{"id":33169,"date":"2022-09-19T16:08:15","date_gmt":"2022-09-19T15:08:15","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=33169"},"modified":"2022-09-19T16:08:15","modified_gmt":"2022-09-19T15:08:15","slug":"diario-de-un-poeta-el-dia-que-conoci-a-dona-blanca-mora-y-araujo-esposa-del-premio-nobel-de-literatura-d-miguel-angel-asturias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=33169","title":{"rendered":"DIARIO DE UN POETA  EL D\u00cdA QUE CONOC\u00cd A DO\u00d1A BLANCA MORA Y ARAUJO, ESPOSA DEL PREMIO NOBEL DE LITERATURA D. MIGUEL \u00c1NGEL ASTURIAS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Q<\/strong>u\u00e9 duda cabe de que do\u00f1a Blanca Mora y Araujo fue muy importante en la vida del Premio Nobel de Literatura D. Miguel \u00c1ngel Asturias, guatemalteco y uno de los escritores m\u00e1s importantes del siglo XX, no solamente para los pa\u00edses de lengua castellana sino mundialmente. Fue un hombre que represent\u00f3 a su patria en muchas naciones, entre ellas como Embajador de Guatemala en Francia, en donde contact\u00f3 con las corrientes literarias y pict\u00f3ricas del momento; le gust\u00f3 tanto Par\u00eds que pidi\u00f3 que fuese enterrado all\u00ed una vez fallecido. Eso sucedi\u00f3 en Madrid en el a\u00f1o 1974, a la edad de 74 a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan me cont\u00f3 do\u00f1a Blanca, ella era para \u00e9l como si fuese una ni\u00f1a. Miguel \u00c1ngel era una persona que, a pesar de su sentir indio serio y tosco (en apariencias), le demostraba a ella una gran ternura, la cog\u00eda en brazos y giraba una y otra vez mientras se re\u00edan a carcajadas. Fueron muy felices durante los a\u00f1os que estuvieron juntos, a pesar de la gran personalidad del escritor, ya que, a veces, entraba en una gran melancol\u00eda o depresi\u00f3n. Era un hombre con fisonom\u00eda maya. Sent\u00eda como un indio y escrib\u00eda con sentir castellano. Precisamente esa simbiosis de mezcla maya y castellana le permiti\u00f3 escribir grandes libros y poes\u00eda, aunque en esta actividad no sea tan conocido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Blanca fue la segunda esposa del Premio Nobel, y fue ella el\u00a0\u00e1ngel amoroso, imprescindible para el escritor, sobre todo en la \u00e9poca de su enfermedad hasta su muerte causada por un c\u00e1ncer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/IMG_20220821_112405.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-33170\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/IMG_20220821_112405-714x1024.jpg\" alt=\"IMG_20220821_112405\" width=\"714\" height=\"1024\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Residieron en varias ciudades de Espa\u00f1a, entre ellas Madrid y Palma de Mallorca, su \u00faltima residencia fue un chalet en la Bonanova, cercano a la Fundaci\u00f3n y estudio del pintor Joan Mir\u00f3 y casi vecina del Palacio de Marivent, residencia espor\u00e1dica de sus Majestades los Reyes de Espa\u00f1a en verano. El chalet se hallaba rodeado de pinos y estaba al cuidado de un matrimonio. La casa era el altar de los recuerdos para ella ya que estaba rodeada de los trofeos, libros y recuerdos de sus a\u00f1os de convivencia con Miguel \u00c1ngel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El chalet donde pas\u00f3 los \u00faltimos a\u00f1os de su vida estaba enclavado en un paraje envidiable mirando al mar, pero no solitario ya que alrededor hay grandes urbanizaciones que son casi barriadas. Muchas tardes bajo las sombras de los pinos do\u00f1a Blanca se sentaba en una butaca a leer \u2013m\u00e1s bien releer\u2013 alg\u00fan libro de su marido, mientras el canto de alg\u00fan p\u00e1jaro solitario como ella soltaba sus trinos y ella dejaba de leer y se quedaba escuchando su canto. En ese momento, relajada, serena, ven\u00edan a ella los recuerdos maravillosos vividos junto a su marido. Los paseos por los jardines de Par\u00eds, o en barca por el r\u00edo Sena, mientras ella se cog\u00eda a su brazo y se apretaba contra \u00e9l, las tardes ya eran fr\u00edas, despu\u00e9s se perd\u00edan los dos por Pigalle y buscaban un local bohemio, donde cenaban antes de regresar a la embajada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras ella piensa, se le ve a veces una d\u00e9bil sonrisa en su a\u00fan bello rostro recordando alguna an\u00e9cdota vivida. El libro reposa en su falda, mientras el p\u00e1jaro de colores la mira sin querer levantar el vuelo, quiere seguir contemplando a la bella dama que, a pesar de los a\u00f1os, el tiempo no ha podido marchitar. Coge el libro nuevamente y lo aprieta contra su pecho, en la ilusi\u00f3n de que en aquellas palabras sigue viviendo el esp\u00edritu de Miguel \u00c1ngel. En eso el p\u00e1jaro curioso levanta el vuelo y el ruido de sus alas hace volver a la actualidad a do\u00f1a Blanca, coge un pa\u00f1uelo que lleva doblado sobre el libro y se lo lleva a los ojos, donde una l\u00e1grima inesperada ha salido de la fuente caudalosa de su alma y quiere rodar por sus mejillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Page0001.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-33171\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/09\/Page0001-1024x688.jpg\" alt=\"Page0001\" width=\"1024\" height=\"688\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, el sol se va poniendo por el poniente de la Isla Dragonera y ya las farolas de las calles lim\u00edtrofes a su residencia se van encendiendo. En eso sale la se\u00f1ora que la cuida y la obliga a entrar en la casa, de noche, aunque sea verano hay humedad y a su edad y con sus achaques no es bueno para ella. Volver, \u00bfa d\u00f3nde? Al silencio de su habitaci\u00f3n sola, llena de tristeza, de a\u00f1oranzas, sin nadie que le pueda dar un beso en la frente, antes de dormir, sin nadie que le diga que la quiere. Qu\u00e9 silencio y c\u00f3mo pesa el ambiente solitario del entorno. Reza sus oraciones, pues ella es muy creyente, y poco a poco se dormir\u00e1 deseando, quiz\u00e1s, no volver a despertar. Y sus \u00faltimas palabras susurrantes ser\u00e1n dirigidas a su gran amor: \u00abBuenas noches, Miguel \u00c1ngel, ya va siendo hora de irme contigo\u00bb. \u00a0La puerta se cerr\u00f3 y la mujer argentina \u00e1ngel valedor de Miguel \u00c1ngel Asturias cerr\u00f3 sus ojos dulcemente y un p\u00e1jaro de vivos colores sali\u00f3 de su pecho y vol\u00f3 para siempre en busca de su marido, que saldr\u00eda a su encuentro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conoc\u00ed a do\u00f1a Blanca Mora y Araujo una tarde de invierno del a\u00f1o 1998, en la que unos amigos m\u00edos la invitaron a tomar un t\u00e9 en la zona tur\u00edstica de Portals Nou. Me recogieron en el paseo de Mallorca, do\u00f1a Blanca iba junto al conductor y su esposa y yo nos acomodamos en la parte trasera del coche. Ella me pregunt\u00f3 si escrib\u00eda, le dije que s\u00ed, pero que yo era un poeta y escritor muy humilde. Pronto llegamos a nuestro destino y nos sentamos en una de las terrazas m\u00e1s importantes de la urbanizaci\u00f3n de lujo. La tarde era soleada y las gaviotas volaban sobre los barcos anclados. Pedimos al camarero que nos sirvieran t\u00e9 verde y un trozo de pastel. Entre bocado y bocado de pastel y sorbos de t\u00e9, hac\u00edamos algunos comentarios elogiosos sobre el sitio en donde nos encontr\u00e1bamos. Nuestros amigos tuvieron que ausentarse durante unos veinte minutos, pues ten\u00edan que hacer una gesti\u00f3n en relaci\u00f3n a una barca que quer\u00edan comprar, por lo que durante ese tiempo me qued\u00e9 a solas con do\u00f1a Blanca, momento que aprovech\u00e9 para que me contase cosas de los a\u00f1os pasados junto al escritor. A\u00f1os gloriosos en donde lo pasaron muy bien, viajando, conociendo a personalidades pol\u00edticas y escritores de primer orden, tambi\u00e9n momentos amargos y de exilios. Asimismo me cont\u00f3 c\u00f3mo viv\u00eda en la actualidad, me dio mucha pena escucharla\u2026 Unos quince minutos m\u00e1s tarde, volvieron nuestros amigos y, tras otros cinco minutos, \u00e9l se dirigi\u00f3 a do\u00f1a Blanca dici\u00e9ndole: \u00abQuerida amiga, nos vamos, ya va siendo tarde y antes de que oscurezca debes estar en casa\u00bb. \u00abQu\u00e9 pronto ha pasado el tiempo. Lo bueno siempre acaba pronto, si no queda m\u00e1s remedio, nos iremos\u00bb. En sus palabras hab\u00eda pena y resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mi amigo se adelant\u00f3 en busca del autom\u00f3vil mientras mi amiga y yo \u00edbamos con do\u00f1a Blanca, yo iba delante y ellas cuando de pronto escuch\u00e9 un grito, volv\u00ed la cara y vi que do\u00f1a Blanca se hab\u00eda ca\u00eddo, el susto fue tremendo. Gracias a Dios, no fue nada m\u00e1s que el susto. La dejamos en su casa y volvimos hacia Palma, en donde mis amigos me dejar\u00edan mientras ellos se ir\u00edan a la gran mansi\u00f3n que ten\u00edan en la lujosa urbanizaci\u00f3n de Son Vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Les pregunt\u00e9 a mis amigos:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013\u00bfOs imagin\u00e1is lo que hubiese sucedido si do\u00f1a Blanca se parte un brazo o una pierna?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Prefiero no pensarlo, afortunadamente, no ha pasado nada. \u2013Y, dirigi\u00e9ndose a su esposa, le dijo\u2013: Catalina, nunca m\u00e1s sacaremos a do\u00f1a Blanca a pasear, es un gran riesgo debido a su edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Do\u00f1a Blanca Mora y Araujo naci\u00f3 en Corrientes (Argentina) en 1904 y falleci\u00f3 en Palma de Mallorca el 20(\u00bf) de octubre de 2000 a los 97 a\u00f1os, su cuerpo fue incinerado y sus cenizas fueron llevadas a Par\u00eds y depositadas en la tumba de su marido en el Cementerio P\u00e8re Lanchaise, donde reposa junto a su gran amor para siempre. Descansad en paz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Marcelino Arellano Alabarces<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Palma de Mallorca<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Qu\u00e9 duda cabe de que do\u00f1a Blanca Mora y Araujo fue muy importante en la vida del Premio Nobel de&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":33172,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33169"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33169"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33169\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33169"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33169"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33169"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}