{"id":27521,"date":"2021-03-05T09:49:23","date_gmt":"2021-03-05T09:49:23","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=27521"},"modified":"2021-03-05T09:49:23","modified_gmt":"2021-03-05T09:49:23","slug":"opiniones-de-un-lector","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=27521","title":{"rendered":"OPINIONES DE UN LECTOR"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>(Por Custodio Tejada)<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>CIUDAD MORI de Sergio Mayor. Karima Editora. 256 p\u00e1ginas. Pr\u00f3logo de Miguel Dalmau. Su edici\u00f3n ha estado al cuidado de Sara Castelar y Ana Palmero. La nota biogr\u00e1fica del autor que hay en la solapa (con fotograf\u00eda en blanco y negro del autor incluida) a\u00f1ade m\u00e1s misterio y curiosidad si cabe al libro. Dividido en 9 partes, como los nueve c\u00edrculos del infierno de Dante, y 143 fragmentos-cap\u00edtulos de una o dos p\u00e1ginas, uno solo de tres. Todos con t\u00edtulo. La primera con 9 fragmentos-cap\u00edtulos, la segunda con 27. la tercera con 16, la cuarta con 7, la quinta con 22, la sexta con 25, la s\u00e9ptima con otros 9, la octava con 25 y la novena con 4. La fotograf\u00eda deshabitada que ilustra la portada es de Jos\u00e9 Lu\u00eds L\u00f3pez Bretones. \u00a1Atenci\u00f3n!, entras en un territorio alucin\u00f3geno lleno de conectomas que impregnan la lectura con un \u00f3leo cu\u00e1ntico. Un libro repleto de p\u00e1ginas movedizas que tienen mucho de biblioterapia. Su lectura provoca un electrochoque, pronto deduces que el libro est\u00e1 escrito por un gran lector. La m\u00edstica recorre sus p\u00e1ginas, quiz\u00e1 una m\u00edstica laica y maldita a imagen y semejanza del yo protagonista que cuenta la historia, como si fuera un ejercicio de conversi\u00f3n, una forma de hacerse texto eterno. Su trama te llevar\u00e1 a un gran \u201cmemento lectorem\u201d. Es como si fuera una gu\u00eda lectora o una tertulia del autor-protagonista consigo mismo, con la historia de la literatura-del pensamiento-del arte y con nosotros sus lectores. \u00a0Al leerlo es como si tu mente gritara \u00a1Fiat lux!, en medio de la noche m\u00e1s oscura y de la niebla m\u00e1s espesa<\/strong>. <strong>El libro termina con el colof\u00f3n y la imagen de unos crisantemos, a modo de ofrenda funeraria.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Si tuvi\u00e9ramos en cuenta a Roland Barthes y el estructuralismo y acept\u00e1ramos como premisa \u201cla muerte del autor\u201d y el nacimiento del lector, tendr\u00edamos que asumir el protagonismo de la lectura en la configuraci\u00f3n de una obra en igualdad de condiciones que la autor\u00eda, por lo que ambos tienen de sujetos operatorios. R. Barthes \u201cconsideraba que la intenci\u00f3n del autor no es el \u00fanico anclaje de sentido a partir del cual se puede interpretar una obra, sino que este debe ser creado activamente por el lector\u201d. Wittgenstein nos advierte que \u201cLos l\u00edmites de mi lenguaje son los l\u00edmites de mi mundo\u201d. Por lo que podemos aventurar que el lenguaje-la literatura-la lectura crea de alguna manera el mundo, la realidad. Dice el Eclesiast\u00e9s (1, 17-18): \u201cMe dediqu\u00e9 a conocer la sabidur\u00eda, la ciencia, la locura y la necedad, y advert\u00ed que tambi\u00e9n eso es correr tras el viento. Porque mucha sabidur\u00eda trae mucha aflicci\u00f3n, y el que acumula ciencia, acumula dolor\u201d. Uno, que es un lector diletante, abre las p\u00e1ginas de Ciudad Mori, y r\u00e1pidamente cae del caballo, como Pablo, sufriendo una conversi\u00f3n categorial <em>ipso facto, <\/em>cerrada, aunque no clausurada. Porque \u201cNadie es lo que lee, salvo si uno es joven, lee a Dante (o a S.M.), vive en Granada y sufre alucinaciones de Beatrice\u201d \u2013se nos inocula con hisopo en la p\u00e1gina 24. As\u00ed que Intentar estar a la altura lectora que merece este libro no es tarea f\u00e1cil, ya que sus claves dependen de cada uno, pero tambi\u00e9n de los geocaches que el autor caprichosamente ha ido dejando esparcidos a lo largo del texto, como \u00e1tomos cu\u00e1nticos. \u201cVeinte hombres que leen este texto leen veinte textos\u201d \u2013nos previene en la p\u00e1gina 244.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si cualquier autor es la suma de todas sus lecturas, aqu\u00ed, m\u00e1s que en ninguna otra parte, lo podemos corroborar. El autor de Ciudad Mori no es un prestidigitador, no es un alquimista de la palabra, no es un faquir de la noche y la calle, no es un farero de los pensamientos y las emociones, no es un encantador de renglones, no es un exorcista, no es un derviche de la contemplaci\u00f3n, no es un cham\u00e1n de los circunloquios, no es un eremita gorafe\u00f1o que irradia sentimientos encontrados, es todo eso y mucho m\u00e1s, es Sergio Mayor. Es un escritor, un poeta, un intelectual, un erudito, un mago del lenguaje, un pintor de atm\u00f3sferas, un constructor de la memoria y del futuro\u2026 que nos lleva a \u201ctodos los mundos, los hermosos y los viles, los antiguos y los que vendr\u00e1n despu\u00e9s de los muertos\u201d, porque con sus p\u00e1ginas ensancha la vida, aunque el autor afirme que somos \u201cuna forma complicada de ignorancia\u201d (171). No lo conozco personalmente, pero me imagino sus ojos como dos d\u00f3lmenes que atesoran el brillo funerario de varias bibliotecas, incluida la \u201cBiblioteca-Madre\u201d de Alejandr\u00eda. Sergio Mayor es un Zen\u00f3doto de \u00c9feso, un te\u00f3sofo-top\u00f3grafo de la calle Tablas, un anacoreta posmoderno, un m\u00edstico \u201cunderground\u201d que vive bajo tierra en una cueva de Gorafe, quiz\u00e1 porque \u201cen los rostros de los grandes borrachos (ha) visto los rostros de los grandes ascetas\u201d (99). Un autor-personaje que habita el gran teatro del mundo y que pide \u201cperd\u00f3n al diablo por (sus) magn\u00edficas virtudes y a Dios por sus magn\u00edficos pecados\u201d (18), y, adem\u00e1s, se pone \u201chom\u00e9rico en las redes sociales\u201d \u2013como \u00e9l mismo proclama en la p\u00e1gina 159, en esa tierra prometida de Facebook donde sus incondicionales esperan las publicaciones como agua de mayo. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s se le puede pedir? Que nos siga deleitando con su pluma que es un borbot\u00f3n de lujuria lectora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CIUDAD-MORI-de-Sergio-Mayor-450x629.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-27522\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/CIUDAD-MORI-de-Sergio-Mayor-450x629.jpg\" alt=\"CIUDAD-MORI-de-Sergio-Mayor-450x629\" width=\"450\" height=\"629\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otros han dicho de su libro: Ram\u00f3n Rodr\u00edguez P\u00e9rez en derevariablogintermitente.bogspot.com que \u201cNo est\u00e1 claro si el que nos habla es el autor, su alter ego, o hay eso de aquellos fingimientos de los que hablaba Pessoa; tampoco qu\u00e9 lugar debe ocupar este libro en una estanter\u00eda: \u00bfNovela? \u00bfdietario? \u00bfautoficci\u00f3n?\u201d, \u201cComo fant\u00e1stico nos parece este libro que no me atrevo a clasificar\u201d. En Facebook tambi\u00e9n podemos encontrar m\u00e1s opiniones. Hilario Barrero en Cuadernos de Humo (cdehumo.com) dice: \u201cCiudad Mori, del yo al nosotros pasando por el ustede de la muerte y el t\u00fa de la vida. Algo m\u00e1s que un libro: un prodigio, un resplandor, un milagro. Imprescindible\u201d. Pedro Andreu a\u00f1ade: \u201cSergio Mayor es una suerte de Borges fornicando con Alvite en el confesionario de una iglesia granadina. Pura teolog\u00eda del mal, literatura de la buena a bocajarro. Una de las voces m\u00e1s particulares y potentes que he descubierto gracias a Facebook. Iron\u00eda punzante que entremezcla lo aberrante y lo sublime. \u00danico en su estirpe.\u201d Milagros Gonzalvo Luesma nos confiesa que con la lectura de Ciudad Mori \u201cha habido momentos en los que he levitado. Creo que me voy a quedar a vivir una temporada en este libro.\u201d Jordi C.H. tambi\u00e9n dice que \u201cHace tiempo no encontraba a un escritor tan puro. Sergio Mayor es el nombre de la literatura misma, de la palabra que surge de la visi\u00f3n que transfigura las cosas, que las eleva al cielo y las revuelve en el fango, en un mismo movimiento.\u201d Francisco Sotomayor comenta: \u201cLo de este libro prodigioso, \u00fanico, fundamental, memorable, como escrito sobre la piel del ser\u2026\u201d Samuel Mil\u00e1n Corral alumbra que \u201cconoce el oficio y trabaja las palabras como un artesano. Un escritor necesario\u2026 y huidizo.\u201d Gabriel Berlotti sentencia: \u201cEs injusto analizar Ciudad Mori como si fuera solo un libro. En Ciudad Mori las repeticiones no son repeticiones\u2026 Porque lo que se lee no est\u00e1 en las palabras\u2026 fue escrita por un \u00e1ngel ca\u00eddo que dej\u00f3 de ser un hombre cuando escuch\u00f3 la voz de Dios dict\u00e1ndole las palabras que sirven como moneda de tr\u00e1nsito\u201d. Sergi Bellver denuncia que \u201chay m\u00e1s literatura, verdad, talento, fuerza, grieta, luz y vida que en la mayor\u00eda de listas\u2026\u201d Javier Quevedo va m\u00e1s all\u00e1 y dice que es \u201cla gran esperanza rusa de las letras espa\u00f1olas\u201d Javier Quevedo profetiza que \u201chay un tipo en Facebook, Sergio Mayor, que suelta unos soliloquios dementes, apabullantes. Breathtaaking dir\u00edan los ingleses. Parecen escritos por un estilista\u201d Y Luis Trapiello nos lo recomienda encarecidamente: \u201cOs lo vuelvo a decir. Leed a Sergio Mayor, el primer escritor de Espa\u00f1a\u201d. En Cuadernos Hispanoamericanos dice Eloy Tiz\u00f3n hablando de Miguel \u00c1ngel Ortiz Albero y su libro \u201cUn andar sosegado. Paseos con Peter Handke\u201d que \u201cLa relaci\u00f3n de Handke con el espacio, c\u00f3mo no, determina su relaci\u00f3n con la narrativa\u201d. Y esa misma apreciaci\u00f3n podr\u00eda servirnos para afrontar la lectura de Ciudad Mori y Sergio Mayor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El t\u00edtulo, por \u00f3smosis intertextual, nos lleva hasta la expresi\u00f3n latina \u201cmemento mori\u201d. Por lo que, de alguna manera, en su paralelismo, nos enfrenta a la fragilidad de la memoria, a la mortalidad del ser humano y la fugacidad de la vida. As\u00ed nos recibe Sergio Mayor en estas p\u00e1ginas, a porta gayola, como un cicerone-general que desfila victorioso por las calles de Granada (como arquetipo de todas las calles o ciudades del mundo), calles-p\u00e1ginas donde su vasta formaci\u00f3n y sus lecturas te revelan que est\u00e1s frente a un erudito que es capaz de conducirte al paroxismo y la hipnosis si resistes sus primeras embestidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde el l\u00edmite de la realidad-ficci\u00f3n que nos propone el autor, desde su unidad fragmentada, (a lo Rimbaud) nos confiesa en su primer cap\u00edtulo \u201cYo es otro\u201d que, es \u201cun fil\u00f3sofo del lenguaje en primera l\u00ednea de fuego\u201d, una especie de francotirador, dir\u00eda yo. El autor se ha convertido en su propio personaje o al rev\u00e9s, es a la vez memoria y acci\u00f3n, olvido y silencio, exuberancia y exotismo, regreso y fuga. Sergio Mayor, siempre en primera persona, pero desde un yo m\u00faltiple (por lo que tiene de yoes lectores), nos relata un viaje \u00fanico, contado en fasc\u00edculos, a modo de un diario autobiogr\u00e1fico que escarcea con la autoficci\u00f3n y la autoayuda. Ciudad mori es un libro que \u201cdebe ser meditado a la manera de un m\u00edstico frente a una talla\u201d (p. 39), como un cart\u00f3grafo que recorre una geograf\u00eda o una geolog\u00eda bibliogr\u00e1fica, como un hierofante o un alquimista que convierte al lector en su piedra filosofal. Me parece oportuno traer hasta aqu\u00ed lo que dice Andr\u00e9s Neuman sobre la cita \u201cYe est un autre\u201d y Rimbaud, por lo que pudiera tener de vaso comunicante: \u201cSus textos plantean combates entre un modelo sagrado y su parodia salvaje\u201d, palabras estas que de alguna manera podr\u00edamos aplicar tambi\u00e9n a esta Ciudad Mori de Sergio Mayor.\u00a0 A\u00f1ade Neuman sobre Rimbaud \u201csu desdoblamiento se convierte en recurso absoluto. Su desdoblamiento es temporal, espiritual y espacial: el poeta era y sigue siendo, cree y descree, est\u00e1, pero se ha ido. Rimbaud siempre fue otro porque su discurso se basa en la negaci\u00f3n interna, la autocontradicci\u00f3n permanente. Su obra entera es de ida y vuelta\u201d. Espejo y reflejo. El primer fragmento-relato-cap\u00edtulo de Ciudad Mori se titula <em>Yo es otro, <\/em>una especie de homenaje o br\u00fajula con el que ya nos se\u00f1ala\/profetiza el trayecto que va a recorrer su mapa libro<em>.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la sinopsis que aparece en la red se nos advierte que \u201cEs un viaje apasionante por los entresijos de una ciudad que se convierte en vida, o en muchas, o incluso en muchas ciudades a la vez que van confluyendo ante los ojos y haciendo patria en el coraz\u00f3n. No falta nada en esta historia porque a esta historia no le falta lo esencial, lo que hace camino, lo que nos duele y lo que nos bendice. Cada cap\u00edtulo es un triunfo de la buena escritura\u201d. Ciudad Mori podemos leerlo como una eleg\u00eda, como una carta de amor, como un libro de relatos, como una novela, o como una tumba abandonada en un camposanto literario donde dan \u201cganas de morir\u201d y al que alguien desconocido lleva unos crisantemos, en forma de palabras, de vez en cuando. Es un libro que podemos verlo como una fortaleza militar, un palacio, un templo-monasterio, una madraza, una biblioteca, un monumento, un callejero terr\u00e1queo y granadino, una puerta, un puente o una bodega de clausura, pero es solo un libro, un hermoso y sugerente libro, escrito con reflejos de espejismos. Es un camino metaf\u00edsico y existencial escrito desde un romanticismo <em>underground<\/em>, desde una posmodernidad l\u00edquida, desde un trance inici\u00e1tico de ayahuasca literaria que puede entroncar con el psicoan\u00e1lisis y la psicodelia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/meson-baena\/\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-25874\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/10\/baena.gif\" alt=\"baena\" width=\"696\" height=\"567\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La portada, una fotograf\u00eda de Jos\u00e9 Lu\u00eds L\u00f3pez Bretones, de un bar cutre, con pinta de colmado desabastecido que recuerda (por cierta comuni\u00f3n de las reminiscencias) a las cartillas de racionamiento, nos apunta al desamparo, a las carencias, a la soledad y al abandono. \u201cLa felicidad es esto que se parece bastante a la desolaci\u00f3n\u201d \u2013nos dice en la p\u00e1gina 28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de muchas cosas, es tambi\u00e9n, como he dicho, un texto metaliterario, metaling\u00fc\u00edstico y metaf\u00edsico que ejerce la cr\u00edtica con la elegancia del que sabe y no teme dar su opini\u00f3n: \u201cno s\u00e9 si es posible la poes\u00eda dentro de la poes\u00eda\u201d (p.51), \u201cno es posible la poes\u00eda despu\u00e9s de Stevens\u201d (p.50), \u201c(\u00bfThoreau? Me interes\u00f3 Desobediencia civil. Walden, no. Nunca acabar\u00e9 ese libro)\u201d (p.118) \u201cNo puedo con el -Finnegan Wake-, la prosa de la se\u00f1ora Woolf o los poemas de Dickinson, salvo algunos de sus versos. No entiendo de Truffaut, Godard o Tarkovski. Me pierdo con Derrida y, sobre todo, con Walter Benjamin, que ustedes elogian tanto\u201d \u2013sentencia en la p\u00e1gina 107, e interpela al lector. \u201cFue por unos cuentos de Poe, prologados por Baudelaire\u2026 Dostoievski me llev\u00f3 a la fascinaci\u00f3n de los asesinos\u2026 Y la lectura de Dante\u2026 \u201c \u2013confiesa inculp\u00e1ndose en la 106.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciudad Mori es el \u00e9xtasis alucin\u00f3geno de una ciudad metaliteraria que sucede en la mente del autor-protagonista, donde se re\u00fanen todas las lecturas-vivencias y todas las experiencias de viajes astrales, pero con la dosis justa de una realidad sublimada. Ciudad mori es por encima de todo un viaje, una odisea, y Sergio Mayor es un Ulises de la noche y de la madrugada, un vagabundo de la vida y la lectura, el patr\u00f3n de una embarcaci\u00f3n que va directa hacia el arrecife y su canto de sirenas. Un viaje hacia afuera y hacia adentro, una Alhambra hecha escritura. Los lugares favoritos y esenciales del trayecto, por encima de todos, son los bares o las bodegas, pero tambi\u00e9n los libros. El saber experimentado como un espacio m\u00e1gico y ancestral. Ciudad mori es un agujero de gusano entre palabras y nombres, entre lecturas y libros, entre emociones y pensamientos, entre luces y sombras, entre citas ajenas y aforismos propios, entre tertulias y meditaciones. El propio autor-personaje dice en la p\u00e1gina 103 \u201cYo era una sinestesia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sergio Mayor, a veces trasmutado en un Bartleby literario nos muestra las contradicciones de la vida, el malditismo, la m\u00edstica cotidiana del desenga\u00f1o o la claridad herm\u00e9tica del sabio que pasa desapercibido, quiz\u00e1 porque como \u201cun buen maldito\u201d reconoce que \u201ctodos somos personajes literarios\u201d (p.101), y al mismo tiempo, todo lo contrario. Sergio Mayor es como un dios en sus textos, es lo uno y lo otro, lo escrito y lo no escrito, lo le\u00eddo y lo imaginado, est\u00e1 en todas partes y en ninguna. Con su lenguaje nos embruja, que dir\u00eda Wittgenstein. \u00bfY si Ciudad Mori fuera nada m\u00e1s y nada menos que un libro de amor? Es un libro de amor a la literatura y al pensamiento. \u00bfUn amor plat\u00f3nico-petrarquista, un libro de amor transfigurado que trasmuta a la bella Granada (personificaci\u00f3n de una diosa) en la bella Beatrice de Dante como excusa para desplegar todo ese artificio de fuegos verbales que nos hipnotizan conforme vamos leyendo? Unas memorias lectoras que se\u00f1alan el rastro de una mente inquieta que ha sucumbido a los encantos de la tinta, el papel y la imprenta para gozo de todos nosotros y alabanza de nuestra literatura. Todo un itinerario lector. Literatura total, escrita por un Johan Cruyff de la narrativa. Es la suya una po\u00e9tica del asombro y la curiosidad. \u201cUna sesi\u00f3n de espiritismo\u201d parecen sus p\u00e1ginas, sus fragmentos-relatos-cap\u00edtulos, repletos de nombres y datos, y \u00e9l es el m\u00e9dium. \u201cRecita(n) los nombres de las calles\u2026 como si fueran epitafios\u201d manifiesta en la p\u00e1gina 30. Es como si el autor actuara de sepulturero, pero en vez de enterrar desenterrara para mostrarnos la decrepitud y la decadencia, y parad\u00f3jicamente, tambi\u00e9n la excelsitud del paso del tiempo y su deterioro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada p\u00e1gina, cada rengl\u00f3n, cada nombre es una puerta que abre a otros mundos, a otras p\u00e1ginas, a otros renglones. Una letan\u00eda de nombres y de citas asaltar\u00e1n tu trayecto. Su intertextualidad es superlativa, como las puertas de Doraemon, que conectan con otras dimiensiones.\u00a0 Las citas en franc\u00e9s, lat\u00edn, ingl\u00e9s, los nombres de autores\/artistas, las citas y las referencias continuas tienen mucho de fetiches, y por tanto nos apuntan otra habilidad del autor, la de \u201cvoyeur\u201d. Ciudad mori es una especie de teatro o <u>kamishibai<\/u> donde aparece toda la \u201ccomedia literaria\u201d que ha ido amasando en su peregrinaje vital y lector. Eliot, Madame Bovary, Bela III de Hungr\u00eda, Swedenborg, Artaud, Julius Evola, Ren\u00e9 Gu\u00e9non, Terelu y Parm\u00e9nides en el mismo rengl\u00f3n, Ren\u00e9 Girard, Habacuc, Kurt Vonnegut, Holbein, Ibn Arabi, Steiner, Huxley, Baudelaire, Nietzsche, Plotino, Rembrandt, Caravaggio, Celin, Ezra Pound, Heidegger, Lovecrfaft, Dante, H\u00f6lderlin, Egea y \u201cTroppo Mare\u201d, Cezanne, Shakespeare, Weber, Rimbaud, Gamoneda, Cort\u00e1zar\u2026 y un largo etc\u00e9tera. A la par, una banda sonora ir\u00e1 deleitando tu recorrido y as\u00ed sonar\u00e1 en el silencio de las pisadas nocturnas \u201cla m\u00fasica de las ciudades que se marchan de nosotros\u201d (p. 60), The Smiths, Lou Reed, Rimsky Korsakov, The Cure, Nina Simone, Sid Vicious, Paul Weller y su \u201cA town like Alice\u201d, porque \u201cse puede amar una ciudad como si fuera una mujer\u201d (p. 60), Leonard Cohen, \u201clos motetes de Willian Byrd\u201d o \u201clas sonatas de Bach\u201d, saxofones y cubitos de hielo y el chorro de ginebra, Schubert\u2026 Es un texto \u201cdendrita\u201d que relaciona de forma arborescente todo el saber acumulado del autor-personaje, textos que \u201cextremadamente bellos: dejan de ser est\u00e9ticos para ser meta-est\u00e9ticos, epif\u00e1nicos\u201d \u2013nos refleja en la p\u00e1gina 39. Es un texto esot\u00e9rico, m\u00edstico, escatol\u00f3gico, enciclop\u00e9dico, b\u00edblico, exuberante, ex\u00f3tico, inteligente, infinito\u2026 Lleno de t\u00e9rminos, de nombres, de ideas, Zawiya, ragnarok, incubatio, darshan, dej\u00e1 v\u00fa, genius loci\u2026, aforismos lapidarios con sinestesias m\u00e1gicas (sensoriales y conceptuales) hasta llevarte al trance y al arrebato, incluso al v\u00f3mito. Sergio Mayor con solo nombrar, por \u00f3smosis, como si fuera un pintor impresionista, consigue crear una atm\u00f3sfera, establecer un decorado mental y demencial en el lector. Podr\u00edamos definir la espiritualidad rebelde del libro usando alguno de sus deslumbrantes renglones como que es \u201cLa membrana que separa el mundo sensible del mundo de las realidades espirituales\u2026\u201d p. 14. Su lectura es una especie de teletransportaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica, te produce un viaje telep\u00e1tico, va de un dej\u00e1 v\u00fa a un dej\u00e1 sent\u00ed. La arquitectura que sustenta este libro-biblioteca est\u00e1 llena de inercias, sinergias, l\u00edneas de fuerza, bosones cu\u00e1nticos, cimientos, lecturas, una mezcla de sensaci\u00f3n de eterno retorno y el s\u00edndrome de Louis.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La geograf\u00eda que lo recorre es de mapamundi. Lo mismo est\u00e1 en el Castillo de Du\u00edno que baja hasta la siempre simb\u00f3lica calle Tablas de Granada (arquetipo donde confluyen todos los lugares y calles del mundo). Igual est\u00e1 en la Alhambra o el Albaic\u00edn que en el bar de Antonio, o en el Sacromonte. O da un salto del Monte Athos y se va a Florencia, Palitana, a la catedral de Mil\u00e1n o a Damasco y Egipto, que vuelve de sopet\u00f3n a las bodegas Casta\u00f1eda y al Paseo de los Tristes. Y en ese vaiv\u00e9n constante, va a Escocia, Liverpool, Hong Kong, Islas Cook, Mozambique o viene de Babilonia, Chernobyl, Mosc\u00fa, T\u00e1nger. O bien corre de Broadway a la catedral de Chartres o a la \u201cerupci\u00f3n del Vesubio\u201d. Como Her\u00e1clito y el r\u00edo, fluye desde la estaci\u00f3n de autobuses Alsina de Granada al Puerto de la Mora o a los Badlands. Lo mismo navega por los mares del sur o el desierto del Gobi que lo hace por el T\u00edbet o el Valle del Nilo. Lo mismo entras en una comisar\u00eda que sales de un quir\u00f3fano, o subes la Cuesta de Gor que entras en Facebook o en un dolmen de Gorafe. Nada m\u00e1s que con mencionar\/sugerir te lleva y te trae, te mece en la cuna de su sonaja verbal o te atrapa en la telara\u00f1a de su mapa conceptual. Te coloca en una <em>Visio Batifica<\/em> y en B\u00e1cor, Purullena y Cenascuras y Nueva York en un \u00a1zas!, casi al mismo tiempo y en el mismo sorbo. Te conduce con naturalidad de la Biblia al Cor\u00e1n, del Talmud al Upanishad. Te gu\u00eda de Ruanda a la India, de Oxford al Monte Tabor; de la calle Tablas, Navas, la Cuesta de los Chinos a Salinetas; o de Transmitria a Valaquia. Todo en un viacrucis o letan\u00eda ling\u00fc\u00edstica, en un peregrinaje sem\u00e1ntico y existencial. Pero en todas partes est\u00e1 Granada, como una diosa, como una especie de Esp\u00edritu Santo. \u201cMe fui para salvarme, pero la ciudad me ha seguido por toda la tierra\u201d \u2013confiesa v\u00edctima de su man\u00eda persecutoria en la p\u00e1gina 28.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La temporalidad que cruza sus p\u00e1ginas, como un r\u00edo helado, lo mismo pasa del siglo VI d.c. a 1987, que parte de nuestros d\u00edas rumbo al siglo XVI, que va del siglo XII al final de la historia. Igualmente te lleva de la Teor\u00eda de las cuerdas a la antimateria o la energ\u00eda oscura, que del para\u00edso al infierno. En sus p\u00e1rrafos se funden tiempo y espacio como si fueran materia oscura, agujeros negros o de gusano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus fragmentos parecen teselas de un gran mosaico romano, una sinergia ontol\u00f3gica y gnoseol\u00f3gica para iniciados. En cuanto al estilo, aunque el propio Sergio Mayor lo describe: \u201cmi pobre estilo, artificioso, tan liposuccionable\u2026\u201d (p. 155), la suya, es una escritura brillante, de una factura elaborada e impresionista, exageradamente delicada y on\u00edrica, espesa y nutriente. Consigue que el mon\u00f3logo y su yo po\u00e9tico den la unidad suficiente para que sus fragmentos se conviertan en el pegamento de una aventura narrativa sublime. Y a pesar de que afirme que \u201cDesde que los dioses se fueron, no quedan escritores en el mundo\u201d (p.156), en su caso, podemos afirmar que \u00e9l s\u00ed es un escritor de fuste, con oficio de narrador-poeta y de fino pensador. Y dice en la p\u00e1gina 31 que \u201cGranada es demasiado hermosa para ser saludable. El lugar afecta como la luna a los hombres nerviosos. No s\u00e9 si es una ciudad triste o la ciudad m\u00e1s triste de todas las ciudades\u2026 Alguien me dijo que aqu\u00ed se ganaron la inmortalidad los mejores, solo los mejores, y que todos los dem\u00e1s murieron\u201d. \u00c9l, como el Sean Connery de Gorafe, con su espada literaria desenfundada en busca de la inmortalidad, va camino de la victoria editorial m\u00e1s que de la derrota el\u00e9ctrica del rel\u00e1mpago \u00faltimo antes de la desaparici\u00f3n total y eterna del mercado insaciable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero c\u00f3mo es la escritura de Sergio Mayor? Podr\u00eda decirse que su escritura es un di\u00e1logo profundamente literario, una conversaci\u00f3n mon\u00f3logo consigo mismo, pero a la vez una conversaci\u00f3n con todo lo que sabe, con todas sus lecturas y con todos sus lectores. En realidad, lo que hace el autor-personaje a trav\u00e9s de sus fragmentos es dialogar con los grandes pensadores de los \u00faltimos tiempos y tambi\u00e9n de los m\u00e1s lejanos, desde Lacan a Derrida, desde Barthes a Wittgenstein pasando por Benjamin\u2026 Ciudad Mori es un descenso al interior de la conciencia, de la memoria y de toda la experiencia acumulada que acaba por elevarnos y sublimarnos cuasi salv\u00edficamente a trav\u00e9s de la literatura, parad\u00f3jicamente descendiendo a sus infiernos. El propio autor piensa \u201ccomo Bachelard, en una po\u00e9tica del espacio\u201d, un espacio f\u00edsico y metaf\u00edsico a la vez, on\u00edrico, visionario, epistemol\u00f3gico y ontol\u00f3gico, humano y divino, donde la realidad y la ficci\u00f3n crean una nueva dimensi\u00f3n literaria, una alegor\u00eda-una alucinaci\u00f3n: Ciudad Mori, como una recreaci\u00f3n de la Divina Comedia de Dante, sui g\u00e9neris y a su manera. Es un libro con una prosa que podr\u00eda afirmarse que posee un ARN mensajero que inocula en nuestras c\u00e9lulas la pasi\u00f3n por la buena literatura y el trance m\u00edstico-lector. Fragmentaria, pero a la vez exquisitamente aglutinadora, parad\u00f3jicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dividido en nueve partes, como si fueran los nueve c\u00edrculos del infierno de la Divina Comedia de Dante, el autor nos presenta su libro como un descenso liberador, un alegato lleno de gui\u00f1os. A pesar de su \u00edndice y de la estructura del libro, a mi parecer, el orden de su lectura no altera el producto; ya que podemos empezar y acabar por donde nos plazca sin dejar por ello que nos hechice su poder m\u00e1gico. Tiene una lectura lineal, s\u00ed, pero tambi\u00e9n podemos experimentar cualquier otra. Escrito a modo de dietario, desde una unidad fragmentada puede leerse como una larga carta de amor escrita a golpe de latidos, de fogonazos, de p\u00e1rrafos \u201cluzagua\u201d o \u201caguaspejo\u201d (palabras que no s\u00e9 por qu\u00e9 me recuerdan a Fernando de Villena), donde \u201cElla\u201d, Granada, adquiere el rostro de Beatrice, una ciudad entera personalizada en un sentimiento sublimado, el amor reeditado de Sergio Mayor-Dante Alighieri. Pero tambi\u00e9n como una novela, y como un libro de autoficci\u00f3n, de autoayuda, y como un catecismo maldito\u2026 Una lectura llena de \u201cprincipios psicoactivos\u201d, literarios, art\u00edsticos, musicales, culturales, que coloca, excita, incluso secuestra la voluntad como si sufrieras el s\u00edndrome de stendhal, es una verdadera experiencia adictiva y psicotr\u00f3pica, capaz de envolverte en un viaje a trav\u00e9s de los neurotransmisores invisibles del lenguaje, hasta rozar la alegor\u00eda y la cosmovisi\u00f3n de la \u201csoga de los esp\u00edritus\u201d. Sus p\u00e1ginas son lugares que \u201cestimulan la producci\u00f3n de ondas alfa en el cerebro\u201d (p. 33), alumbran con la \u201cluz de la reminiscencia\u201d (p. 34) y con la luz del lenguaje mes\u00edas.\u00a0 Porque el yo l\u00edrico del libro (entremedias de todos los yoes lectores que tiene) nos confiesa en la p\u00e1gina 121 que \u201caquel sufrimiento est\u00e9tico y moral tan raro que me traje de Granada\u201d o que \u201clos bares de mala muerte me salvaron\u201d, y es que quiz\u00e1 lo que hace Sergio Mayor cuando escribe es establecer comparaciones-paralelismos-conexiones-sincron\u00edas\u2026 para predisponer nuestro \u00e1nimo, configurar una forma de sanaci\u00f3n, vislumbrar la transcendencia, o incluso m\u00e1s a\u00fan, contribuye a construir su transcendencia particular a trav\u00e9s del lenguaje y la lectura como la \u00fanica realidad posible a la que nos deja acceder la vida. Mientras leemos no hay otra realidad que la que \u00e9l nos cuenta, que la que nosotros imaginamos mientras leemos sus fragmentos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El autor-protagonista, \u201ccomo el que ha encontrado su paisaje\u201d (p.68), se hace lugar.\u00a0 Su escritura es \u201cel lugar\u201d en el que encuentra sus coordenadas espacio-temporales, su ser, y desde ah\u00ed proyecta su ficci\u00f3n diar\u00edstica de \u201cgenius loci\u201d, como punto de apoyo sobre el que mover su noosfera, el pensamiento, la vida, su erudici\u00f3n m\u00edstico-ling\u00fc\u00edstica. Despu\u00e9s de tantos regates y fintas, al final no sabes qui\u00e9n es reh\u00e9n de qui\u00e9n, si Sergio Mayor de Granada, o Granada de los ojos y la pluma de Sergio Mayor, o los lectores del autor o viceversa. En cualquier caso, ambos se han fusionado en una nueva realidad transfigurada, que en cierta medida pretende ser \u201cuna madrasa, una Torah, una Upanishad\u201d posmoderna y suburbial, alternativa y revelada, una experiencia m\u00edstica underground, la transmutaci\u00f3n alqu\u00edmica de una sabidur\u00eda ancestral, un viaje inici\u00e1tico al abismo del lenguaje y la lectura. Autor y lector se fusionan en \u00e9l, formando una unidad indisoluble.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sergio Mayor tiene la habilidad de unir\/desunir-conectar\/desconectar por monismo o symplok\u00e9 toda la enjundia de sus renglones y fragmentos, de nombres e ideas, \u201ctodo con todo, el espacio con el tiempo, el esp\u00edritu con la materia\u201d (p.201), de libros con autores y de recuerdos con lecturas, a veces como ida o como vuelta. Y as\u00ed los hilos de Granada, Beatrice, la calle Tablas, Salinetas, sus lecturas y su teodicea y la reverenda Hogan enhebran su arquitectura argumental, su edificio rascacielos. Simplemente \u201ccon la cualidad ontol\u00f3gica de un nombre\u201d o de una referencia es capaz de evocar las mil una apoteosis, de provocar las m\u00e1s grandes sinestesias, de conseguir \u201cel azoth\u201d de la escritura y la lectura a la vez. Aunque \u201cEscribiendo no se va a ninguna parte\u201d \u2013nos interpela en la p\u00e1gina 245, Ciudad Mori es un viaje fant\u00e1stico, que vive en un eterno retorno al mismo trance. Un viaje lleno de suspense, como si algo estuviera a punto de suceder, aunque nunca suceda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos dice el autor-personaje que \u201cla realidad es un problema de escala\u201d, y es ah\u00ed donde \u00e9l se sit\u00faa como observador, con una narrativa cardiaca e hiperactiva, en ese nivel donde la f\u00edsica cu\u00e1ntica se hace literatura, donde el principio de incertidumbre se convierte en posibilidad m\u00e1gica. Cuando terminas la \u00faltima p\u00e1gina y has recibido su \u201cimpregnatio\u201d, una especie de \u201cmelancol\u00eda m\u00edstica\u201d te sobrecoge y acompa\u00f1a. Y es que, como lector, siempre le queda a uno la duda de, \u201csi le\u00ed libros que nadie escribi\u00f3\u201d y es solo fruto de mi imaginaci\u00f3n. \u00bfY si lo que nos propone Sergio Mayor es \u201cgnosis de un solo golpe\u201d, \u201cdoctrina de la belleza por la gracia de unos ojos\u201d, una nueva iluminaci\u00f3n, un rito inici\u00e1tico? Que cada cual piense como quiera, pero a mi parecer lo que nos propone es habitar una casa construida con palabras, la suya, que desde ahora tambi\u00e9n es la nuestra. El libro termina con el colof\u00f3n y la imagen de unos crisantemos, que deja un aroma a cementerio y a tumba abierta; que suena a r\u00e9quiem de una tierra fresca y esponjosa a la espera de recibir tu cad\u00e1ver lector para darle sagrada sepultura en la materia oscura de lo escrito. As\u00ed es Ciudad Mori. As\u00ed es Sergio Mayor. Simplemente sublime. Me aventurar\u00eda a decir que es uno de los grandes libros escritos en estos \u00faltimos tiempos. Un placer lector que no debes escatimar. Pero para gustos, colores. Creo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/la-tahiba\/\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-25412 size-full\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Merendero-e1610709626218.gif\" alt=\"Merendero\" width=\"900\" height=\"807\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Por Custodio Tejada) \u00a0 CIUDAD MORI de Sergio Mayor. Karima Editora. 256 p\u00e1ginas. Pr\u00f3logo de Miguel Dalmau. 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