{"id":30195,"date":"2021-11-23T16:03:48","date_gmt":"2021-11-23T16:03:48","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=30195"},"modified":"2021-11-23T16:03:48","modified_gmt":"2021-11-23T16:03:48","slug":"en-un-parque-desde-un-banco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=30195","title":{"rendered":"En un parque, desde un banco"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Sigo en el mismo lugar de siempre, en el mismo sitio donde la suerte nos dio la mano y un golpe, en el mismo punto donde todo nos fue diferente, en el mismo espacio donde no ha cambiado nada, en el mismo momento sin estar t\u00fa, en el mismo banco enclavado en ayeres y fotograf\u00edas. Estoy aqu\u00ed entre un pasado que nunca m\u00e1s regresar\u00e1 y la costumbre de llorarte cada d\u00eda un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las hojas sin complejos revolotean mecidas por un aire oto\u00f1al, insuficiente para explicar este misterio, con la precisa intensidad de arrebatar todo lo que sobra a aquello que ya no quiere m\u00e1s tropiezos. Se acumula la hojarasca a mi alrededor con sus naranjas degradados, matizados en una escala de ocres que pretenden dar calor a mis pies helados por no moverse del mismo lugar, del mismo espacio, del mismo momento, del mismo recuerdo, de ti. Pies fr\u00e1giles por el fracaso de un movimiento circular, repetitivo, pervertido por un trayecto que siempre acaba en el mismo punto, el principio de lo que pudo ser y el final que si fue.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El parque no tiene conciencia, la gente entra y sale de \u00e9l con la rapidez de huir de sus colores de melancol\u00eda. Algunos pasean a sus perros formando parte del paisaje por d\u00e9cimas de segundos, mientras, por conveniencia y de una manera explicita due\u00f1o y mascota firman un contrato eventual, el tiempo que aguante la novedad o la naturaleza para hacer la ronda y saciar el cuerpo. Madres con las ojeras puestas al rev\u00e9s, disimuladas por el corrector m\u00e1s barato y de marca blanca y gestos de mucha rutina, acompa\u00f1an a sus hijos de ojos colmados de alegre libertad, inocentes por no extra\u00f1ar mentiras, ingenuos de no conocer la verdad de la vida, confiados en que no existe el mal\u2026 Ellas en corrillo chismorrean y critican a otras ausentes, para acallar su propia realidad escondida en para\u00edsos perdidos. Los ni\u00f1os chillan su presente, improvisan juegos de alguna serie de las que matan, corren detr\u00e1s del bal\u00f3n creyendo que alg\u00fan d\u00eda ser\u00e1n glorias en \u00e1lbumes y cromos, saltan sin miedo a caer y hacerse heridas. Alg\u00fan viejo solitario arrastra los pies, mientras deja una estela de soledad abandonada al azar y, la muerte disfrazada de bast\u00f3n le aguanta unos segundos m\u00e1s, tregua pasajera para izarse vencedora contra el tiempo. El viejo con su abrigo desgastado por dar vueltas mientras lava su autobiograf\u00eda, con sus zapatillas de franela de estar por casa y es que ya no le caben los zapatos dados de s\u00ed de tanto caminar, con sus pantalones oscuros, marrones holgados sobre un saco de huesos, as\u00ed es el viejo con su figura desgarbada y triste amenazado por su destino inminente. Otros abuelos tienen m\u00e1s suerte y como los perros son paseados por cuidadoras, muchas de ellas venidas allende de los mares, empujan sus sillas de ruedas, pesadas de hierros sin costillas y devaluadas por no tener alma, hasta que se paran para contemplar los huecos que deja el tiempo. Las que cuidan aprovechan la ingravidez de los pensamientos de los abuelos, para dejarse los dedos fundidos en m\u00f3viles de \u00faltima generaci\u00f3n. Los observo, y una voz malsana me incomoda con sus comentarios, \u2014f\u00edjate, no se llega a final de mes, pero s\u00ed para tener el \u00faltimo modelo de smartphone\u2014, y le contest\u00f3 de mala manera que a ella qu\u00e9 le importa. Corredores que se dicen \u00abrunners\u00bb pues parece m\u00e1s moderno en estos tiempos, presumen de m\u00e1s intelectualidad cuando no saben leer el futuro, m\u00e1s cosmopolita sin salir de estas fronteras\u2026,adictos al cuerpo hoy, y ma\u00f1ana Dios dir\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hombres y mujeres que van con el paso acelerado atajan el parque para fichar sin hacer tarde, mientras escarban sus silencios en auriculares que no saben pedir perd\u00f3n al ruido de fondo. Estudiantes cargando el doble de su peso en espaldas que a\u00fan no saben decir lo siento. Chicos y chicas en un rondo de liarse la vida en papel de tabaco mientras se la fuman en hierba que se le sube a la cabeza con excesos de risas tontas. Alg\u00fan que otro ocupa las horas, sin m\u00e1s oficio ni beneficio, con todas sus desgracias, mordiendo el polvo en un cart\u00f3n de vino barato invisible a la vista de todos que pasan a su lado imp\u00e1vidos de sus fantasmas, de su infierno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y despu\u00e9s estoy yo, sentada en el mismo banco donde saqueo y profano mi memoria; el mismo lugar del que te ech\u00e9 mientras clamaba oportunidad; el mismo punto que regres\u00e9 al malgastar mi suerte; el mismo espacio sin sol ni luna, sin ti. El mismo lugar donde sobrevivo con una triste equivocaci\u00f3n, reconstruida de trozos por pieles n\u00f3madas, toco el suelo una y otra vez como una pesadilla hecha realidad, silente por una voz que se ha despedido de m\u00ed, yuxtapuesta a frases hechas como pretexto a lo que veo en el espejo, obsesionada por volverte a ver entre la s\u00faplica del perd\u00f3n no concedido y la culpa de mirar atr\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las hojas con sus alas de viento vuelan y buscan una nueva aventura, una esperanza de coronar el cielo, un destino. Y yo escribo\u2026, argumentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Dolors L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Sigo en el mismo lugar de siempre, en el mismo sitio donde la suerte nos dio la mano y un&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":28770,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30195"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=30195"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/30195\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=30195"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=30195"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=30195"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}