{"id":34786,"date":"2023-02-09T13:36:48","date_gmt":"2023-02-09T12:36:48","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=34786"},"modified":"2023-02-09T13:36:48","modified_gmt":"2023-02-09T12:36:48","slug":"microrrelatos-al-vuelo-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=34786","title":{"rendered":"MICRORRELATOS AL VUELO II"},"content":{"rendered":"\n<p>Queridos amigos y lectores de Granada Costa, hoy les traigo un nuevo recopilatorio de diminutos microrrelatos (si se me permite el pleonasmo) de mi autor\u00eda. El primero, ANA, es un breve di\u00e1logo con pal\u00edndromos. DESPEDIDA se inspira en tiempos de pandemia, mientras que LA RED es m\u00e1s antiguo. \u00bfCU\u00c1NTOS LUNARES? y LA NEGRA (autobiogr\u00e1fico este \u00faltimo) cierran el breve recopilatorio. Deseo que lo disfruten.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ana<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u2015\u00bfAtar\u00e1 la Ana a la Rata?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2015A rata Ana atar\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/LA_NEGRA.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34787\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p><strong>Despedida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Bendita pandemia!<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a ella desarroll\u00e9 la sana costumbre de burlarme de los dem\u00e1s en su cara. Lo hac\u00eda escondida tras mi mascarilla y nadie se daba cuenta. Inventaba muecas terribles e imposibles con la boca, parodiando a mis interlocutores, o les sacaba la lengua como cuando era ni\u00f1a, pero siempre con la ventaja de no ser vista.<\/p>\n\n\n\n<p>Practicaba tan saludable arte con todo el mundo: familia, amigos, compa\u00f1eros de trabajo, la cajera del supermercado, el conductor del autob\u00fas\u2026 Y me divert\u00eda mucho haci\u00e9ndolo, s\u00ed. Al menos hasta que olvid\u00e9 ponerme la mascarilla.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed. Sucedi\u00f3 esta misma ma\u00f1ana, para mi desgracia. Fui consciente de mi despiste demasiado tarde, al no sentir el habitual tacto y el \u00e1spero sabor de la mascarilla en la punta de mi burlesca lengua. Y, sobre todo, lo not\u00e9 al ver brotar, a la vez, el enfado y la ira en el rostro del que, hasta hace unas horas, era mi jefe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Maldita pandemia!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La Red<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aquel viejo, gordo y peludo esp\u00e9cimen de ara\u00f1a se dedicaba a tejer trampas para j\u00f3venes muchachas que, seducidas por su nombre de usuario \u2015Spiderman\u2015, acababan concertando una cita con \u00e9l a trav\u00e9s de aquella poderosa red que tan bien manejaba: Internet.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego las esperaba escondido, vigilando sus movimientos, planeando c\u00f3mo y cu\u00e1ndo caer\u00eda sobre ellas para poseerlas. Ana no ser\u00eda una excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Le pareci\u00f3 m\u00e1s mayor de lo que le hab\u00eda dicho en el Chat, pero eso sol\u00eda ser lo normal. Resignado esper\u00f3, como siempre, a que se marchase para seguirla y, al doblar aquel oscuro callej\u00f3n, supo que era el momento. La chica se hab\u00eda metido en su trampa.<\/p>\n\n\n\n<p>Instantes despu\u00e9s, sin embargo, cuando aquella astuta mujer polic\u00eda lo detuvo, el tal Spiderman supo que era \u00e9l quien hab\u00eda ca\u00eddo, como un pardillo, en la red.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfCu\u00e1ntos&nbsp; lunares?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos lunares hacen falta para subir al cielo y bajarte la luna? \u00bfCu\u00e1ntos lunares son necesarios para tapar el sol?&nbsp;\u00bfCu\u00e1nto cuento le echas para evitarme?&nbsp;\u00bfCu\u00e1ntos cuentos lunares habr\u00eda que contarte para que pidas mi protecci\u00f3n?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Firmado: Tu protector solar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La negra<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan hoy me gusta la negra.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante a\u00f1os la he buscado, pues a pesar de las decepciones, tambi\u00e9n me ha dado alguna alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La primera vez que escuch\u00e9 sobre ella me iba de viaje a Sevilla, y me la llev\u00e9 conmigo. Vente, negra, le dije. Y obtuve mi peque\u00f1a recompensa, c\u00f3mo no. De eso hace casi veinticinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s pas\u00e9 un tiempo sin saber de ella, pues en vez de buscarla, dejaba que fuese el azar quien la pusiera en mi camino. Muchos de esos encuentros no tuvieron mayor resultado ni recompensa. Ay, negrita, \u00bfes que ya no me quieres? \u00bfPor qu\u00e9 no me haces caso?, le dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero un d\u00eda, hace cosa de diez a\u00f1os, volvi\u00f3 a portarse bien conmigo \u2015incluso mejor que la primera vez\u2015. \u00a1Otra vez la negra! Si es que tengo que quererla.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, volvi\u00f3 a abandonarme. Ay, negra, si t\u00fa me quisieras como yo te quiero, no te reir\u00edas as\u00ed de m\u00ed, le dije un d\u00eda. \u00a1Y vaya si se rio con crueldad! Fue un junio de hace a\u00f1os. Y a\u00fan hoy, tonto de m\u00ed, la sigo queriendo y buscando.<\/p>\n\n\n\n<p>Fue casualidad, como siempre, lo reconozco. No puedo culparla. Fui yo quien no acudi\u00f3 aquella vez, por diversos azares del destino. Me contaron d\u00edas despu\u00e9s que me hab\u00eda estado esperando toda la ma\u00f1ana \u2015\u00a1y yo estaba avisado desde el martes!\u2015. Ay, negra, si lo llego a saber, me he lamentado tantas veces despu\u00e9s. Pero no fui al bar donde sol\u00edamos vernos y te fuiste con otro. Ay, negra. Nueve millones de euros, que estar\u00edan ahora en mi cuenta, algo esquilmados ya, eso s\u00ed, pero, \u00a1qu\u00e9 casualidad, negra m\u00eda!, ese viernes no compr\u00e9 el dichoso cup\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>(NOTA del autor: En ciertas zonas de Espa\u00f1a los dos \u00faltimos d\u00edgitos de los cupones de la ONCE tienen nombres. La negra se corresponde con la terminaci\u00f3n del 48).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Sergio Reyes<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Queridos amigos y lectores de Granada Costa, hoy les traigo un nuevo recopilatorio de diminutos microrrelatos (si se me permite&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":34788,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34786"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=34786"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/34786\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=34786"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=34786"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=34786"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}