{"id":29878,"date":"2021-11-02T18:07:13","date_gmt":"2021-11-02T18:07:13","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=29878"},"modified":"2021-11-02T18:07:13","modified_gmt":"2021-11-02T18:07:13","slug":"vida-y-obra-de-salvador-rueda-un-gran-poeta-de-la-axarquia-managuena-casi-olvidado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=29878","title":{"rendered":"VIDA Y OBRA DE SALVADOR RUEDA, UN GRAN POETA DE LA AXARQU\u00cdA MA\u00d1AGUE\u00d1A"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Salvador Rueda Santos viene al mundo el dos de diciembre de 1857, en la aldea malague\u00f1a de BENAQUE, aneja a MACHARAVIAYA (M\u00e1laga), un pintoresco caser\u00edo rural de apenas treinta y cuatro casas, en las que destacaba su descomunal iglesia, rodeado en vi\u00f1edos y arboleda diversa. En su partida de bautismo figura con el nombre de Salvador Francisco. Sus padres: Salvador Rueda Ru\u00edz y Mar\u00eda Santos Gallardo; un matrimonio de pobres campesinos honrados y trabajadores. Se casaron en 1853, y engendraron siete hijos; cuatro murieron prematuramente y sobrevivieron Salvador, Ubalda y Jos\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas pudo valerse por s\u00ed mismo, lo pusieron a aprender un oficio en el que destacara, as\u00ed prob\u00f3 a ser labrador, carpintero, panadero, ac\u00f3lito y pirot\u00e9cnico. En ninguna de estas facetas destac\u00f3. Su padre no comprendi\u00f3 el temperamento so\u00f1ador y art\u00edstico de aquel hijo. El futuro poeta fue siempre m\u00e1s aficionado a juegos y excursiones que al trabajo manual. As\u00ed crece, lejos de la civilizaci\u00f3n social y de la escuela convencional, en \u00edntima comunidad con la naturaleza estudiando los fen\u00f3menos y trasformaciones l\u00f3gicas de sus comportamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQui\u00e9n y c\u00f3mo le ense\u00f1o a leer en este ambiente? No lo sabemos. Pero es cierto que vino a remediar a Salvador el sacerdote Padre Robles, el cual se desplazaba desde Beajarafe (M\u00e1laga), para darle clases y ense\u00f1arle rudimentos de lat\u00edn, al tiempo que se esforzaba en educar su gusto a las letras de los cl\u00e1sicos espa\u00f1oles y autores del Siglo de Oro: Jorge Manrique, Garcilaso, Fray Luis, G\u00f3ngora, etc. \u201cEn su lectura (confiesa Salvador) form\u00e9 el poco gusto literario que yo pueda tener; ellos han sido mi base, culto y gu\u00eda, y s\u00f3lo falta leer mis libros para ver que de lo cl\u00e1sico desciendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto lleg\u00f3 el d\u00eda en que visit\u00f3 M\u00e1laga, que dejar\u00eda en su sensibilidad de ni\u00f1o un recuerdo imborrable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su padre, siempre decidido a hacer de \u00e9l un hombre de provecho, prueba interesarlo en el oficio de arriero -una vida de mucho sacrificio en la lucha con las bestias y contrariedades anejas-, le lleva con su hermana Ubalda a la capital de la provincia. Aquella salida de Benaque -recuerda Salvador- &#8220;fue el primer vistazo que yo iba a dar al mundo civilizado. La emoci\u00f3n me embargaba al contemplar tantas maravillas&#8221;. Es ahora cuando descubre que su esp\u00edritu de artista necesita la gran ciudad para fabricar su ambici\u00f3n y miras, y concibe el prop\u00f3sito de trasladarse all\u00ed alg\u00fan d\u00eda, fascinado por el tr\u00e1fago y dinamismo que cautiva por su ajetreo al contemplarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rueda_salvador.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-29879\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rueda_salvador.jpg\" alt=\"rueda_salvador\" width=\"340\" height=\"323\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Salvador Rueda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El fallecimiento de su padre, inesperadamente, abri\u00f3 el horizonte de sus deseos, a pesar de que la pobreza de su familia le convert\u00eda de repente en ser el sustituto del difunto para sacar adelante a su madre y hermanos. Los amargos trances que siguieron al fatal desenlace, que dejaba a la familia en precarias condiciones, al frente de la pobre madre enferma y angustiada. As\u00ed transcurre la primera etapa de la vida del poeta en la aldea natal de Benaque. All\u00ed, y entonces, nace y crece su timidez, su desma\u00f1o en el trato social, su amor por la familia, su honestidad humana y art\u00edstica, su fidelidad a los amigos, su esp\u00edritu agradecido y noble. De su querida tierra sale pobre e inculto, pero excepcionalmente pleno de esp\u00edritu. &#8221;Criado a los pechos de campos, mares y monta\u00f1as -dec\u00eda el poeta en 1.914, e inclinada mi frente saciada de profundos y germinadores silencios, sobre la sabidur\u00eda natural durante los dieciocho primeros a\u00f1os de mi vida, en la que esculp\u00ed o engendr\u00e9 en mis entra\u00f1as espirituales, pre\u00f1adas de secretos, y de todo el vasto tesoro de arquetipos de la Gran naturaleza creadora\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El balance de esos a\u00f1os, en su terru\u00f1o, no pod\u00eda ser m\u00e1s halag\u00fce\u00f1o. Dec\u00eda: \u201csomos esclavos del plano en que vivimos; \u00e9l conforma nuestra inclinaci\u00f3n, modela nuestro temperamento, cuaja de modo determinante nuestro car\u00e1cter. El mar, visto y o\u00eddo desde las altas monta\u00f1as, por primera vez\u2026\u201d De ni\u00f1o maneja en un templo los vasos sagrados, incensarios, misales, candelabros, atriles, casullas, conchas de bautismo, campanas, etc. y, \u00a1qui\u00e9n sabe si tambi\u00e9n me nace desde entonces la devoci\u00f3n por la religiosidad del Arte, y la frecuencia con que invoco, para las supremas im\u00e1genes, las palabras hostia, c\u00e1liz, coro, religi\u00f3n, templo, campanario, misal, facistol, \u00f3rgano, y muchas m\u00e1s voces que ruedan constantemente por mis estrofas\u201d. El respeto sagrado al Gran Todo, y el af\u00e1n en penetrar en los misterios de la naturaleza auscult\u00e1ndola. \u00bfno provendr\u00edan tambi\u00e9n de esa educaci\u00f3n primigenia del campo, del templo y del mar?&#8221;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre 1870 y 1875, una vez vencidos los problemas de familia y dinero, Salvador se establece en M\u00e1laga. Al principio, parece ser que se aloja en el Mes\u00f3n de la Calle Camas, en el cual sol\u00edan parar sus paisanos en los desplazamientos a la capital. En su estancia en la capital realiza numerosos oficios: Ejerci\u00f3 de guantero, corredor de gu\u00edas, tip\u00f3grafo, droguero, y mancebo de botica. Mientras, su verdadera vocaci\u00f3n, le lleva a establecer contactos con estudiantes y aspirantes a escritores, a cuyo lado siente crecer en su esp\u00edritu la llamada de las musas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se supone que de esta \u00e9poca (a\u00f1o 1872) es el poema &#8220;El agua y el hombre&#8221;, cuyos versos reflejan indicios de su calidad de poeta. Tambi\u00e9n prueba entonces, con modestos trabajos, su ejercicio en el periodismo literario-l\u00edrico, entregando, en colaboraci\u00f3n con otros dos j\u00f3venes amigos, charadas (pasatiempos), y otras menudencias &#8211; al peri\u00f3dico \u201cEl Mediod\u00eda&#8221;, que dirig\u00eda don Narciso D\u00edaz Escobar, procurando ocultar su identidad bajo el pseud\u00f3nimo de \u201cDos y medio\u201d, el medio era \u00e9l. Parece ser que, descubierta su autor\u00eda, los periodistas le plantean un reto po\u00e9tico del que sale la primera versi\u00f3n del poema \u201cmirarte s\u00f3lo en mi ansiedad espero&#8221;, el que luego corregido fue incluido en el &#8220;Poema del beso\u201d. Lo importante para \u00e9l fue que, impresionado don Narciso D\u00edaz por sus cualidades po\u00e9ticas, decidi\u00f3 protegerle, cosa que Salvador Rueda nunca olvid\u00f3, pues como \u00e9l dice: \u201cFue don Narciso quien corrigi\u00f3 mis primeras cuartillas\u201d. En seguida lo admiten entre los redactores de \u201cEl Mediod\u00eda&#8221;, que publica sus poemas, a trav\u00e9s de los cuales se va dando a conocer entre los lectores malague\u00f1os. Ello le permite ampliar el \u00e1mbito de sus trabajos literarios en &#8220;El Correo de Andaluc\u00eda\u201d, El Semanario de \u201cM\u00e1laga\u201d y la revista \u201cAndaluc\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recopila sus primeros versos publicados y otros in\u00e9ditos y publica su primer libro de versos, \u201cRenglones cortos\u201d (1880), cuando tiene veintid\u00f3s a\u00f1os. Los cr\u00edticos advierten en sus p\u00e1ginas aciertos indudables, aunque tambi\u00e9n una notable orfandad de lecturas y de \u201coficio\u201d que Salvador admite con sinceridad. Y es que, aunque, el poeta nace, el poeta se educa. Atento a estos consejos, Rueda escribe ese mismo a\u00f1o el poema &#8220;Arcanos&#8221; que dedica a N\u00fa\u00f1ez de Arce, y que luego, con otras tres composiciones, public\u00f3 el tomito titulado &#8220;Noventa Estrofas&#8221;. Con estas introducciones advierte Rueda, como se va consolidando en M\u00e1laga su prestigio de escritor que, incluso rebasa, modestamente, las fronteras locales; fruto de ello ser\u00e1n los primeros premios que logra en su carrera po\u00e9tica: el del Instituto de M\u00e1laga en el Centenario de Calder\u00f3n (1.881), y el del Liceo de la Capital de la provincia (1.882).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>PRIMEROS A\u00d1OS EN MADRID <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pronto recibe Rueda pruebas de gratitud de N\u00fa\u00f1ez de Arce por la dedicatoria de &#8220;Arcanos&#8221;. En l1882, nombrado N\u00fa\u00f1ez de Arce Ministro de Ultramar, el pol\u00edtico-poeta lo llama a la Corte, coloc\u00e1ndolo en \u201cLa Gaceta de Madrid&#8221;, con un sueldo de 5.000 reales al a\u00f1o; aunque al cesar su protector de ministro el 15 de febrero 1.883, pierde su puesto, pero esta llamada que inaugur\u00f3 su etapa madrile\u00f1a, se prolongar\u00e1 por espacio de 37 a\u00f1os, y constituye la parte m\u00e1s brillante de su carrera literaria. La influencia de N\u00fa\u00f1ez de Arce le abrir\u00e1 todas las puertas, y el relacionarse con los mejores personajes del mundo literario. Satisfecho y orgulloso Salvador le escribe a D\u00edaz de Escobar: \u201cAunque no los trato a todos, pero si me relaciono con Castelar, Echegaray, Campoamor, Zorrilla, Sell\u00e9s, Clar\u00edn, Flores Garc\u00eda, Armando Palacio, Manuel del Palacio y muchos m\u00e1s. No puedes figurarte lo raros que resultan todos ellos vistos de cerca o tratados. Pero, sobre todos, destaca don Gaspar; el cual puso a su disposici\u00f3n su biblioteca, donde Salvador lee con avidez los libros que su mentor le escoge; el mismo N\u00fa\u00f1ez corrige sus composiciones. El trato que le dispensa a Salvador se puede estimar casi paternal. Salvador en cartas a D\u00edaz de Escobar elogia la sabidur\u00eda de don Gaspar. Dice: \u201cChico, \u00a1vaya talento y modo de discurrir!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siguiendo los consejos de Don Gaspar, Rueda se entrega intensamente a su propia formaci\u00f3n intelectual. De esta forma procura subsanar sus carencias culturales. No por ello descuida su labor period\u00edstica, nombrado redactor jede de \u201cEl Globo\u201d. Luego escribe en &#8220;El Imparcial y en &#8220;La Diana&#8221;. Empleado a la vez en diferentes tareas burocr\u00e1ticas, por razones lucrativas. Su esp\u00edritu inconformista se centra en un periodismo abierto a toda novedad, lejos de la rutina. Su alma de campesino se rebela contra la crueldad de la vida urbana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada interrumpe su trabajo de escritor. En 1883 publica &#8220;Noventa estrofas, Cuadros de Andaluc\u00eda y Don Ramiro&#8221;. Estas obras, seg\u00fan las rese\u00f1as de prensa, no pasan inadvertidas, pues gracias a ellas Rueda pronuncia el a\u00f1o 1881, una conferencia muy aplaudida en el Ateneo de Madrid. Se siente euf\u00f3rico y triunfante. &#8220;No paro ni un momento, dice, siempre estoy invitado ac\u00e1 y all\u00e1, recitando versos\u2026&#8221; Mi timidez se ha modificado, aunque no se extingue, sin embargo, ya recito delante de la gente, visto frac y hago cosas que eran muy dif\u00edciles para m\u00ed&#8221;. El mismo a\u00f1o gana un concurso literario, al que no quiso concurrir, y a espaldas suyas unos amigos presentaron la obra que fue la ganadora, su t\u00edtulo &#8220;Fiesta y pl\u00e1tica&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En racha de \u00e9xitos, obtiene nuevos triunfos. A los aplausos populares se unen los de los cr\u00edticos m\u00e1s exigentes. En 1886 publica &#8220;El patio andaluz\u201d. Clar\u00edn lo elogia exaltando sus cualidades literarias. En 1887 publica &#8220;El Cielo alegre&#8221;. Libro a libro va construyendo una hermosa obra costumbrista de ambiente andaluz. En 1888 publica \u201cSinfon\u00eda&#8221;, representando las cuatro estaciones del a\u00f1o, con 75 poemas. Lo sorprendente de este libro revolucionario, es que le report\u00f3 no pocas incomprensiones. Desconcertado ante la actitud de la cr\u00edtica, decide suprimir este libro de su cat\u00e1logo de obras po\u00e9ticas. En 1889 publica &#8220;Estrellas errantes&#8221; que marca un retroceso en su trabajo creador. Despu\u00e9s publica \u201clo que no muere\u201d, justamente censurada por Clar\u00edn como indigna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ampliando su registro creador literario, ensaya el g\u00e9nero novel\u00edstico, publicando en 1889 &#8220;El gusano de luz&#8221;, obra que la define como estudio de sensualismo. Los cr\u00edticos lo conceptuaban de idilio. Muy criticado por Pereda, que califica la obra de pornogr\u00e1fica. A pesar de todo, escribe a D\u00edaz de Escobar: \u201cQuerido amigo: Ayer he vendido de un solo golpe la edici\u00f3n entera de mi novela \u201cEl gusano de luz\u201d, con muchos elogios de la prensa de estos d\u00edas. Creo inmerecido este triunfo ruidoso. Por lo pronto, hice mi agosto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al a\u00f1o siguiente, su buena suerte le premia con el logro de una digna estabilidad, pues por Orden de 10 de septiembre de 1890 le conceden el Negociado 6\u00ba en la Direcci\u00f3n general de Instituciones P\u00fablicas (Archivos, Bibliotecas y museos, teatro real, Bibliotecas Populares y Registro general de la propiedad Intelectual). Sosegado ya en este aspecto, se entrega al estudio y lectura de la Literatura griega y los cl\u00e1sicos espa\u00f1oles. Nunca abandonar\u00e1 la lectura de los viejos modelos. Reconoce su estado de salud en 1927y dice a Rafael Alberti: &#8220;Estoy torpe, casi no veo\u2026\u201d. A pesar de todo publica el &#8220;Himno a la carne&#8221;, que provoca una oleada de esc\u00e1ndalo en general, y en especial de Juan Valera, que califica el libro de libertinaje, como una \u201clascivia de viejo\u201d, sin rebajar su aprecio por el poeta. Para poner un poco de paz en el asunto, publica de inmediato dos libros costumbristas: &#8220;Granada y Sevilla\u201d y \u201cBajo la parra\u201d en 1890.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comienza el a\u00f1o 1891 con la publicaci\u00f3n de &#8220;Tanda de Valses&#8221;. Despu\u00e9s publica &#8220;Cantos de la vendimia&#8221;, elogiado por Clar\u00edn. No todo fueron alabanzas, sin embargo, por el tono desusado de aquellos poemas. La pol\u00e9mica volvi\u00f3 a encenderse con br\u00edos, como \u00e9l dice: &#8220;Ped\u00edan mi cabeza; a grandes gritos&#8221;. Porque la cosa era clara, aunque yo no la explicaba; yo ven\u00eda de las incubaciones hondas de la Naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA PRESENCIA DE RUB\u00c9N DAR\u00cdO<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rub\u00e9n Dar\u00edo llega a Espa\u00f1a en 1892, con motivo del IV Centenario del descubrimiento de Am\u00e9rica. Rueda lo recibe como un compa\u00f1ero de revoluci\u00f3n literaria. Era poco conocido en Espa\u00f1a. Rueda se propone difundir su obra e introducir al poeta en los c\u00edrculos literarios madrile\u00f1os, present\u00e1ndolo a los mejores escritores y cr\u00edticos. En \u201cLiberal\u201d le abre sus puertas public\u00e1ndole el \u201cElogio de la seguidilla\u201d, valorado por el director del diario, Miguel Moya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La figura de Rub\u00e9n Dar\u00edo se hace pronto popular entre la juventud. Agradecido a Rueda, le expresa su admiraci\u00f3n. Rub\u00e9n redacta un \u201cP\u00f3rtico\u201d que figurar\u00e1 en \u201cTropel\u201d, \u00faltimo libro de versos de Rueda, y que luego incluir\u00e1 Rub\u00e9n en \u201cCantos de vida y esperanza&#8221;, all\u00ed proclama a Rueda Gran Capit\u00e1n de la l\u00edrica y regio cruzado del arte. No opina lo mismo la cr\u00edtica. Clar\u00edn le reprocha a Rueda su obsesi\u00f3n rubendariana, pues los nuevos poetas sudamericanos no son para \u00e9l m\u00e1s que \u201csinsontes vestidos con plumaje parisien\u201d, por lo que Rub\u00e9n es un poeta sin jugo propio, que tiene el tic de la imitaci\u00f3n, escribe sin respeto a la gram\u00e1tica ni a la l\u00f3gica, y nunca dice nada entre dos platos. Estas palabras de Clar\u00edn marcaron para siempre el inseguro juicio de Rueda, que las repetir\u00e1 tras romper con Rub\u00e9n Dar\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CONTINUAR\u00c1\u2026.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>BIBLIOGRAFIA CONSULTADA <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gran Antolog\u00eda SALVADOR RUEDA por Crist\u00f3bal Cuevas. EDITORIAL ARGUVAL<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diccionario Enciclop\u00e9dico ESPASA-CALPE, Novena Edici\u00f3n, 1.984<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Por Rafael Camacho Garc\u00eda<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salvador Rueda Santos viene al mundo el dos de diciembre de 1857, en la aldea malague\u00f1a de BENAQUE, aneja a&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":17092,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29878"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29878\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}