{"id":29506,"date":"2021-09-29T08:01:00","date_gmt":"2021-09-29T08:01:00","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=29506"},"modified":"2021-09-29T08:01:00","modified_gmt":"2021-09-29T08:01:00","slug":"sobre-los-tejados-sin-tiempo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=29506","title":{"rendered":"Sobre los tejados sin tiempo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">La criatura con plumas de algod\u00f3n que aguarda inm\u00f3vil la llegada de las doce no conoce el significado del tiempo. No entiende de prisas ni de horas, pero cada noche, cuando ambas manecillas se unen apuntando -decididas- al norte del reloj, abandona su refugio entre campanas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La madre naturaleza, tan asim\u00e9trica como imprevisible la mayor\u00eda de las veces, sorprende en este caso por su estricta puntualidad, la del h\u00e1bito creado por el mero instinto de supervivencia que hace que, noche tras noche, la lechuza de la torre salga de su fort\u00edn buscando el necesario sustento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mecidas por la brisa que a medianoche sube del r\u00edo, unas alas blancas comienzan su recorrido por las calles de un pueblo que a esa hora descansa. Las luces de las casas poco a poco se han ido apagando, las \u00faltimas chimeneas encendidas lanzan al cielo imposibles -infinitas-figuras de humo que cobran vida agitadas por el viento. Danzan y serpentean en al aire, ascendiendo rumbo a las estrellas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Foto-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-29508\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Foto-1-646x1024.jpg\" alt=\"Foto 1\" width=\"646\" height=\"1024\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Apenas perceptible por el ojo humano, la rapaz se vuelve entonces fugaz destello, de un blanco inmaculado, que pasa velozmente sobre los tejados. Su fantasmag\u00f3rica silueta se proyecta sobre paredes y adoquines, alimentada por las farolas que vigilan las esquinas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobrevuela con mayor detenimiento los jardines y peque\u00f1os huertos diseminados por el n\u00facleo urbano, batiendo sigilosamente sus alas entre los olivares y alamedas que se abren paso hacia la vega. Impresiona la perfecta geometr\u00eda de su disco facial, actuando a modo de infalible radar que mueve de un lado a la vez que planea sobre el terreno. Bastar\u00e1 un insignificante crujir de ramas, una leve agitaci\u00f3n del herbazal para que la lechuza se pose a escudri\u00f1ar, con rigor milim\u00e9trico, la procedencia de la se\u00f1al. A la caza y captura del roedor de turno, en la batalla diaria de la propia existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero adem\u00e1s de una eficaz desratizadora de campos de cultivo, controlando las plagas de topillos y dem\u00e1s roedores que llegan a arruinar cosechas, nuestra lechuza atraviesa con su vuelo, cada noche, la frontera imaginaria que separa mitolog\u00eda de realidad. S\u00edmbolo at\u00e1vico de la soledad eremita, del recogimiento interior, pasea su silueta de nieve sobre los sue\u00f1os de ni\u00f1os y mayores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su mirada profunda le permite interpretar, saliendo por las chimeneas, los anhelos e ilusiones de los moradores de cada hogar. Contempla c\u00f3mo los peque\u00f1os ya no imaginan mientras duermen canicas ni pelotas, sino videoconsolas peligrosamente adictivas o incluso m\u00f3viles de \u00faltima generaci\u00f3n, a edades cada vez m\u00e1s tempranas. El adolescente tampoco sue\u00f1a, ni por supuesto se desvela, ante la inminente declaraci\u00f3n de amor del compa\u00f1ero\/a de clase que le lleva rondando desde principio de curso: bastar\u00e1 un simple &#8220;like&#8221; en el tel\u00e9fono para comenzar la relaci\u00f3n. Incluso los padres de aquellos desconciertan a la t\u00edmida rapaz, ante el anhelo on\u00edrico del infortunio del vecino a\u00fan en detrimento del bien com\u00fan, la filosof\u00eda del &#8220;todo vale&#8221;, a cualquier precio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Foto-2.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-29509 size-large\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/09\/Foto-2-1024x854.jpg\" alt=\"Foto 2\" width=\"1024\" height=\"854\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reflexiona entonces acerca de los seres humanos y sus circunstancias, en c\u00f3mo han sido sorprendidos por la explosi\u00f3n tecnol\u00f3gica de toda una nueva era sin apenas tiempo para adaptarse. Si ha sido posible empatizar, desarrollar sensibilidades de protecci\u00f3n hacia las especies m\u00e1s amenazadas (para la propia lechuza era impensable, hasta hace poco, campear pl\u00e1cidamente sin sentirse en el punto de mira de escopeteros desalmados), adem\u00e1s de ser capaz de involucionar hacia sus or\u00edgenes en el mundo rural -buscando nuevas alternativas y\/o actividades como el turismo de la naturaleza-, no tardar\u00e1 en acomodarse a los nuevas reglas, asumiendo de forma\u00a0 inteligente los cambios y poder as\u00ed optimizar los beneficios del progreso&#8230;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Absorta en sus pensamientos, con los primeros rayos de sol despuntando ya por el horizonte, la protagonista de nuestra historia regresa a la paz del campanario, a su sesteo diario. Hasta que el reloj marque de nuevo las doce, hora de volar por encima de los sue\u00f1os e ilusiones, sobre los tejados sin tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>David R\u00edos<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La criatura con plumas de algod\u00f3n que aguarda inm\u00f3vil la llegada de las doce no conoce el significado del tiempo.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":24522,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29506"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=29506"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/29506\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=29506"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=29506"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=29506"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}