{"id":35238,"date":"2023-03-27T17:44:47","date_gmt":"2023-03-27T16:44:47","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=35237"},"modified":"2023-03-27T17:44:47","modified_gmt":"2023-03-27T16:44:47","slug":"un-cochecito-para-bebe-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=35238","title":{"rendered":"Un cochecito para beb\u00e9"},"content":{"rendered":"\n<p>En el altavoz interior de ambos suena repetidamente la voz de Serrat, con una tristeza desgarradora, cantando unos versos que deber\u00edan sonar alegres: \u00abY ayer y siempre \/lo tuyo nuestro \/ y lo m\u00edo de los dos<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Ninguno de los dos sabe que tambi\u00e9n el otro lo escucha.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s lacerados por la ruptura que por haberse conocido, mantienen a machamartillo la \u00faltima decisi\u00f3n que tomaron en com\u00fan, la de ir cada cual por su cuenta. Les gu\u00eda el temor a enfrentarse a las voces que se la susurraron al o\u00eddo y que ya hicieron de ellas su voz interior.<\/p>\n\n\n\n<p>Se niegan una sonrisa porque temen que saborear esas migajas de amor, que siempre queda donde se derroch\u00f3 a capazos, rompa su firmeza.<\/p>\n\n\n\n<p>Abandonan el piso que los cobij\u00f3. Es demasiado grande para una sola persona, dicen. Contiene demasiados recuerdos, es lo cierto. A finales de mes vence el contrato de alquiler y deben acabar de repartirse los bienes menores, esos acervos que, aunque aprovechables, no re\u00fanen suficiente enjundia para constar en el inventario del letrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Visten prendas desconocidas para el otro, quiz\u00e1 demasiado juveniles, como enarbolando un cambio que ni ellos mismos saben si quieren.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella lleva anotado en un folio las cosas que desea, \u00e9l en el m\u00f3vil. En la mirada exhiben la indiferencia en la que desear\u00edan permanecer.<\/p>\n\n\n\n<p>Un r\u00edgido saludo, discorde con el que tra\u00edan ensayado, da paso a un tenso silencio a la espera de que el otro lo rompa. Cuando el silencio empieza a ahogarles, sus voces se solapan, tambi\u00e9n sus silencios, hasta que ella decide poner orden, como casi siempre, a lo que les ha llevado all\u00ed. \u00c9l, como siempre, lo acepta aliviado, es partidario de la ley del m\u00ednimo esfuerzo.<\/p>\n\n\n\n<p>No han pactado nada, pero no hablaran de culpas, eso ya lo tienen resuelto, aunque sus resoluciones no coincidan.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos, sucesivamente, exponen las apetencias que tra\u00edan anotadas, eran previsibles y son aceptadas, aunque siempre hay alg\u00fan gesto de contrariedad, por parte del otro. Esas adjudicaciones apenas han rebajado el todo a repartir.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella nombra los objetos, en ocasiones sin soluci\u00f3n de continuidad dice que lo quiere ella, en otras, espera a que \u00e9l lo reclame. Es una letan\u00eda con trazas de eternizarse. Pero ninguno parece tener prisa, como si quisieran prolongar aquel instante, seguramente, el \u00faltimo que compartan a solas.<\/p>\n\n\n\n<p>Con la procesi\u00f3n de los objetos se reavivan ascuas del pasado y los parpados de ambos entablan una lucha consigo mismos, para que el sentimiento no llegue a aflorar a sus ojos. Todos aquellos est\u00e1n pre\u00f1ados de recuerdos, de remembranzas que, desde que campan por separado, solo persisten las buenas, las malas se esfumaron con la ruptura, aunque a veces las saquen a colaci\u00f3n para no arrepentirse del paso dado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cosas pasan del nuestro al m\u00edo o al tuyo sin que se creen disputas, solo alguna cara de extra\u00f1eza o desgaire. Solo un cochecito para beb\u00e9 se les resiste. Ninguno lo quiere. Lo dejan para m\u00e1s adelante. Pero cuando llega el momento el resultado no cambia. Soluci\u00f3n salom\u00f3nica propuesta por ella: se vende y se reparte el importe que se consiga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abYo no quiero ni un c\u00e9ntimo de lo que den por eso\u00bb, piensan los dos, pero lo callan.<\/p>\n\n\n\n<p>Ambos ven en el artilugio la cu\u00f1a que escindi\u00f3 su uni\u00f3n, la raz\u00f3n de la ruptura de una vida que, aun queriendo ser severos al juzgarla, era tan soportable que hab\u00eda engendrado deliberadamente una nueva vida en la que volcaron sus ilusiones, que ahora se empe\u00f1an en negar. Era un hito en sus vidas, era el galard\u00f3n a la felicidad.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Cochecito..jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-35238\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>&nbsp;Sus familias lo consideraron el punto de no retorno de la estabilidad de la pareja.<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche de lluvia, un accidente de tr\u00e1fico, acabaron con aquella vida que a\u00fan no hab\u00eda nacido y los distanci\u00f3. No supieron reaccionar y escucharon voces pr\u00f3ximas que los enfrentaban. Aun sin culparse, no se supieron perdonar. Y all\u00ed est\u00e1 el cochecito para record\u00e1rselo.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo miran, se miran ellos y reviven las maldades que, con toda la buena intenci\u00f3n del mundo, otros sembraron en sus o\u00eddos y que les impiden asumir que todav\u00eda se aman, que a\u00fan est\u00e1n a tiempo, que solo har\u00eda falta deso\u00edr lo que nunca hubieran debido escuchar.<\/p>\n\n\n\n<p>Enredados con los objetos que saltan del nuestro al m\u00edo culebrean recuerdos que les cosquillean los parpados: \u00abEse plato lo compramos en la luna de miel\u00bb; \u00abEl cenicero que robamos en la cafeter\u00eda donde nos conocimos\u00bb; \u00abEse LP que nos regalaron al comprar el tocadiscos\u00bb; \u00abEsos jarrones son el regalo de tus compa\u00f1eros de trabajo\u00bb; \u00abEse cuadro lo trajimos cuando fuimos a Melilla a ver d\u00f3nde hab\u00edas hecho la mili\u00bb; \u00abEse juego de caf\u00e9 nos lo regal\u00f3 mi jefe\u00bb\u2026 Lo piensan al alim\u00f3n, pero no lo verbalizan, aunque si escuchamos con el sentimiento quiz\u00e1 escuchemos como lo susurran a d\u00fao.<\/p>\n\n\n\n<p>La divisi\u00f3n se ha completado, los bienes de ella est\u00e1n perfectamente apilados, una confusa pila de objetos, en la otra esquina de la habitaci\u00f3n, ser\u00e1n para \u00e9l. En el centro del sal\u00f3n que acogi\u00f3 tanta felicidad solo queda un cochecito para beb\u00e9 que no quiso que siguieran juntos. Ella lo pondr\u00e1 en <em>Wallapop<\/em> y \u00e9l se encargara de entreg\u00e1rselo al comprador, de cobrarlo y de repartir el dinero por mitades.<\/p>\n\n\n\n<p>Si por un instante, pudieran ser sinceros con ellos mismos, se precipitar\u00edan en los brazos del otro, pero su ruptura ya est\u00e1 demasiado cacareada y ellos est\u00e1n muy advertidos: \u00abDe ese no te vuelvas a fiar\u2026 menudo elemento\u00bb; \u00abTen cuidado con esa, que es una pajarraca\u00bb. Y revivir lo que han pasado las \u00faltimas semanas no es un plato de gusto. Se sienten vulnerables a las l\u00e1grimas ajenas que evitan mirando al suelo.<\/p>\n\n\n\n<p>Han completado el \u00faltimo paso de una divergencia, aunque sienten el inconfesable deseo de converger.<\/p>\n\n\n\n<p>Llega el momento de la despedida y surge lo impensado: \u00bfC\u00f3mo se despiden? \u00bfUn beso? \u00bfSe estrechan las manos? O un \u00abah\u00ed te quedas\u00bb. Resultado: una chapucera amalgama, indecisa y tartamuda. Despu\u00e9s una incontenible prisa por llevarse las l\u00e1grimas a otro lugar.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed queda el bot\u00edn de una vida en com\u00fan al cuidado de \u00abun cochecito de beb\u00e9 por estrenar\u00bb, tan odiado ahora, como deseado hace no tanto. Queda a la espera de que alguien lo quiera. Y con ellos el eco de loa versos de Serrat.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn1\" href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> \u00abDecir amigo\u00bb Joan Manuel Serrat (1974)<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Alberto Gim\u00e9nez Prieto<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el altavoz interior de ambos suena repetidamente la voz de Serrat, con una tristeza desgarradora, cantando unos versos que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":23523,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35238"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=35238"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/35238\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=35238"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=35238"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=35238"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}