{"id":29696,"date":"2021-10-22T16:50:03","date_gmt":"2021-10-22T16:50:03","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=29696"},"modified":"2021-10-22T16:50:03","modified_gmt":"2021-10-22T16:50:03","slug":"29696-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=29696","title":{"rendered":"HISTORIA DEL SILENCIO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><em>El lenguaje no es nuestra patria; venimos del silencio<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">PASCAL QUIGNARD<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>(\u2026) sabidur\u00eda de Dios, secreta o escondida, en la cual, sin ruido de palabras [\u2026], como en silencio y quietud, a oscuras de todo lo sensitivo y natural, ense\u00f1a Dios ocult\u00edsima y secret\u00edsimamente al alma\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">SAN JUAN DE LA CRUZ<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos tiempos tan dif\u00edciles, <strong>el libro<\/strong> encarna la diversidad del g\u00e9nero humano, aflorando la b\u00fasqueda de sentido para ir ahondando en nuestro ser y en nuestro mundo. Leer no es acumular datos, sino <strong>interpretar la realidad<\/strong> y todos aquellos mundos posibles que nos puedan interpelar y dar sentido a nuestra existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la antig\u00fcedad, los libros se le\u00edan en voz alta, para uno mismo o para otros. Un libro era una gran partitura que se interpretaba para todos, donde lector y oyentes escuchaban la musicalidad de las palabras. Las puertas de las bibliotecas no eran espacios para \u201crespirar el silencio\u201d como sucede ahora, <strong>estaban invadidos por la voz y la palabra<\/strong>, cientos de relatos que correr\u00e1n de boca en boca, entonando cada idea como una canci\u00f3n de moda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy <strong>leemos en silencio<\/strong>, la musicalidad de las palabras es un canto que se entona en la mente y en el coraz\u00f3n, es una conversaci\u00f3n muda. <strong>San Agust\u00edn<\/strong>, comenta en sus <em>Confesiones, <\/em>la extra\u00f1eza que sinti\u00f3 al ver al obispo de Mil\u00e1n, <strong>Ambrosio<\/strong>, leer en silencio, como nosotros: <em>sus ojos transitan por las p\u00e1ginas y su mente entiende lo que dicen, pero su lengua calla<\/em>. Su lectura la realizaba en el aula inmensa de su interior, como si escapase a un mundo m\u00e1s libre y fluido, un di\u00e1logo silencioso entre el lector y el escritor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro es un ascender a al monte de la abstracci\u00f3n desde las llanuras de la imagen, del conocimiento sensible, para ascender al mundo inteligible del conocimiento. Es <strong>salir de la caverna <\/strong>de la opini\u00f3n y llegar a las dif\u00edciles luces de la raz\u00f3n, que es sopesar y reflexionar para encontrarnos con una realidad con mayor resoluci\u00f3n que <strong>nos llevar\u00e1 un mejor obrar<\/strong>. La lectura es un punto de encuentro de las libertades humanas, para hacer m\u00e1s habitable el esp\u00edritu, superando de alguna forma el tiempo vivido, realizando un alegato de la memoria. Muchos lectores han conseguido proteger con pasi\u00f3n el fr\u00e1gil legado de las palabras, ellos son depositarios de la gen\u00e9tica cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy sabemos que el conocimiento y las pr\u00e1cticas culturales posibilitan avances m\u00e1s eficientes y r\u00e1pidos en la adaptaci\u00f3n al entorno. La herencia cultural, depositada en la memoria de los libros, pasa de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n con mayor flexibilidad y de forma m\u00e1s eficiente que la herencia gen\u00e9tica. Nos estamos convirtiendo en seres m\u00e1s dominados por la transmisi\u00f3n cultural, viviendo una evoluci\u00f3n no tan vertical, sino m\u00e1s horizontal y din\u00e1mica. El lector de libros, se ha desplazado por mundos imaginarios, a lomos de cabalgaduras y senderos de tinta que han posibilitado un despliegue cultural de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta larga introducci\u00f3n, quisiera recordar el libro <em>Historia del silencio<\/em> del historiador franc\u00e9s <strong>Alain Corbin<\/strong>. Una obra de madurez, sugerente y reveladora, en la que recupera a trav\u00e9s de la obra de escritores, artistas y fil\u00f3sofos el recogimiento y la calma. En tiempos de ruidos y de fiestas, el autor <strong>reivindica el silencio y su papel en la historia<\/strong>. Es dif\u00edcil hoy que se guarde silencio, por lo que es dif\u00edcil o\u00edr la palabra interior. El ruido est\u00e1 en todas las cosas, ello impide la escucha de uno mismo, con lo que est\u00e1 cambiando la estructura misma del individuo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El libro quiere reivindicar el silencio de otros tiempos, de su riqueza y textura, de la riqueza de su palabra que contribuya a estar con uno mismo. La b\u00fasqueda del silencio <strong>desborda la esfera de lo sagrado y lo religioso<\/strong>, pero en el pasado era condici\u00f3n necesaria para la relaci\u00f3n con Dios. La tradici\u00f3n mon\u00e1stica transmiti\u00f3 en los siglos XVI y XVII, el <em>ars meditandi, <\/em>una disciplina interior que ser\u00e1 accesible tambi\u00e9n a los laicos. En este camino de la meditaci\u00f3n y el silencio, se puede injertar la filosof\u00eda moral antigua, con autores como S\u00e9neca y Marco Aurelio, con la que los humanistas del Renacimiento estaban familiarizados. El pensamiento y la palabra nacen del silencio. Comentaba Her\u00e1clito que <em>la verdadera naturaleza gusta de ocultarse. <\/em>En el silencio se apagan los ecos y se puede escuchar la voz que los provoca, la verdad se desnuda y se desvela. El requisito fundamental para reflexionar es guardar silencio, desplegar la lentitud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este arte del silencio, en esta oraci\u00f3n interior Dios habla y el alma calla, es un retorno a uno mismo, como dir\u00eda el dominico <strong>Fray Luis de Granada<\/strong>, propone un m\u00e9todo que influy\u00f3 en <strong>Carlos Borromeo<\/strong> y en <strong>Felipe Neri<\/strong>. La oraci\u00f3n interior es un <em>habitus<\/em> de \u201cmovimientos silenciosos\u201d que impregnan todos los actos. As\u00ed lo entendi\u00f3 <strong>Ignacio de Loyola<\/strong>, donde su mensaje se funda en el silencio. Es la inteligencia sosegada, la m\u00fasica callada de <strong>San Juan de la Cruz<\/strong>, condici\u00f3n necesaria para el encuentro con Dios en el alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XVII, en el momento mismo en que el mundo exterior se aleja del silencio, dos importantes personalidades le atribuyen una importancia central en el proceso contemplativo: <strong>Bossuet<\/strong> y, de un modo m\u00e1s radical, el <strong>abate de Rane\u00e9<\/strong>, el reformador de la Trapa, ambos insisten en la necesidad de silencio para poder escuchar la voz de Dios en el interior. Rane\u00e9, da a entender que el silencio est\u00e1 en consonancia con las meditaciones sobre las vanidades y permite medir mejor cotidianamente el trascurso de los d\u00edas, <strong>anticipando el silencio de la tumba.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La palabra ha surgido de la plenitud del silencio, es la palabra transfigurada. El silencio es la consumaci\u00f3n del lenguaje. La patria del ser humano no es el lenguaje, es el silencio. Comentaba <strong>Kierkegaard<\/strong>, que Dios no guarda silencio, sino que habla cuando calla. La palabra de la creaci\u00f3n es silencio, un silencio impresionante que es como un pensamiento sobre el universo que ha de nacer, nos comenta <strong>Pierre Coulange<\/strong>. Escribe <strong>Merleau-Ponty<\/strong>, que el lenguaje <em>\u201cs\u00f3lo vive del silencio: todo cuanto arrojamos a los dem\u00e1s germin\u00f3 en ese gran pa\u00eds mudo que no nos abandona\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XX, cuando la incredulidad aumenta, el silencio desaparece de la literatura y de la poes\u00eda. La industrializaci\u00f3n, el crecimiento de las ciudades, el maquinismo vanguardista o la Primera Guerra Mundial desmantelar\u00e1n la exigencia del silencio. Hay un <strong>terror al silencio<\/strong>, que surge al mirar en el interior de uno mismo, volvi\u00e9ndose, en medio de un silencio terrible, hacia un agujero negro. Muchos temen el silencio de la muchedumbre, rebuscando gran parte de sus vidas los lugares en que no reina el silencio. El silencio expulsado de todas partes ha ido a refugiase en los momentos l\u00edmites de la existencia, en las catacumbas de la enfermedad y de la muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay lugares privilegiados donde el silencio impone una sutil omnipresencia, donde podemos escucharlo de manera especial, casi como un ruido leve, delicado y sutil. En el libro, el autor no se olvida del silencio del arte, de la pintura y la escultura, de la escritura y el cine, evocando los infinitos silencios del desierto que depura al m\u00e1ximo nuestra sensibilidad. Es un libro que nos indica el camino para despertar de todo ese ruido que nos agita el coraz\u00f3n, indic\u00e1ndonos el camino para habitar en el silencio.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Juan Antonio Mateos<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lenguaje no es nuestra patria; venimos del silencio PASCAL QUIGNARD (\u2026) sabidur\u00eda de Dios, secreta o escondida, en la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":24336,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29696"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29696"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29696\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29696"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29696"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29696"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}