{"id":33086,"date":"2022-09-07T08:55:37","date_gmt":"2022-09-07T07:55:37","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=33086"},"modified":"2022-09-07T08:55:37","modified_gmt":"2022-09-07T07:55:37","slug":"de-la-sombra-del-egombe-egombe","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=33086","title":{"rendered":"De La Sombra del Egombe Egombe"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Diosdado y Pantale\u00f3n, se llamaban el cocinero y el boy, que esta vez les toc\u00f3 en la ruleta de la suerte de los entresijos dom\u00e9sticos. El primero era un hombre de piel curtida y cabello ensortijado, en el que la nieve de los a\u00f1os hab\u00eda empezado a instalar su tienda. De talante sosegado, Diosdado no desped\u00eda olor a alcohol ni a sustancia alguna de las que nublan la raz\u00f3n, al contrario que Pantale\u00f3n, un hombret\u00f3n con cara de tonto y sonrisa perruna al que el olor a ginebra y a fumata le acompa\u00f1aba al esconderse el sol. Salvando estos peque\u00f1os contratiempos, y una vez acostumbrados a verlo desplazarse por la casa como en una nube y perdiendo el equilibrio seg\u00fan el grado et\u00edlico alojado en su cerebro, Pantale\u00f3n era noble y fiel como un Gran Dan\u00e9s\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Se\u00f1ora, la ni\u00f1a blanca tirar leche por ventana\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Pantale\u00f3n \u00a1Por Dios! No se llama ni\u00f1a blanca. Se llama Gelinda\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 S\u00ed se\u00f1ora\u2026 la ni\u00f1a blanca Gelinda\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Mira, d\u00e9jalo. Ll\u00e1mala como quieras porque no puedo contigo \u00bfQu\u00e9 ha hecho esta vez?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Tir\u00f3 la leche por ventana, se\u00f1ora \u2014 repiti\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y la <em>Escopetilla<\/em> entra en el comedor, no sin antes mirar hacia lo alto del aparador en donde Capit\u00e1n estaba en su hora del aseo personal expurgando, a golpe de pico, todo lo que no fuesen plumas. Suspira con resignaci\u00f3n por ese bicho al que no consigue acostumbrarse y ve a su hija que, con la mirada perdida m\u00e1s all\u00e1 de la ventana, juguetea con un vaso en donde unas cuantas gotas de caf\u00e9 con leche condensada se escurren por el cristal, como un ni\u00f1o con patines en mitad de una pista de hielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfEs verdad lo que me ha dicho Pantale\u00f3n? \u2013 le pregunt\u00f3 quit\u00e1ndole el vaso de las manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mir\u00f3 el reloj y luego a la ni\u00f1a, porque se hac\u00eda tarde para ir a ese colegio con el que no estaba de acuerdo. La maestra era una morena ya madura que le hab\u00eda tomado demasiada confianza por eso de dar clases, aunque ella dudaba que fuera capaz\u2026 Le vino a la memoria la charla que le dio aquel m\u00e9dico forense que lleg\u00f3 a Niefang buscando informaci\u00f3n sobre la capacidad craneal de los morenos. Los doctores Beato y Villarino, publicaron <em>La Capacidad Mental del Negro<\/em> desarrollando con claridad y contundencia la inferioridad en inteligencia y memoria del negro de la Colonia con respecto al hombre blanco, hab\u00eda dicho sentado en el porche de casa con un caf\u00e9 hecho con el grano, de la plantaci\u00f3n de Casajuana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El padre Fuentes siempre le dec\u00eda que todos sin excepci\u00f3n \u00e9ramos hijos de Dios, y por supuesto que ella eso no lo discut\u00eda, pero en lo que no se pon\u00edan de acuerdo era con eso de la inteligencia\u2026 Y luego estaba Iranzo\u2026 se acord\u00f3 de c\u00f3mo se re\u00eda cada vez que sal\u00eda el tema: &lt;&lt;\u00a1Ja,ja,ja! C\u00f3mo quieres que te diga que entre el cerebro de un nativo y un europeo no hay diferencia alguna. \u00a1Qu\u00e9 cosas tienes! Y luego dices que no eres racista&gt;&gt;. Y con esta \u00faltima frase se acababa la conversaci\u00f3n porque le sentaba fatal que la llamara racista. Dios sab\u00eda que no era cierto. Nunca les dese\u00f3 mal alguno y estaba segura de que les ser\u00eda m\u00e1s f\u00e1cil entrar en el cielo que a muchos blancos entre los que se contaba, pero\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 Se\u00f1ora\u2026 la ni\u00f1a blanca Gelinda llegar tarde a la escuela\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sobresaltada mir\u00f3 el reloj. Con tanto razonamiento desordenado se hab\u00eda olvidado de la escuela. Volvi\u00f3 a mirar el reloj y, tirando de la mano a su hija, le estamp\u00f3 un beso en la mejilla, con un <em>ya<\/em> <em>hablaremos luego<\/em>, cosa que no le import\u00f3 a la ni\u00f1a pues sab\u00eda que para cuando regresara ya se habr\u00eda esfumado el motivo de su enfado. Con la resignaci\u00f3n pintada en la cara, porque no pod\u00eda con ninguno de los dos, se asom\u00f3 a la ventana viendo c\u00f3mo cruzaban al otro lado de la calle\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Baj\u00f3 las escaleras de la terraza de dos en dos sin hacer caso de las protestas del boy que bastante ten\u00eda con no perder el equilibrio, acompa\u00f1ada de Capit\u00e1n volando a ras de su cabeza. Lo espant\u00f3 de mala forma porque estaba molesta con \u00e9l por haberse chivado a su madre. Ella no ten\u00eda la culpa de que solo le gustaran los caf\u00e9s con leche que le llevaba a la cama su padre. Esos eran diferentes; esos sab\u00edan a gloria. As\u00ed que cada ma\u00f1ana buscaba el momento oportuno para verterlo por la ventana, justo encima de un papayo joven al que le sentaba divinamente el desayuno ma\u00f1anero, pues en poco tiempo hab\u00eda crecido tanto que ya casi rozaba el alf\u00e9izar\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 T\u00fa espera\u2026 \u2014 le dice alarg\u00e1ndole el gorro color garbanzo que tanto odiaba \u2014. Se\u00f1ora ha dicho que t\u00fa poner.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Si me alcanzas me lo pongo! \u2013 grita echando a correr cuesta abajo, columpiando la cartera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00a1Espera ni\u00f1a blanca! \u2013 su voz son\u00f3 desesperada. Sab\u00eda que no podr\u00eda alcanzarla a no ser que se parara en alg\u00fan momento. A \u00e9l nunca le gust\u00f3 correr, ni hacer las cosas con prisas. Cuando entr\u00f3 en la Guardia Colonial, se pasaba la vida arrestado por no cumplir con los procedimientos como quer\u00eda el Masa Instructor, hasta que un d\u00eda le dijeron: <em>\u00a1t\u00fa de boy\u00a1,<\/em> desde entonces era feliz trabajando en la casa del instructor de turno, aunque a veces no pudiera soportar a la se\u00f1ora\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">De La Sombra del Egombe Egombe<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">UNO Editorial<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Gudea de Lagash<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Diosdado y Pantale\u00f3n, se llamaban el cocinero y el boy, que esta vez les toc\u00f3 en la ruleta de la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":32071,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33086"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=33086"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/33086\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=33086"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=33086"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=33086"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}