{"id":34767,"date":"2023-02-04T09:56:27","date_gmt":"2023-02-04T08:56:27","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=34767"},"modified":"2023-02-04T09:56:27","modified_gmt":"2023-02-04T08:56:27","slug":"ruben-dario-el-principe-de-las-letras-castellanas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=34767","title":{"rendered":"RUB\u00c9N DAR\u00cdO EL PR\u00cdNCIPE DE LAS LETRAS CASTELLANAS"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">(Primera parte)<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image001.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34769\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La princesa est\u00e1 triste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 la princesa?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Los suspiros se escapan<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">de su boca de fresa\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a1Ay!, la hermosa princesa del poema m\u00e1s famoso de <strong>Rub\u00e9n Dar\u00edo<\/strong>. \u00bfQui\u00e9n no ha repetido, al menos \u201clos de mi tiempo\u201d, hasta la saciedad estos versos con que empieza la <em>Sonatina <\/em>que todo rapsoda ha recitado para deleite de un alma rom\u00e1ntica?<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pobrecita princesa, que lo tiene todo\u2026 menos el amor. \u00a1Ah!, pero con la intervenci\u00f3n del hada madrina cesar\u00e1n sus suspiros al anunciarle que un pr\u00edncipe azul viene de camino en un caballo veloz para encender sus labios con un beso de amor\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Yo tambi\u00e9n he recitado este bello poema, junto con otros m\u00e1s de su autor, como partenaire de un prestigioso escritor nicarag\u00fcense estudioso del poeta: Ricardo Llopesa. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;Quiz\u00e1 la persona m\u00e1s documentada sobre la vida y obra de <strong>Rub\u00e9n Dar\u00edo<\/strong>. Me eligi\u00f3, pidi\u00e9ndome que yo me encargase de la parte po\u00e9tica, para una conferencia que ten\u00eda que dar sobre el poeta nicarag\u00fcense y hube de aprenderme diez o doce poemas, acompa\u00f1ados de m\u00fasica. Modestia aparte, gust\u00f3 mucho este acto celebrado en el Corte Ingl\u00e9s de Valencia. Ya, amigo Ricardo, est\u00e1s en el Cielo, feliz en compa\u00f1\u00eda de tu \u00eddolo Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00bfQui\u00e9n no se ha sentido alguna vez esa princesa de los cabellos de oro so\u00f1ando con un pr\u00edncipe encantador? No dejaba de ser bonito so\u00f1ar mientras le\u00edamos este poema sumergidos en ese mundo on\u00edrico de una de las poes\u00edas m\u00e1s bellas que se han escrito: la <em>Sonatina <\/em>de Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; As\u00ed que, una vez m\u00e1s, me dispongo a sumergirme en el mundo de fantas\u00eda de este poeta apodado El pr\u00edncipe de las Letras Castellanas. Poeta nicarag\u00fcense, iniciador y m\u00e1ximo representante del modernismo hispanoamericano. No en vano fue llamado asimismo El padre del modernismo.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; No hay autor que iguale a Dar\u00edo en lengua espa\u00f1ola en estilo, brillantez, estil\u00edstica y musicalidad. Como iniciador del modernismo marc\u00f3 un hito en la historia de la literatura y a \u00e9l se debe que a finales del siglo XIX Latinoam\u00e9rica lograra su independencia literaria.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">La princesa est\u00e1 triste\u2026 \u00bfqu\u00e9 tendr\u00e1 la princesa?<br \/>Los suspiros se escapan de su boca de fresa,<br \/>que ha perdido la risa, que ha perdido el color.<br \/>La princesa est\u00e1 p\u00e1lida en su silla de oro,<br \/>est\u00e1 mudo el teclado de su clave de oro;<br \/>y en un vaso olvidado se desmaya una flor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">El jard\u00edn puebla el triunfo de los pavos reales.<br \/>Parlanchina, la due\u00f1a dice cosas banales,<br \/>y, vestido de rojo, piruetea el buf\u00f3n.<br \/>La princesa no r\u00ede, la princesa no siente;<br \/>la princesa persigue por el cielo de Oriente<br \/>la lib\u00e9lula vaga de una vaga ilusi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">ACERCA DE SU VIDA<\/h2>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image003.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34770\" width=\"346\" height=\"277\"\/><\/figure><\/div>\n\n\n<p>F\u00e9lix Rub\u00e9n Garc\u00eda Sarmiento naci\u00f3 en Metapa, Nicaragua -que en su honor tomar\u00eda el nombre de Ciudad de Rub\u00e9n Dar\u00edo-, en el a\u00f1o 1867. Al mes de su nacimiento, sus padres, Rosa Sarmiento y Manuel Garc\u00eda, pasaron a residir en Le\u00f3n, Nicaragua. A poco, nacer\u00eda una segunda hija, C\u00e1ndida Rosa, que falleci\u00f3 al mes de nacer.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Matrimonio de conveniencia, el padre se entregaba a juergas y lupanares y la madre no tardar\u00eda en abandonar el hogar y\u00e9ndose a vivir con un tal Juan Benito Solano y llevando consigo al peque\u00f1o F\u00e9lix a un campo en una localidad de Honduras. Etapa de privaciones, hasta que el ni\u00f1o pas\u00f3 a vivir de nuevo a Le\u00f3n con sus t\u00edos maternos, el coronel F\u00e9lix Ram\u00edrez y su esposa, Bernarda Sarmiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hogar, c\u00e9lebre por las tertulias literarias que se celebraban, donde el precoz Rub\u00e9n recibi\u00f3 una esmerada educaci\u00f3n, en donde comenz\u00f3 a componer poemas y con tan solo tres a\u00f1os aprender\u00eda a leer. A los trece ya era conocido como <em>El ni\u00f1o poeta<\/em> y a los catorce public\u00f3 su primera obra. Estudiaba con los jesuitas motej\u00e1ndolos de sotanas carcomidas, etapa en que cultiv\u00f3 la iron\u00eda. Aprendi\u00f3 franc\u00e9s con un diccionario y leyendo literatura francesa, mientras trabajaba en la Biblioteca Nacional de Nicaragua. Con el tiempo, hablar\u00eda cinco idiomas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00bfPiensa acaso en el pr\u00edncipe del Golconda o de China,<br \/>o en el que ha detenido su carroza argentina<br \/>para ver de sus ojos la dulzura de luz?<br \/>\u00bfO en el rey de las Islas de las Rosas fragantes,<br \/>o en el que es soberano de los claros diamantes,<br \/>o en el due\u00f1o orgulloso de las perlas de Ormuz?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00a1Ay! La pobre princesa de la boca de rosa<br \/>quiere ser golondrina, quiere ser mariposa,<br \/>tener alas ligeras, bajo el cielo volar,<br \/>ir al sol por la escala luminosa de un rayo,<br \/>saludar a los lirios con los versos de mayo,<br \/>o perderse en el viento sobre el trueno del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Eterno enamorado, Rub\u00e9n a los quince a\u00f1os se sinti\u00f3 irresistiblemente atra\u00eddo por Rosario Emelina Murillo -que m\u00e1s tarde ser\u00eda su segunda esposa-, as\u00ed como por una lejana prima, Isabel Swuan, y la trapecista Hortensia Buislay. A estas, le seguir\u00eda una larga lista de amores y mujeres que pasaron a lo largo de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hedonista, se cuenta que en agosto de 1882, encontr\u00e1ndose en El Salvador, el Presidente Rafael Salazar le pregunt\u00f3 qu\u00e9 es lo que deseaba. El joven Rub\u00e9n, con tan solo quince a\u00f1os, respondi\u00f3: <em>Quiero tener una buena posici\u00f3n social<\/em>. Ya expresaba sus ambiciones burguesas, que m\u00e1s tarde ver\u00eda frustradas en su etapa de Chile cuando, para poder vestir decentemente, se alimentaba de \u201carenques y cerveza\u201d cuando alternaba con el c\u00edrculo de amistades del hijo del Presidente, Pedro Balmaceda Toro, de dicha naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; En su etapa chilena, 1887, escribi\u00f3 <em>Abrojos,<\/em> un libro de poemas en el cual cuenta su triste estado de poeta pobre e incomprendido. Por entonces vivi\u00f3 un fugaz amor con Domitila y ya empieza a firmar con el pseud\u00f3nimo de Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00a1Pobrecita princesa de los ojos azules!<br \/>Est\u00e1 presa en sus oros, est\u00e1 presa en sus tules,<br \/>en la jaula de m\u00e1rmol del palacio real,<br \/>el palacio soberbio que vigilan los guardas,<br \/>que custodian cien negros con sus cien alabardas,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&nbsp;un lebrel que no duerme y un drag\u00f3n colosal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">Ya no quiere el palacio, ni la rueca de plata,<br \/>ni el halc\u00f3n encantado, ni el buf\u00f3n escarlata,<br \/>ni los cisnes un\u00e1nimes en el lago de azur.<br \/>Y est\u00e1n tristes las flores por la flor de la corte;<br \/>los jazmines de Oriente, los nulumbos del Norte,<br \/>de Occidente las dalias y las rosas del Sur.<\/p>\n\n\n\n<p><br \/>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Obtuvo su primer premio por <em>Canto \u00e9pico a las glorias de Chile<\/em>, ganando la peque\u00f1a suma de trescientos pesos. Y llegamos al a\u00f1o 1888 cuando verdaderamente se dio a conocer con la publicaci\u00f3n de <em>Azul<\/em>, en Valpara\u00edso, poemario muy elogiado y comienzo de su fama como poeta. De \u00e9l dir\u00eda V\u00edctor Hugo: <em>L`art c\u00b4est l\u00b4azur<\/em>. El azul es el simb\u00f3lico color del modernismo, as\u00ed como los cisnes. La segunda edici\u00f3n se publicar\u00eda en Guatemala, prologada por Juan Varela, en 1890.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Y llegamos a su primer matrimonio. El 21 de junio de 1890, Dar\u00edo contrae matrimonio con Rafaela Contreras y fruto de esa uni\u00f3n ser\u00eda su hijo Rub\u00e9n, nacido en Costa Rica en 1891. Y al ser enviado como embajador a Espa\u00f1a, el poeta ver\u00eda por fin cumplidos sus deseos de visitar el Viejo Mundo, que, viajero impenitente, m\u00e1s tarde recorrer\u00eda repetidas veces.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">ETAPA ESPA\u00d1OLA<\/h2>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rub\u00e9n Dar\u00edo desembarca en La Coru\u00f1a el 1 de agosto de 1892, precedido de gran fama, y entabla enseguida relaciones con figuras de la pol\u00edtica y la literatura espa\u00f1ola. Pero, a poco, esa felicidad se vio ensombrecida por la muerte de su esposa el 23 de enero de 1893, avivando as\u00ed su adicci\u00f3n al alcohol, que ya padec\u00eda desde tiempo atr\u00e1s con tan solo diecis\u00e9is a\u00f1os. De hecho, llegar\u00eda a sufrir ataques de delirium tremens e intentos de suicidio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Pasado un tiempo, y en estado de completa embriaguez, le obligan a casarse con su antiguo amor de adolescente, Rosario Emelina Murillo, siendo v\u00edctima de una mala pasada por parte del hermano de Rosario, quien satur\u00f3 de whisky a Rub\u00e9n llamando inmediatamente a un cura para que los casase, un 8 de marzo de 1893.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Sabedor del enga\u00f1o, \u00e9l no consinti\u00f3 convivir con su esposa impuesta, abandon\u00e1ndola y, por consiguiente, siendo perseguido por ella buena parte de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Durante su estancia en Espa\u00f1a, como periodista y embajador, Rub\u00e9n conoce a la que ser\u00eda el gran amor de su vida: Francisca S\u00e1nchez. Pero esto merece cap\u00edtulo aparte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00a1Oh qui\u00e9n fuera hipsipila que dej\u00f3 la cris\u00e1lida!<br \/>La princesa est\u00e1 triste. La princesa est\u00e1 p\u00e1lida\u2026<br \/>\u00a1Oh visi\u00f3n adorada de oro, rosa y marfil!<br \/>\u00a1Qui\u00e9n volara a la tierra donde un pr\u00edncipe existe<br \/>La princesa est\u00e1 p\u00e1lida. La princesa est\u00e1 triste\u2026<br \/>m\u00e1s brillante que el alba, m\u00e1s hermoso que abril!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">\u00a1Calla, calla, princesa dice el hada madrina,<br \/>en caballo con alas, hacia ac\u00e1 se encamina,<br \/>en el cinto la espada y en la mano el azor,<br \/>el feliz caballero que te adora sin verte,<br \/>y que llega de lejos, vencedor de la Muerte,<br \/> a encenderte los labios con un beso de amor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><br \/><br \/><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"has-text-align-center wp-block-heading\">\u201cLA PRINCESA PACA\u201d<\/h2>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><img decoding=\"async\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/image005.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-34771\"\/><figcaption class=\"wp-element-caption\">La princesa Paca y su hijo G\u00fcicho<\/figcaption><\/figure><\/div>\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisca S\u00e1nchez, campesina espa\u00f1ola analfabeta, de familia humilde e hija de un jardinero, fue el gran amor de Rub\u00e9n Dar\u00edo. Se conocieron en Madrid cuando el poeta fue enviado a Espa\u00f1a por el diario argentino <em>La Naci\u00f3n<\/em>, en 1898 -ya que por esa fecha desempe\u00f1\u00f3 los cargos de periodista y embajador-, paseando un d\u00eda por la Casa de Campo acompa\u00f1ado del escritor Valle Incl\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-left\">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Dar\u00edo contaba a la saz\u00f3n treinta y dos a\u00f1os y ella, muy guapa, veinte. Pero ello no fue obst\u00e1culo para que vivieran un amor intenso y, afrontando el esc\u00e1ndalo, ya que \u00e9l segu\u00eda casado, se fueran a vivir juntos, continuando unidos hasta que la muerte de \u00e9l los separ\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; \u00c9l la ense\u00f1\u00f3 a leer y a escribir, as\u00ed como a adquirir muchos conocimientos. En cierta ocasi\u00f3n en que hicieron un viaje a Par\u00eds, alguien pregunt\u00f3 que qui\u00e9n era esa distinguida mujer y la respuesta fue: La princesa Paca. De ah\u00ed su sobrenombre o, quiz\u00e1 porque Rub\u00e9n era llamado Pr\u00edncipe de las Letras Castellanas, no se sabe bien a ciencia cierta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Tuvieron cuatro hijos de los que solo sobrevivi\u00f3 uno, G\u00fcicho. Fue un amor que dur\u00f3 diecis\u00e9is a\u00f1os, no exento de largas separaciones a causa de las actividades de \u00e9l y, en numerosas ocasiones, sufriendo penalidades econ\u00f3micas, pues el poeta, cuando dispon\u00eda de dinero, lo gastaba alegremente, ya en darse buena vida, restaurantes, buenas sastrer\u00edas, coches de caballos\u2026 y alcohol, adicto a \u00e9l sin remedio.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisca guard\u00f3 con veneraci\u00f3n todas las cartas y documentos, 5300, que recibi\u00f3 durante la uni\u00f3n con el escritor nicarag\u00fcense y que fueron cedidos por ella al Estado Espa\u00f1ol y siendo exhibidos en una exposici\u00f3n, gracias a lo cual son conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Rub\u00e9n Dar\u00edo, inspirado por su amor, Paca, escribi\u00f3 sus <em>Cantos de vida y esperanza.<\/em> Mas, cuando estall\u00f3 la I Guerra Mundial, en 1914, el poeta, pacifista, parti\u00f3 rumbo a Am\u00e9rica para promover la paz y ya no volver\u00edan a verse m\u00e1s pues \u00e9l muri\u00f3 en 1916 a la edad de cuarenta y nueve a\u00f1os. Su hijo G\u00fcicho contaba tan solo ocho a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; &nbsp;Ya comentar\u00e9 su triste final en la segunda parte de esta biograf\u00eda, rica en vivencias y en obras literarias.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francisca cas\u00f3 cinco a\u00f1os m\u00e1s tarde con Jos\u00e9 Villacast\u00edn, pero jam\u00e1s olvid\u00f3 a Rub\u00e9n Dar\u00edo, conservando en un ba\u00fal todos los papeles y recuerdos de esa etapa de su vida feliz junto al poeta.<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Hace poco, en TVE, hemos podido ver la serie <em>La princesa Paca<\/em> basada en el libro que la periodista Rosa Villacast\u00edn escribi\u00f3 sobre la vida de su famosa abuela Francisca S\u00e1nchez. Ha sido todo un descubrimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">(continuar\u00e1).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Vuestra amiga Carmen Carrasco<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Primera parte) La princesa est\u00e1 triste. \u00bfQu\u00e9 tendr\u00e1 la princesa? 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