e1ndez y compuesta por Marcelino Arellano, Pepe Segura y el autor de este art\u00edculo, como presentador.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060263.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"  wp-image-6056 alignnone\" src=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060263-300x169.jpg\" alt=\"P1060263\" width=\"540\" height=\"304\" \/><\/a><\/p>\n<p>El libro, en principio, contempla las tres fases que puede contener un relato: testimonial, literario e hist\u00f3rica. De esta forma, Marcelino\u00a0 fue entretejiendo la fantas\u00eda con testimonios personales y apuntes hist\u00f3ricos entreso\u00f1ados. \u00a0Sus personajes logran, en algunos pasajes, una fuerte verosimilitud y acentos, que se antojan como reales.<\/p>\n<p>Resurgiendo, desde su propio texto, comprobamos la ternura con la que nos explica la llegada de su abuelo, Marcelino Arellano Guerrero , desde Gu\u00e1jar Alto a \u00cdtrabo. En este relato, rememora los vibrantes tesoros de la Sierra de Ubrique.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060258.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-6055\" src=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060258-300x169.jpg\" alt=\"P1060258\" width=\"543\" height=\"306\" \/><\/a><\/p>\n<p>La soledad de una mujer, est\u00e1 marcada por el azar de la llegada de la pueblerina protagonista a Barcelona, despu\u00e9s haber sido violentada su virtud, por los halcones de violentos deseos y una obcecada obsesi\u00f3n pasional.<\/p>\n<p>En el mismo relato, existe una cierta cr\u00edtica social hacia los emigrantes andaluces, que una vez rehechas sus vidas en Catalu\u00f1a , nunca m\u00e1s volvieron a \u201clas tierras de sus viejos\u201d, aunque las cruces de los cementerios estuviesen tiradas en la tierra y la frondosa hierba\u00a0 ocultara las tumbas de sus familiares.<\/p>\n<p>Como er\u00f3tica d\u00e1diva literaria me pareci\u00f3 la escena de amor, en el relato<\/p>\n<p>\u201cla pastora de Alpujarra\u201d. Con vehemencia, \u00a0Marcelino resuelve el suceso amoroso de esta forma: Luz sinti\u00f3 en sus entra\u00f1as todas las luces madrugaduras \u00a0del alba, que despu\u00e9s fueron las tonalidades rojas de los atardeceres en la Alpujarra\u2026 tras el porche se durmi\u00f3 el tiempo, la noche ocult\u00f3 la palidez de la rosa deshojada, esa rosa, que ya nunca m\u00e1s se abrir\u00eda sus p\u00e9talos a la ilusi\u00f3n, ni al roc\u00edo de la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Marcelino, tambi\u00e9n explora el desamor, la agon\u00eda amorosa, donde las caricias se rompen como ca\u00f1as secas y los ojos\u00a0 destilan el hast\u00edo de los d\u00edas iguales. S\u00ed, cuando los cuerpos que eran fantas\u00eda de soles, pentagrama de labios, melod\u00eda de besos, se van haciendo gimientes latidos de soledad.<\/p>\n<p>Personalmente, siguiendo las estelas de su otro relato , \u00a0pienso que Marcelino Arellano est\u00e1 enamorado de su personaje Morayma. \u00a0Aqu\u00ed, el autor establece una arm\u00f3nica alianza con el lejano presente y una imagen hist\u00f3rica invocada que resurge. Textualmente: \u201cEn un suntuoso palacio en Loja, donde sus jardines no ten\u00edan nada que envidiar a los de Alhambra, viv\u00eda Morayma. \u00a0Sus ojo eran verdes como las esmeraldas de la corona de Boadil; su tez\u00a0 era blanca y suave, pero no p\u00e1lida, una preciosa mata de pelo negro le llegaba a la cintura.\u00a0 Los vestidos y sandalias estaban bordados con hilo de oro y cubr\u00eda su cabeza con un velo sujeto a la frente por una cinta azul, bordada con bella pedrer\u00eda de colores diamantinos.\u201d<\/p>\n<p>En definitiva, \u00a0entre esta algarab\u00eda de situaciones festivas y dram\u00e1ticas, \u201cLa Soledad de una Mujer\u201d nos ofrece, una original forma de analizar im\u00e1genes altamente significativas y que abordan un contenido emocional de soledades, amores y desamores, junto con vivencias dise\u00f1adas por la aleteante nostalgia.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060286.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone  wp-image-6052\" src=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060286-300x169.jpg\" alt=\"P1060286\" width=\"460\" height=\"259\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tengo que destacar, que todo el contenido est\u00e1 constelado por el soplo po\u00e9tico, que suele fecundar sus relatos e ilumina horizontes versificadores con an\u00edmica emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>Esperamos, con expectaci\u00f3n, que el Tomo V, \u201cPor los caminos de la Vida\u201d, nos siga otorgando, por los jardines de la palabra, la fogosidad de su on\u00edrico y sugerente mundo literario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060247.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"  wp-image-6053 alignnone\" src=\"http:\/\/granadacosta.net\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/P1060247-300x169.jpg\" alt=\"P1060247\" width=\"563\" height=\"317\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong><em>Alfonso Monteagudo<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como un pr\u00f3digo viajero que llega a la tierra prometida, donde tuvo la fortuna de nacer, Marcelino Arellano deshace su&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":6058,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,22],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6049"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6049"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6049\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6049"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6049"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6049"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}