{"id":26545,"date":"2020-12-22T17:59:57","date_gmt":"2020-12-22T17:59:57","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=26545"},"modified":"2020-12-22T17:59:57","modified_gmt":"2020-12-22T17:59:57","slug":"la-senda-hacia-tu-navidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=26545","title":{"rendered":"LA SENDA HACIA TU NAVIDAD"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Juan Gustavo Ben\u00edtez Molina<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>M\u00e1laga<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Una oscuridad total lo envuelve todo. Mi respiraci\u00f3n es entrecortada. Es una noche sin luna, o al menos eso creo. No se filtra ni una mota de luz a trav\u00e9s de la ventana de mi habitaci\u00f3n. Tal vez no haya luna, pero de lo que s\u00ed estoy seguro es que estrellas s\u00ed que las debe haber, las estrellas que gu\u00eden a los reyes magos en su camino hacia las casas de todos los ni\u00f1os del mundo. S\u00ed, hoy es 5 de enero, la noche de los mil y un sue\u00f1os de todos nosotros, los m\u00e1s peque\u00f1os, los no tanto y los m\u00e1s mayores y sabios. Y aqu\u00ed me encuentro yo, sumido en mis pensamientos, acurrucado en mi cama con miedo a moverme e incluso a respirar. Deben de haber transcurrido ya varias horas desde que me despidiera de mis padres y de mis hermanos justo antes de irme a dormir. Sin embargo, el reloj de la mesilla est\u00e1 demasiado lejos para verlo. No quiero moverme. Un ruido sordo, de gran intensidad, seguido de un repiqueteo m\u00e1s o menos irregular, me ha catapultado de nuevo y sin previo aviso a la realidad. Sea lo que fuera con lo que estuviera so\u00f1ando hace tan s\u00f3lo unos segundos se ha hecho a\u00f1icos sin m\u00e1s, como si de un delicado jarr\u00f3n de porcelana se tratara. La casa permanece ahora en el m\u00e1s absoluto silencio. Nada que ver con el estruendo y la algarab\u00eda formados horas atr\u00e1s, cuando todos permanec\u00edan sentados a la mesa degustando la deliciosa cena que la abuela hab\u00eda preparado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En este preciso instante llega a mis o\u00eddos un breve siseo, un ligero roce. Mi mente no da cr\u00e9dito a lo que ven mis ojos. El pomo de la puerta de la habitaci\u00f3n parece estar girando. Un p\u00e1nico irresistible invade todo mi ser. De repente siento n\u00e1useas. Un sudor fr\u00edo recorre mi frente. Es entonces cuando la estancia comienza a recibir un suave aliento de luz, la cual es filtrada a trav\u00e9s de la abertura que va dejando la puerta entre \u00e9sta y el marco de la misma. No puedo creer lo que ven mis ojos: la sombra de alguien se interpone de pronto en la trayectoria de la luz. Con una voz apenas audible me invita a seguirle. Parece querer mostrarme algo. En cualquier otra situaci\u00f3n mi reacci\u00f3n hubiera sido de quedarme petrificado y no moverme un \u00e1pice, esperando despertarme en cualquier momento, o bien ponerme a gritar como un poseso pidiendo auxilio a mis padres. Nada m\u00e1s lejos de la realidad\u2026 Una fuerza que no consigo comprender me impulsa a levantarme de la cama. No lo puedo creer, pero mi cuerpo no da muestras de acatar las \u00f3rdenes de mi cerebro. Sin m\u00e1s, me hallo de pie en pleno pasillo. No comprendo nada. La sombra parece haberse desvanecido en la nada. No reconozco el corredor en el que me encuentro. Desde luego no es la casa en la que vivo. Las paredes son de piedra, de un tono gris\u00e1ceo, muy oscuro. Debe de haber varias capas de polvo y suciedad incrustadas en sus grietas desde hace largo tiempo. Todo permanecer\u00eda en penumbra si no fuera por una serie de antorchas encendidas ubicadas cada tres o cuatro metros de lo que parece ser una antigua galer\u00eda de un castillo. \u00c9sta parece estrecharse m\u00e1s y m\u00e1s conforme voy avanzando por ella. No tengo ni idea de d\u00f3nde estoy. No recuerdo nada parecido. Tras dar unos cuantos pasos sin rumbo fijo, comienzo a percibir un fuerte ruido. Parecen voces, risas\u2026 El repiqueteo de cubiertos me hace recordar la cena de anoche. Sigo caminando en direcci\u00f3n de donde parece proceder el foco de mi atenci\u00f3n. Una abertura de casi dos metros de altura interrumpe la mugrienta pared del castillo. Tiene forma de arco. Las voces y las carcajadas de una multitud se agolpan en mis o\u00eddos. Estoy muy cerca de ver aquello que me impulsa a seguir caminando. Es entonces cuando penetro en una enorme sala repleta de luces y de color. Una veintena de personas, de todas las edades, desde ni\u00f1os de apenas cinco a\u00f1os hasta personas mayores que bien podr\u00edan ser sus abuelos, se agolpan en derredor de una larga mesa repleta de suculentos y apetitosos manjares y de adornos navide\u00f1os. Un hombre y una mujer, junto con tres o cuatro j\u00f3venes, ubicados en una esquina de la mesa, comienzan a cantar villancicos, al tiempo que gu\u00edan el ritmo de la m\u00fasica con unos improvisados instrumentos musicales. Me percato de que los all\u00ed presentes me son totalmente desconocidos. Parecen estar pas\u00e1ndoselo en grande. Se les ve muy felices.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-La-Senda-Hacia-Tu-Navidad.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-26546\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/12\/Imagen-La-Senda-Hacia-Tu-Navidad-1024x766.jpg\" alt=\"Imagen La Senda Hacia Tu Navidad\" width=\"1024\" height=\"766\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No me da tiempo a pensar en nada m\u00e1s, cuando de repente me encuentro de nuevo en el angosto corredor de antes. El silencio se hace due\u00f1o de nuevo de mis o\u00eddos. No entiendo nada. \u00bfQui\u00e9nes se supon\u00edan que eran esas personas y por qu\u00e9 estaban all\u00ed? Avanzo unos metros m\u00e1s, tropezando a mi paso con una especie de piedra. Me agacho para ver qu\u00e9 es aquello que casi me hace caer de bruces al suelo. Un fuerte dolor se filtra a lo largo de mi pierna. El foco, la parte del pie con la que he golpeado un duro y extra\u00f1o objeto. Pero all\u00ed no hay nada. Es al incorporarme de nuevo cuando me percato de que me encuentro justo ante una puerta que conduce a un enorme jard\u00edn. Por el color de los \u00e1rboles y arbustos cualquiera dir\u00eda que estamos en oto\u00f1o, en vez de en invierno. Las ramas muestran su orfandad. Ni una m\u00edsera hoja puebla sus finas extremidades. De repente un ruido ensordecedor hace que me lleve ambas manos a los o\u00eddos. No me hab\u00eda dado cuenta antes pero, a escasos metros de la fachada, una aut\u00e9ntica v\u00eda de tren permanece inmutable al paso del tiempo. El ruido proviene de un tren que se acerca a toda velocidad hacia donde me encuentro. El chirriar de los frenos le hace detenerse justo enfrente de la oscura mansi\u00f3n en la que me hallo. El tren parece muy antiguo, est\u00e1 muy deteriorado. Sin previo aviso la puerta de uno de los vagones se abre de par en par. No consigo vislumbrar el interior. Una luz\u00a0 blanca y cegadora proveniente de sus entra\u00f1as me lo impide. \u00bfQu\u00e9 hago? \u00bfMe arriesgo y subo? \u00bfAcepto la invitaci\u00f3n que parece estar brind\u00e1ndome el misterioso tren? No me da tiempo a decidirme cuando la puerta del vag\u00f3n \u00a0se cierra a cal y canto. Parece como si \u201caquello\u201d que gobernara aquel tren se lo hubiera pensado mejor y se arrepintiera del ofrecimiento. A mi mente acude un pensamiento: tal vez no sea digno de ese viaje\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Aqu\u00ed finaliza la escena y nuevamente permanezco inm\u00f3vil en el l\u00fagubre pasillo de este extra\u00f1o e inh\u00f3spito lugar. Multitud de im\u00e1genes se agolpan en mi cerebro. Mucha informaci\u00f3n, demasiadas preguntas sin respuesta hacen que en mi mente se produzca tal bloqueo que ya nada me parece inveros\u00edmil\u2026 Desde otra abertura abierta en el muro, a unos metros m\u00e1s all\u00e1 de donde estoy, el llanto de un ni\u00f1o despierta mi inter\u00e9s. Es un llanto triste, aunque no con cierto grado de amargura. Me precipito sin m\u00e1s en el interior de la estancia de donde proviene los sollozos y la imagen ante la que me encuentro no me deja indiferente: un ni\u00f1o, arrodillado a los pies de un gigantesco \u00e1rbol de navidad, llora desesperado porque uno de los juguetes que le han tra\u00eddo los reyes magos se ha roto por la mitad. Tiene una veintena de juguetes m\u00e1s a su alrededor, pero para \u00e9l s\u00f3lo hay uno, el que est\u00e1 roto y hecho pedazos. Su familia intenta consolarlo, aunque toda estratagema resulta infructuosa. El ni\u00f1o llora y llora sin parar. La pena, antes presente en sus gimoteos de ni\u00f1o mimado, da paso a una rabia incontenible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No me da tiempo a pensar en nada m\u00e1s cuando nuevamente me hallo en el ya conocido corredor. No entiendo nada\u2026 \u00bfQu\u00e9 significa todo aquello? Pero mis piernas no me proporcionan descanso y ya me encuentro caminando a paso ligero hacia lo que por fin parece ser el final del pasillo. Una puerta, de dimensiones m\u00e1s reducidas a las anteriores, se abre de par en par en el extremo del mismo. En esta ocasi\u00f3n parecen ser risas y sonidos t\u00edpicos de caranto\u00f1as, frescas y alegres, las que llegan a mi mente. No sin antes pens\u00e1rmelo un segundo me precipito en el interior de la siguiente estancia. Una luz c\u00e1lida emerge de todos los rincones de la sala. Un hermoso \u00e1rbol de navidad cobija bajo su fronda a una familia tremendamente feliz. Unos padres, j\u00f3venes y llenos de ternura y vitalidad, sonr\u00eden y disfrutan viendo c\u00f3mo sus tres peque\u00f1os se lo pasan en grande jugando con un osito de peluche no muy grande, pero suave y agradable al tacto. Es el \u00fanico juguete que les han podido comprar sus padres, sin embargo, muy al contrario de lo que tal vez cabr\u00eda esperar, son tremendamente felices y se sienten las personas m\u00e1s dichosas del mundo. Sin duda alguna, han sido tocados con el dedo de la felicidad, del amor, del bienestar, de la salud y de la prosperidad. Y eso es lo m\u00e1s importante\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Todo est\u00e1 oscuro de nuevo. Siento una ligera presi\u00f3n en el brazo. Son mis padres y mis hermanos, despert\u00e1ndome del profundo sue\u00f1o en el que he estado sumido toda la noche. Tras salir de debajo de las mantas, los madrugadores rayos de sol me ciegan por unos instantes. Ya han debido de llegar los reyes magos. Pero, \u00bfqu\u00e9 regalos ser\u00e1n los que habr\u00e1n dejado bajo el \u00e1rbol de navidad? Preg\u00fantate cu\u00e1l es el regalo que t\u00fa ans\u00edas para ser feliz\u2026 Si ya lo tienes, y no deseas nada m\u00e1s de lo que ya posees, seguramente a ti tambi\u00e9n te hayan tocado con el dedo de la felicidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.molvizar.es\/\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-large wp-image-25392\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Molv\u00edzar-web-1024x843.gif\" alt=\"Molv\u00edzar web\" width=\"1024\" height=\"843\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Gustavo Ben\u00edtez Molina M\u00e1laga Una oscuridad total lo envuelve todo. Mi respiraci\u00f3n es entrecortada. Es una noche sin luna,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16488,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26545"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26545"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26545\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}