{"id":35568,"date":"2023-05-06T12:39:01","date_gmt":"2023-05-06T11:39:01","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=35568"},"modified":"2023-05-06T12:39:01","modified_gmt":"2023-05-06T11:39:01","slug":"la-estanteria","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=35568","title":{"rendered":"LA ESTANTER\u00cdA"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Sergio Reyes Puerta<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Rebeca<\/strong>, llamada en secreto por sus padres \u00ab<strong>la hija del tiempo<\/strong>\u00bb, dorm\u00eda <strong>el sue\u00f1o eterno<\/strong> como si yaciera en <strong>la jugueter\u00eda errante<\/strong>. Incluso muerta, sent\u00eda la <strong>m\u00fasica en los huesos<\/strong>, igual que <strong>la dentellada<\/strong> de alguno de esos <strong>perros con placa<\/strong> que la miraban con cara de encontrarse frente a un <strong>plato de mal gusto<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mauricio, crey\u00e9ndose <strong>el sabueso de los Baskerville<\/strong> o <strong>el falso inspector Drew<\/strong> \u2015incluso con <strong>el comisario Lascano<\/strong> cre\u00eda compartir maneras\u2015, observ\u00f3 con atenci\u00f3n a <strong>la dama de blanco<\/strong>. Palade\u00f3 ese extra\u00f1o <strong>sabor a muerte<\/strong>, parecido al que te suele dejar un <strong>pisto a la bilba\u00edna<\/strong> tomado en <strong>tierra de furtivos<\/strong>. Despu\u00e9s, suspir\u00f3 hondo. Aquello era, desde luego, <strong>un asunto rural<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Un rato antes, Mauricio hab\u00eda bajado <strong>los treinta y nueve escalones<\/strong> de su apartamento, tras despedir a su \u00faltimo ligue \u2015a quien bautizara como \u00ab<strong>la dama del lago<\/strong>\u00bb\u2015 con un cansado \u00ab<strong>adi\u00f3s, mu\u00f1eca<\/strong>\u00bb. Durante el trayecto trat\u00f3 de olvidar su hast\u00edo, su hartazgo de vivir entre <strong>intrigas y deseos<\/strong> que, quiz\u00e1s, le har\u00edan acusar a alg\u00fan <strong>presunto inocente<\/strong> y enviarlo, con <strong>galerna<\/strong> fresca, al <strong>purgatorio<\/strong>. Record\u00f3, tambi\u00e9n, que la llamada que lo hab\u00eda obligado a levantarse de <strong>la mecedora<\/strong> y acariciar <strong>la rosa del Tibet<\/strong>, antes de salir, por <strong>caminos dudosos<\/strong>, hasta la <strong>escena del crimen<\/strong>, le hab\u00eda mosqueado.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015<strong>Ha llegado el \u00e1guila<\/strong> \u2015susurr\u00f3 <strong>el tercer hombre<\/strong> con el que se cruz\u00f3, uno de los agentes m\u00e1s pelotas que, a\u00fan as\u00ed, se apart\u00f3 como si fueran <strong>extra\u00f1os en un tren<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015<strong>La clave est\u00e1 en Rebeca<\/strong> \u2015replic\u00f3, pretendidamente chistoso, <strong>el polic\u00eda que r\u00ede<\/strong> siempre las tonter\u00edas del anterior. Parec\u00eda que la muerte de cualquier criatura le resultara divertida.<\/p>\n\n\n\n<p>Mauricio no hizo caso. Enfadarse con sus hombres era lo que menos le apetec\u00eda <strong>en la ma\u00f1ana de un lunes<\/strong> tan aciago como ese. Adem\u00e1s, <strong>el largo verano<\/strong>, que casi se podr\u00eda afirmar que hab\u00eda empezado en enero, le tra\u00eda <strong>un dulce sabor a muerte<\/strong> que flotaba en la atm\u00f3sfera, condensado y vibrante, y le record\u00f3, al ver aquel cuerpo sin vida, <strong>el caso de los bombones envenenados<\/strong>. Supo entonces que un<strong> veneno mortal<\/strong> andaba detr\u00e1s de aquel horrendo crimen.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015<strong>Lo que callan los muertos<\/strong>, \u00bfverdad, jefe?<\/p>\n\n\n\n<p>Mir\u00f3 a su interlocutor con desprecio y se percat\u00f3, entonces, de su frente sudorosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015<strong>Morir no es lo que m\u00e1s duele <\/strong>\u2015respondi\u00f3 Mauricio\u2015. L\u00e1stima que <strong>no cerramos en agosto<\/strong> \u2015a\u00f1adi\u00f3, deseoso de no haber tenido que ver a aquel est\u00fapido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfPara qu\u00e9? Total, <strong>ya no quedan junglas a donde regresar<\/strong> \u2015se encogi\u00f3 de hombros el otro, aparentando ser <strong>el hombre que nunca le har\u00eda da\u00f1o a nadie<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Mauricio sinti\u00f3 acumul\u00e1rsele <strong>el odio en las manos<\/strong> y pens\u00f3 en aquello tan manido de que siempre <strong>vienen mal dadas<\/strong>, pero guard\u00f3 silencio, agobiado por el calor y rezando para que cayera un <strong>aguacero<\/strong> que refrescara el t\u00f3rrido ambiente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Esto es como en <strong>el nombre de la rosa<\/strong>, \u00bfverdad? \u2015insisti\u00f3 el imb\u00e9cil\u2015. Ya sabe, un posible envenenamiento y todo eso.<\/p>\n\n\n\n<p>Ni en <strong>21 d\u00edas de ira<\/strong> se hubiera concentrado tanta rabia en la mirada de Mauricio. El agente est\u00fapido se retir\u00f3 despacio al verla, como lo har\u00eda un <strong>animal acorralado<\/strong>. Fue tan inmejorable <strong>el largo adi\u00f3s<\/strong> que represent\u00f3 al marcharse que hasta Chandler, sin duda, lo observar\u00eda gustoso desde el cielo o, mejor dicho, <strong>desde el infierno<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00a1O como en <strong>la venganza de Nofret<\/strong>! \u2015Exclam\u00f3 el est\u00fapido, por \u00faltimo, antes de salir corriendo, como si fuera <strong>el mensajero del miedo<\/strong> o algo similar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abJo, qu\u00e9 tropa\u00bb, pens\u00f3 Mauricio, satisfecho, no obstante, por tan acertado comentario. Ten\u00eda raz\u00f3n ese guardia civil. Si la ley del <strong>Tali\u00f3n<\/strong> no estaba presente en aquella <strong>sangre inocente<\/strong>, es que hab\u00eda perdido el instinto por el que lo apodaban, desde joven, \u00ab<strong>el halc\u00f3n malt\u00e9s<\/strong>\u00bb o \u00abel raro\u00bb. De hecho, estaba seguro de que a la finada le hab\u00edan dado <strong>un beso antes de morir<\/strong> e, incluso, ya adivinaba el nombre del presunto vengador, pues <strong>el cartero siempre llama dos veces<\/strong>, al igual que el criminal siempre vuelve a la escena del crimen.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015Tranquila \u2015interrumpi\u00f3 Mauricio a la librera, de repente, alarg\u00e1ndole dos libros\u2015, ha sido un viejo conocido. Est\u00e1 claro que, como en <strong>el caso de los amores proscritos<\/strong>, <strong>el asesino de reinas<\/strong> ha actuado aqu\u00ed mismo, en esta peque\u00f1a librer\u00eda, durante la noche. Pero lo detendremos muy pronto, ya ver\u00e1 usted.<\/p>\n\n\n\n<p>La due\u00f1a del local le quit\u00f3 <strong>la cajita de rape<\/strong> de las manos al investigador que le descubriera <strong>el secreto de Zalamea<\/strong>. Puso ambas obras en lo alto de la estanter\u00eda que hab\u00eda encontrado tumbada, aquella misma ma\u00f1ana, al abrir \u2015\u00abla han asesinado\u00bb, hab\u00eda denunciado por tel\u00e9fono, unos minutos antes\u2015.&nbsp;El maldito ladr\u00f3n, adem\u00e1s de volcarla, se hab\u00eda llevado la caja registradora, pero la fantasiosa librera, mientras esperaba la llegada de la polic\u00eda, sonre\u00eda feliz y satisfecha, con la historia que acababa de perge\u00f1ar al recolocar en los anaqueles, por t\u00edtulos \u2015aunque <strong>sin reglas<\/strong> y con <strong>inocencia singular<\/strong>\u2015, sus novelas negras favoritas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Sergio Reyes<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignright size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Sergio-reyes.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34788\" width=\"275\" height=\"158\"\/><\/figure><\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sergio Reyes Puerta Rebeca, llamada en secreto por sus padres \u00abla hija del tiempo\u00bb, dorm\u00eda el sue\u00f1o eterno como si&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":35569,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35568"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35568"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35568\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35568"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35568"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35568"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}