{"id":32854,"date":"2022-08-16T11:16:59","date_gmt":"2022-08-16T10:16:59","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=32854"},"modified":"2022-08-16T11:16:59","modified_gmt":"2022-08-16T10:16:59","slug":"un-dragon-en-decadencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=32854","title":{"rendered":"UN DRAG\u00d3N EN DECADENCIA"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Afirmaba Nietzsche, seguramente a su pesar el fil\u00f3sofo m\u00e1s trascendente de los \u00faltimos dos siglos, que el combate m\u00e1s importante al que se ve\u00eda abocado el ser humano era contra el drag\u00f3n del \u201cT\u00fa debes\u201d. Seg\u00fan el pensador alem\u00e1n, los valores heredados del pasado en nuestra tradici\u00f3n cultural, religiosa y filos\u00f3fica son en su pr\u00e1ctica totalidad vac\u00edos y enga\u00f1osos, cuando no nocivos. La creencia en una verdad eterna accesible a la raz\u00f3n, la confianza en que existe una diferencia n\u00edtida entre lo bueno y lo malo y que nuestra obligaci\u00f3n moral es buscar constantemente lo primero y alejarnos de lo segundo para dotar de sentido a nuestra existencia y, en caso de ser creyentes, lograr la salvaci\u00f3n y la vida eterna (este es el pack completo), suponen cargas demasiado pesadas para nuestras escu\u00e1lidas espaldas. La paradoja consiste en que la inmensa mayor\u00eda las porta con gusto en su supina ignorancia. Porque todo lo anterior se acaba plasmando en un sinf\u00edn de obligaciones que acatamos pero que destruyen nuestro ser originario. Demasiados \u201cT\u00fa debes\u201d para un pobre simio parlante:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00bfQui\u00e9n es el gran drag\u00f3n, al que el esp\u00edritu no quiere seguir llamando se\u00f1or ni dios? \u00abT\u00fa debes\u00bb se llama el gran drag\u00f3n. Pero el esp\u00edritu del le\u00f3n dice \u00abyo quiero\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00abT\u00fa debes\u00bb le cierra el paso, brilla como el oro, es un animal escamoso, y en cada una de sus escamas brilla \u00e1ureamente \u00ab\u00a1T\u00fa debes!\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Valores milenarios brillan en esas escamas, y el m\u00e1s poderoso de todos los dragones habla as\u00ed: \u00abtodos los valores de las cosas \u2014 brillan en m\u00ed\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00abTodos los valores han sido ya creados, y yo soy todos los valores creados. \u00a1En verdad, no debe seguir habiendo ning\u00fan \u201cYo quiero!\u201d\u00bb As\u00ed habla el drag\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Este hermoso fragmento del cap\u00edtulo \u201cDe las tres transformaciones\u201d de la obra \u201cAs\u00ed habl\u00f3 Zaratustra\u201d nos muestra el camino a seguir: sustituir el \u201cT\u00fa debes\u201d por el \u201cYo quiero\u201d. Por la creaci\u00f3n continua de una trayectoria personal en la vida libre del lastre de los caducados conceptos y valores del pasado. Una visi\u00f3n sin duda atractiva y posiblemente no exenta de raz\u00f3n, a pesar de que el propio Nietzsche menospreciara esta \u00faltima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Pudiera parecer en un principio que hoy en d\u00eda la mayor\u00eda de los seres humanos han le\u00eddo atentamente al creador del nihilismo y se han hecho eco de sus recomendaciones. El \u201cYo quiero\u201d campa a sus anchas por doquier, desbocado y sin freno, tan imparable y omnipresente como el cambio clim\u00e1tico cuyos efectos tan evidentes se hacen en este verano infernal (y no solo hablando en t\u00e9rminos meteorol\u00f3gicos). El \u201cYo quiero\u201d, en su forma m\u00e1s vulgar y primitiva, el ego\u00edsmo, se ha convertido en la moneda de cambio m\u00e1s extendida en nuestro mundo. Basta con echar un vistazo m\u00ednimamente cr\u00edtico al tipo de vida que llevamos tanto en la esfera privada como en la p\u00fablica para toparse con \u00e9l a cada paso que damos. En un supermercado (\u00bfrecuerdan cuando al inicio de la pandemia se vaciaban de productos b\u00e1sicos de alimentaci\u00f3n y de papel higi\u00e9nico por el acopio de algunos?), en la jungla de asfalto (\u00bfcu\u00e1ntas veces han pensado que es un milagro que se produzcan tan pocos accidentes cuando tantos conductores, viandantes y patineteros act\u00faan como les da la gana sin pensar en el peligro que generan para los dem\u00e1s?), en las comunidades de vecinos (\u00bfcon cu\u00e1ntos vecinos morosos conviven, teniendo que pagar de su bolsillo la parte que ellos deben de los gastos comunitarios so pena de que les corten la electricidad o dejen de ofrecerle servicios b\u00e1sicos, y que sin embargo se dan el lujo de tener cochazos y pegarse unos viajes tremendos de los cuales presumen en redes sociales?), el debate \u2014por no llamarlo competici\u00f3n de descalificaciones\u2014 pol\u00edtico (donde cada vez m\u00e1s los partidos lanzan propuestas en base al r\u00e9dito electoral que suponen les aportar\u00e1 en vez de hacerlo pensando en lo que ser\u00eda mejor para todos. Un ejemplo de ello pueden ser las leyes educativas. Vamos para los cincuenta a\u00f1os de democracia y a\u00fan se espera que llegue alg\u00fan fruto de un consenso mayoritario), por no hablar de la situaci\u00f3n internacional. Si disfrutan de las historias de miedo, adem\u00e1s de leer a Stephen King o a Cioran, escuchen cualquier noticiero de la televisi\u00f3n y se acercar\u00e1n al para\u00edso del goce ilimitado. Y as\u00ed en cualquier aspecto de nuestra vida en com\u00fan en el que se paren a pensar. Retomando la cuesti\u00f3n, cuando Nietzsche defend\u00eda el \u201cYo quiero\u201d como actitud vital se refer\u00eda a uno mucho m\u00e1s esencial. Profundo. Liberador. Pero en s\u00e1lvese quien pueda anterior nos hemos quedado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, ciertamente la conciencia social y el sentido del deber parecen estar en franca retirada. Cautivo y desarmado, el ej\u00e9rcito de los deberes se recluye en sus cuarteles de invierno, sean cuales sean. En cambio, desatado y alentado por el capitalismo salvaje, el emperador \u201cYo quiero\u201d m\u00e1s asequible a todos, el m\u00e1s b\u00e1sico, que no requiere de reflexi\u00f3n ninguna porque solo apela a la satisfacci\u00f3n de nuestros instintos m\u00e1s primarios, prolifera como especie invasora ahogando el fr\u00e1gil ecosistema humano. Por mucho que nos pueda desagradar, mantener un estado de bienestar y una sociedad tan compleja como la nuestra requiere la capacidad de entender y respetar algunas normas b\u00e1sicas, de reconocer al otro en su integridad. Requiere de esfuerzo. De sacrificio y renuncia. En la justa medida, s\u00ed. Buscando la m\u00e1xima libertad para todos, cierto. Potenciando la individualidad y la realizaci\u00f3n personal, absolutamente de acuerdo, pero asumiendo que sin lo primero no puede existir lo segundo. O eso me parece. Al que se le ocurra una soluci\u00f3n mejor, por favor, que salga del armario ya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Utilicemos el recurso de la an\u00e1fora: Yo quiero un \u201cYo quiero\u201d bien entendido. Quiero que lo que quiera tambi\u00e9n lo puedan querer los dem\u00e1s sin que eso suponga un combate a muerte sin normas en el cuadril\u00e1tero de la sociedad de consumo (una denominaci\u00f3n acertad\u00edsima de la forma de vida que llevamos). Quiero querer un buen querer para todos. Con unos \u201cT\u00fa debes\u201d m\u00ednimos, pero irrenunciables.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Posdata: lo crean o no, he escrito estas l\u00edneas tumbado bajo una sombrilla en una fant\u00e1stica playa de Ibiza en pleno agosto, cerca del mediod\u00eda y rodeado de una gran cantidad de ba\u00f1istas. La condici\u00f3n humana no me permite saber cu\u00e1l es su \u201cYo quiero\u201d particular, si se acerca m\u00e1s al de Nietzsche o a su versi\u00f3n m\u00e1s pedestre. Ni siquiera conozco el m\u00edo. Extraiga el lector de esta confesi\u00f3n la conclusi\u00f3n que prefiera. Por mi parte, solo me queda desear que hayan pasado un buen verano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Javier Serra<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0Afirmaba Nietzsche, seguramente a su pesar el fil\u00f3sofo m\u00e1s trascendente de los \u00faltimos dos siglos, que el combate m\u00e1s importante&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":27434,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32854"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32854"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32854\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32854"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32854"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32854"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}