{"id":32880,"date":"2022-08-17T09:47:58","date_gmt":"2022-08-17T08:47:58","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=32880"},"modified":"2022-08-17T09:47:58","modified_gmt":"2022-08-17T08:47:58","slug":"don-panfilo-zenea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=32880","title":{"rendered":"Don P\u00e1nfilo Zenea"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Caminaba despacito Don P\u00e1nfilo Zenea bajo los rayos ardientes del sol de agosto, con su sombrero de fieltro cubri\u00e9ndole la cabeza, y la chaqueta del traje gris bajo el brazo. Asomando por el cuello de la camisa de un blanco impoluto, una pajarita roja con motas azules se empe\u00f1aba en ir torcida a pesar de la dedicaci\u00f3n de su due\u00f1o por enderezarla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Ni una gota de sudor resbalaba por su frente. Ni un feo rodal dibujado en las axilas\u2026 y es que en \u00e9l no hab\u00eda nada que exprimir. Para el sol, ese hombre bajito y enjuto, era como un coco sin agua, o una chufa sin leche. Tan p\u00e1lido y trasl\u00facido que cualquiera hubiese dicho que las venas que cruzaban sus sienes las llevaba como dos imanes de nevera, pegadas por fuera a la piel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Calzado con los zapatos de las grandes ocasiones; unos zapatos de piel de cabritilla acostumbrados a dormir sus largos d\u00edas de espera en el fondo de un armario, haciendo el amor eterno con un par de viejas hormas de madera, que su due\u00f1o compr\u00f3 para ellos en la Cuba de los cuarenta, cuando Don Fulgencio Batista mandaba m\u00e1s que Dios. Ten\u00eda unos andares como de mu\u00f1equito de cuerda; de esos que bailan dando vueltas, y que si lo haces danzar sobre una mesa acaba por estrellarse contra el suelo, si no lo devuelves al punto donde empez\u00f3 a cobrar vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Avanz\u00f3 hasta la primera bocacalle sorteando con asombrosa presteza un fresco zurullo de can, que por su tama\u00f1o hubiera apostado, sin miedo a equivocarse, que era de un Gran Dan\u00e9s bien alimentado bas\u00e1ndose en el brillante color del desecho org\u00e1nico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Soltando un:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014 \u00a1Qu\u00e9 co\u00f1o Panfilito! \u00a1No te tires con la guagua andando!, cuando ya hab\u00eda cruzado al otro lado de la calle sin mirar al conductor de la furgoneta que hund\u00eda las ruedas en el asfalto ardiente, por no arrollar a Don P\u00e1nfilo que parado frente a la dulcer\u00eda <em>La sabrosura del Mereng\u00f3n<\/em>, miraba indeciso el escaparate en donde las bandejas de yemitas empolvadas, y los platillos de dulce de mamey, jugaban al corro con las panetelas borrachas y el par de fuentes de coquitos quemados, alrededor de un enorme mereng\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014 No seas guanajo, y dec\u00eddete ya por uno \u2014\u2014- se dijo a sabiendas de que pedir\u00eda lo mismo de cada martes porque el \u00fanico dulce que le hac\u00eda perder los cinco sentidos, era el sabor del ron a\u00f1ejo de su Cuba a\u00f1orada.\u00a0 Bueno el ron y Dominila, la ni\u00f1a mulata que, sentada tras el mostrador, segu\u00eda con atenci\u00f3n las peripecias de los protagonistas en, <em>Los Ricos Tambi\u00e9n Lloran<\/em>, la telenovela que a esas horas de la tarde captaba la mayor concentraci\u00f3n de marujas de Espa\u00f1a ante el televisor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014 Buenas tardes Dominila \u2014\u2014 acert\u00f3 a decir, quit\u00e1ndose el sombrero, y adoptando un timbre de voz menos cascado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Le costaba un esfuerzo disfrazar la voz quebrada por los a\u00f1os, los habanos y el ron, pero merec\u00eda la pena por la ilusi\u00f3n de que ella lo viera algo menos viejo; m\u00e1s\u2026 \u2014\u2014 No hay nadie en las mesas\u2026 \u2014\u2014 coment\u00f3 por hablar, a sabiendas de que a esas horas de la tarde de ese mes de agosto, ni las hormigas saldr\u00edan al exterior por mucha migaja de dulce que hubiese por el suelo del local \u2014\u2014 Claro con tanto calor\u2026\u2014\u2014 continu\u00f3 dejando con mimo la chaqueta en el respaldo de una silla, pensando que el calor hab\u00eda desaparecido de su lecho y de su vida hac\u00eda, no sab\u00eda cu\u00e1nto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0La mulata linda no pudo evitar fruncir el ce\u00f1o cuando se volvi\u00f3 hac\u00eda \u00e9l, aprovechando el par\u00f3n de los anuncios, pero al momento, un ramalazo de ternura maternal brill\u00f3 en los grandes ojos del color de la ca\u00f1a temprana, herencia segura de la sangre blanca que corr\u00eda por sus venas, cosa que a Don P\u00e1nfilo no le hizo ni pizca de gracia porque echaba por tierra los \u00faltimos rescoldos del orgullo viril que le quedaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014&#8211; \u00bfQu\u00e9 le pongo? \u2014- pregunt\u00f3, tambi\u00e9n por preguntar, segura de lo que le iba a pedir; quer\u00eda ver el final de la telenovela y si le daba palique no se lo quitar\u00eda de encima durante un buen rato. Sin esperar la contestaci\u00f3n se dirigi\u00f3 al escaparate.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014 \u00a1Espera que salgo! Y ya te digo mi ni\u00f1a\u2026 \u2014\u2014 le dijo irgui\u00e9ndose todo lo que pudo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014 Este hombre anda ya con la chochera\u2026 \u2014\u2014 murmur\u00f3 al tiempo que se inclinaba sobre los dulces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Con la nariz casi pegada al cristal, como un chiquillo goloso, le indicaba con un dedo tan trasl\u00facido como un gusano de seda, el mereng\u00f3n plantado justo en el centro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014 Don P\u00e1nfilo \u00bfEs que no se acuerda usted que siempre me pide lo mismo? \u2014\u2014 le pregunta con ternura mientras se estira todo lo que puede para cogerlo. Pero D\u00f3n P\u00e1nfilo no la escucha; no est\u00e1 <em>p\u00e1 boberias<\/em> porque sus cinco sentidos andan ocupados con el peque\u00f1o colgante en forma de coraz\u00f3n que bachatea en mitad del canalillo, que asoma por el generoso escote de la muchacha. \u2014\u2014 \u00a1Don P\u00e1nfilo! \u00bfEs que no me oye? \u2014\u2014 repite inclin\u00e1ndose m\u00e1s, dejando entrever un retazo del sujetador.\u00a0Y a \u00e9l le da un vuelco el coraz\u00f3n, porque es azul como el mar de su Cuba querida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0Y el hombre peque\u00f1o camina despacito, bajo los rayos ardientes del sol de agosto llevando en una mano el mereng\u00f3n, que tirar\u00e1 en el contenedor al otro lado de la bocacalle. Se ha olvidado el sombrero, y de un bolsillo saca un pa\u00f1uelo, \u00a1Hace calor!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<strong>\u00a0 Gudea de Lagash<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0Caminaba despacito Don P\u00e1nfilo Zenea bajo los rayos ardientes del sol de agosto, con su sombrero de fieltro cubri\u00e9ndole la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":32071,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32880"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32880"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32880\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32880"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32880"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32880"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}