{"id":32846,"date":"2022-08-13T09:37:19","date_gmt":"2022-08-13T08:37:19","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=32846"},"modified":"2022-08-13T09:37:19","modified_gmt":"2022-08-13T08:37:19","slug":"la-lagrima-de-la-virgen-i-de-vi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=32846","title":{"rendered":"La l\u00e1grima de la Virgen (I de VI)"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">El relato, actualizado, \u00abLa l\u00e1grima de la Virgen\u00bb forma parte de mi libro \u00abComprimidos para la memoria o recuerdos comprimidos\u00bb (Valencia 2017)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El suceso conmocion\u00f3 a aquella Valencia del siglo XVII y no porque en aquella \u00e9poca resultaran extra\u00f1os los asesinatos, sino porque en esta ocasi\u00f3n la v\u00edctima gozaba del aprecio popular, muy especialmente por los artesanos y particularmente de los de la madera, dada la maestr\u00eda de las manos de Diego, que gozaba entre ellos de especial estima. La noticia de su tr\u00e1gica muerte corri\u00f3 con tal premura que su viuda estuvo a punto de enterarse por los chismes de unas vecinas que la malquer\u00edan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella ma\u00f1ana, cuando el alguacil entr\u00f3 en la austera morada de Gabriela, esta supo que los temores que la hab\u00edan atormentado durante toda la noche ahora se confirmaban. Hab\u00eda velado en vano toda la noche esperando su llegada. Cuando en la catedral son\u00f3 la medianoche sin que hubiera aparecido, la certeza de que algo malo le hab\u00eda ocurrido arraig\u00f3 en sus entra\u00f1as con una certidumbre ya no le abandonar\u00eda, pues \u00e9l no era dado a francachelas y parrandas. La losa de la comunicaci\u00f3n oficial ya no encontr\u00f3 esperanza que sepultar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aguacil que fue a comunic\u00e1rselo, en contra de lo que se tem\u00eda, no encontr\u00f3 a una Gabriela hist\u00e9rica, todo lo contrario, al recibir la noticia un desfallecimiento se adue\u00f1\u00f3 de ella, el abatimiento le afloj\u00f3 los m\u00fasculos, apoy\u00f3 la espalda contra la pared y se fue deslizando mansamente hasta que el suelo la detuvo, all\u00ed se ovill\u00f3 y llor\u00f3 en silencio, ignorando el pretendido consuelo que quer\u00edan brindarle las vecinas que, al olor de la tragedia, se hab\u00edan reunido en la entrada de la casa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed estuvo hasta que llegaron sus dos hijos. Alguien les hab\u00eda mandado recado. Ellos la alzaron y los tres, fundidos por el dolor en un apretado y espasm\u00f3dico abrazo, caminaron hasta el oscuro y maloliente osario del camposanto parroquial, donde el cuerpo exang\u00fce de un Diego, degollado, los esperaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa madrugada, unos aguaciles cuando hac\u00edan su ronda por detr\u00e1s del taller donde trabajaba Diego, alarmados por el insistente maullido de una gata, lo hab\u00edan encontrado. No sab\u00edan cu\u00e1nto tiempo llevaba all\u00ed, bajo los restos de un destartalado carro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el calavernario Gabriela se hab\u00eda abrazado al cuerpo ex\u00e1nime de su hombre y le hablaba sin dejar de llorar. As\u00ed permaneci\u00f3 hasta que, avanzada la tarde, se ofici\u00f3 un parco protocolo f\u00fanebre, que sus hijos pagaran con los escasos ahorros familiares. No consintieron que lo enterraran fuera de sagrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tan apretados como llegaron, volvieron los tres a una casa que les pareci\u00f3 m\u00e1s vac\u00eda que nunca, atr\u00e1s quedaban las condolencias de una gente congregada sin llamamiento alguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre ellos estaba Bernardo, el patr\u00f3n de Diego, que les inform\u00f3 que la tarde anterior Diego hab\u00eda cobrado una importante cantidad, para saldar su \u00faltimo trabajo y que, seguramente, le habr\u00edan matado para robarle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gabriela estaba demasiado abatida para contradecirle, pues el aguacil que le comunic\u00f3 la muerte le hab\u00eda entregado la caja de las herramientas de su marido y en un compartimento que solo ellos conoc\u00edan, estaba la retribuci\u00f3n que le hab\u00eda anunciado Diego, sin que faltara un maraved\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los siguientes d\u00edas los hu\u00e9rfanos recorrieron las calles m\u00e1s patibularias de la ciudad buscando, con vehemencia, entre el lumpen alg\u00fan indicio sobre la muerte de su padre. Deseaban echarse en cara a quien lo hubiera asesinado, para descargar sobre el todo el dolor que les ahogaba. Todo apuntaba a un intento de robo al que se resisti\u00f3. \u00bfPero por qu\u00e9 no le hab\u00edan robado nada?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Felipe, su hijo menor, con diecisiete a\u00f1os, en compa\u00f1\u00eda de su amigo Flori\u00e1n, un veterano cuadrillero de la Santa Hermandad, se conjuraron para investigar el suceso. El cuadrillero que, por aquel entonces estaba dispensado de andar por aquellos caminos de Dios con sus compa\u00f1eros, merced a la cuchillada que le asestaron mientras desempe\u00f1aba su funci\u00f3n, se volc\u00f3 en ayudar a Felipe a aclarar la muerte del padre, al tiempo que le engatusaba para que entrara a servir en el ejercito del rey, cont\u00e1ndole las grandes batallas en Flandes, las borracheras no menores y las mozas que siempre los asediaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/LV-1\u00aa-web.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-32848\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/08\/LV-1\u00aa-web-1024x682.jpg\" alt=\"LV 1\u00aa web\" width=\"1024\" height=\"682\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0Aprovechando su condici\u00f3n de \u00ab<em>mangas verdes\u00bb<\/em> pudo interrogar a los delincuentes habituales, por si pudieran orientarle sobre la autor\u00eda del crimen. Nada pudo averiguar a pesar del respeto que a la v\u00edctima se le ten\u00eda entre esta gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no cej\u00f3 en sus averiguaciones que, a continuaci\u00f3n, dirigi\u00f3 a los compa\u00f1eros de trabajo de Diego. Nadie hab\u00eda presenciado el suceso, ni hab\u00eda observado movimientos extra\u00f1os que les hiciera suponer que aquello suceder\u00eda. Cuando Bernardo se retir\u00f3, sus trabajadores le dijeron que durante los \u00faltimos meses hab\u00edan visto muy poco a Diego:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Cuando nosotros llegamos \u00e9l ya anda en el tajo y cuando damos de mano \u00e9l continuaba trabajando y siempre encerrado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante la extra\u00f1eza que mostr\u00f3 Flori\u00e1n por el secretismo que rodeaba la labor de Diego, le dijeron que deb\u00eda estar tallando la imagen de alguna mujer sin ropa y que, por temor al Santo Oficio, tomaban tales precauciones. No era la primera vez que en el taller se aceptaban encargos de aquel talante, aunque en otras ocasiones siempre encontraron la ocasi\u00f3n para refocilarse en su contemplaci\u00f3n. Esta vez, por mucho que lo intentaron, no lo hab\u00edan conseguido. Los mismos trabajadores se asombraban de lo subrepticio del encargo, pues aunque ayudaron a colocar, varias veces, la pieza de madera en el torno, nunca hab\u00edan logrado ver lo que cubr\u00eda aquella gruesa lona, al igual que cuando, acabada la obra, ayudaron a cargarla en el carro, esta vez cubierta con mantas, y eso que tuvieron de cargarla ellos solos, pues los dos arrebujados carreteros no movieron ni el me\u00f1ique para la carga.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s tarde unos vecinos hab\u00edan visto a Bernardo, ayudado por Diego, sacar los residuos de madera que no se pod\u00edan aprovechar y que luego encontraron bajo su cad\u00e1ver. Esos mismos vecinos juraron verlos retornar al interior del taller. Despu\u00e9s de aquello, nadie hab\u00eda vuelto a ver a Diego con vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Alberto Gim\u00e9nez Prieto<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El relato, actualizado, \u00abLa l\u00e1grima de la Virgen\u00bb forma parte de mi libro \u00abComprimidos para la memoria o recuerdos comprimidos\u00bb&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":23523,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32846"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=32846"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/32846\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=32846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=32846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=32846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}