{"id":31907,"date":"2022-04-18T10:12:56","date_gmt":"2022-04-18T09:12:56","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=31907"},"modified":"2022-04-18T10:12:56","modified_gmt":"2022-04-18T09:12:56","slug":"el-dia-mas-feliz-de-mi-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=31907","title":{"rendered":"El d\u00eda m\u00e1s feliz de mi vida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Quiero demandar a la iglesia, a los curas y a las monjas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Tranquil\u00edzate Ferm\u00edn, \u00bfqu\u00e9 te ocurre?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Me ocurre que siempre he vivido atormentado por unas mentiras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Expl\u00edcate, por favor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rostro del anciano mostr\u00f3 un anticipo del alivio que para \u00e9l supon\u00eda que alguien escuchara aquello que lo reconcom\u00eda. Se arrellan\u00f3 en el asiento, rompiendo la provisionalidad con que se hab\u00eda sentado, se humedeci\u00f3 los labios, mir\u00f3 un punto del techo, que no logr\u00e9 identificar, e inici\u00f3 el relato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ten\u00eda siete a\u00f1os reci\u00e9n estrenados, era el \u00faltimo a\u00f1o que estudiaba en las monjas. A los chicos no se nos permit\u00eda seguir por m\u00e1s tiempo, la primera comuni\u00f3n era la linde insalvable y la iba a tomar al d\u00eda siguiente. Hasta entonces siempre hab\u00eda sido un chaval alegre, despierto y espontaneo, quiz\u00e1 demasiado espontaneo para estar en un sitio donde las sores estaban m\u00e1s por sujetarnos, que por ense\u00f1arnos las letras y los n\u00fameros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbYo, por el contrario, lo que quer\u00eda era jugar, es la primera obligaci\u00f3n de cualquier cr\u00edo, al menos en las horas en que nos lo permit\u00edan\u2026 bueno, en las otras tambi\u00e9n. Para aquellas monjas no exist\u00eda m\u00e1s horizonte que imbuir en nuestras tiernas entendederas, tenebrosas y amenazantes cantinelas que, sin entenderlas, las almacen\u00e1bamos envueltas con los temores que nos despertaban. Eran conceptos desconocidos, aunque memorizados: redentor, pecado, pureza, obediencia, misa, esp\u00edritu santo, cruz, condenaci\u00f3n, arrepentimiento, condena eterna, malas compa\u00f1\u00edas, arrepentimiento, prop\u00f3sito de enmienda, infierno, acto de contrici\u00f3n y otras muchas necedades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ten\u00eda el anciano un peque\u00f1o libro con pastas de n\u00e1car y cierre sobredorado en sus manos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Era la v\u00edspera del que ser\u00eda, seg\u00fan las hermanas, el d\u00eda m\u00e1s feliz de nuestra vida e hicimos el primer pago de esa felicidad: hab\u00eda que confesarse. Yo me pregunto \u00bfde qu\u00e9 puede confesarse un chiquillo con siete a\u00f1os reci\u00e9n cumplidos? El mismo sacerdote que nos preparaba y que nos confesar\u00eda, un capell\u00e1n militar que completaba su peculio con bolos como aquel, nos inform\u00f3 de nuestros pecados: ser desobedientes, rebeldes, mal hablados y rencorosos. Mientras aguard\u00e1bamos ante el oscuro confesionario, trat\u00e1bamos de memorizarlos cont\u00e1ndolos con ayuda de los dedos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la refulgente cubierta del libro hab\u00eda un grabado religioso bajo el que se le\u00eda \u00abMi primera comuni\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Lleg\u00f3 mi turno, me postr\u00e9 ante aquella cueva oscura y el cura, menos severo que usualmente, dedic\u00f3 su atenci\u00f3n al contorno de mi rostro ignorando cuanto le dec\u00eda. Cuando termin\u00e9 me absolvi\u00f3 y se ofreci\u00f3 para ser mi director espiritual. Era muy amable y se acercaba mucho al hablar. Ol\u00eda como mi padre los domingos, cuando com\u00eda paella y beb\u00eda vino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ferm\u00edn respir\u00f3 hondo, a pesar de lo pret\u00e9rito de los hechos relatados se le percib\u00eda intensamente afligido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Despu\u00e9s sal\u00ed al patio. All\u00ed estaba Marisa, una ni\u00f1a, amiga m\u00eda, que tambi\u00e9n tomar\u00eda la comuni\u00f3n al d\u00eda siguiente, estaba en la fuente,\u00a0 tratando de encauzar el chorro de agua que manaba del ca\u00f1o de bronce a su boca abierta, para lo que ten\u00eda que apoyar el vientre sobre el borde de la pileta, con lo que \u00a0presentaba sus convexas nalgas, cubiertas por supuesto por la mojigata falda del uniforme, a la malicia de los que por all\u00ed transit\u00e1bamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/P1150685-web.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-31908\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/P1150685-web-1024x768.jpg\" alt=\"P1150685 web\" width=\"1024\" height=\"768\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dej\u00f3 el peque\u00f1o libro sobre la mesa, a mi alcance.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Como te dije, yo era muy impulsivo y no pude remediarlo. Le di un manotazo que levant\u00f3 su falda, descubriendo unos discret\u00edsimos pololos. Ella se revolvi\u00f3 encorajinada porque hab\u00eda hecho que se le mojara el cabello, que ten\u00eda preparado para el evento del d\u00eda siguiente. Me persigui\u00f3 por todo el patio, hasta que ambos ca\u00edmos rendidos junto al limonero y gastamos las pocas fuerzas que nos quedaban en re\u00edr. Se nos acerc\u00f3 una de las ni\u00f1as mayores y me dijo que deb\u00eda confesarme de lo que acababa de hacer: porque era un acto impuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sonrisa que hab\u00eda aparecido en el rostro de Ferm\u00edn no borraba el pesar a\u00f1ejo que escond\u00eda su mirada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Nos miramos Marisa y yo, volvimos a re\u00edr aunque menos jovialmente. Todas aquellas consignas sectarias que hab\u00edan estado sembrando en nuestro ingenuo caletre eran el caldo de cultivo apropiado, que termin\u00f3 con nuestra alegr\u00eda. En mi impresionable mente empezaron a revolotear aquellos conceptos apocal\u00edptico-religiosos que nos hab\u00edan inculcado y sobre todos ellos sobrevolaba el m\u00e1s negro de todos: el sacrilegio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mir\u00e9 alternativamente al libro y a su propietario, la expresi\u00f3n de este indicaba que pod\u00eda tomar aquel, pero antes de que lo abriera reanud\u00f3 su relato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pens\u00e9 en volver a confesarme, pero \u00bfDe qu\u00e9? No sab\u00eda de qu\u00e9 deb\u00eda confesarme, \u00bfde haberle dado un manotazo a la falda?, \u00bfde haber deshecho el peinado de Marisa? o \u00bfde habernos re\u00eddo? Adem\u00e1s me daba asco acercarme al capell\u00e1n, era sob\u00f3n y le hab\u00eda robado el olor a mi padre. Poco despu\u00e9s vimos salir al cura camino de la calle. Ya no cab\u00eda una nueva confesi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbLo que me dijo aquella ni\u00f1a rod\u00f3 por mi pensamiento como una bola de nieve que, cuantas m\u00e1s vueltas daba m\u00e1s crec\u00eda. Pronto qued\u00f3 clara cu\u00e1l era mi culpa: hab\u00eda pecado por no haberme confesado de un pecado que no consegu\u00eda identificar y haber comulgado, lo que a su vez engendraba otro pecado. Todo aquello acab\u00f3 convirti\u00e9ndose en un trauma que tardar\u00eda m\u00e1s de tres lustros en superar, el mismo tiempo que tard\u00e9 en darme cuenta de lo ajeno que me sent\u00eda con aquella religi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbLa v\u00edspera del d\u00eda m\u00e1s feliz de mi vida no pude dormir. Me sab\u00eda mil veces condenado al infierno si tomaba la comuni\u00f3n, tantas como vueltas di en la cama. Pero no pod\u00eda defraudar a mi familia, con la ilusi\u00f3n y el desembolso que hab\u00eda supuesto para ellos y, si la tomaba estaba condenado. Con la ma\u00f1ana segu\u00eda sin saber que har\u00eda y no lo supe hasta que tom\u00e9 la primera comuni\u00f3n sin haberme confesado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y no pas\u00f3 nada \u00bfverdad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ahora s\u00e9 que no pasa nada, pero ser\u00eda demasiado doloroso relatarte todos los sufrimientos y tribulaciones que arrastr\u00e9 hasta que ya bien entrado en la veintena comprend\u00ed que aquello, como todos los ardides de las religiones, no era sino una forma de aquietarnos. \u00bfQui\u00e9n me compensar\u00e1 por el sufrimiento que arrastr\u00e9 durante esos lustros?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Esa demanda que pretendes no tiene ning\u00fan recorrido jur\u00eddico, no va a ninguna parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Ya lo s\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Y, s\u00ed lo sabes, porque has venido a contarme esa historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Eres abogado \u00bfno?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014 \u00bfDebes guardar el secreto de lo que se te cuenta?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Por supuesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014Pues eso, que desde hace setenta a\u00f1os necesitaba confesarme, aunque fuera por lo civil y esto, para m\u00ed, ha sido una confesi\u00f3n&#8230; la segunda confesi\u00f3n de mi vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abr\u00ed el peque\u00f1o misal, sus hojas estaban muy arrugadas y emborronadas por la humedad. Mir\u00e9 a Ferm\u00edn y sus l\u00e1grimas dieron cumplida explicaci\u00f3n del estado del libro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Alberto Gim\u00e9nez Prieto<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014Quiero demandar a la iglesia, a los curas y a las monjas. \u2014Tranquil\u00edzate Ferm\u00edn, \u00bfqu\u00e9 te ocurre? \u2014Me ocurre que&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":23523,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31907"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=31907"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/31907\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=31907"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=31907"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=31907"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}