{"id":26230,"date":"2020-11-26T08:58:59","date_gmt":"2020-11-26T08:58:59","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=26230"},"modified":"2020-11-26T08:58:59","modified_gmt":"2020-11-26T08:58:59","slug":"el-dolor-de-no-dejar-ir-las-palabras","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=26230","title":{"rendered":"El dolor de no dejar ir las palabras"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Foto de EVG Culture en Pexels<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mar\u00eda nunca quiso que su despedida fuese tan fr\u00eda como la de un hospital. Siempre pens\u00f3 que ser\u00eda en su casa, en su hogar, all\u00ed donde vio nacer y crecer a sus hijos y nietos, donde vio morir a su marido, donde sinti\u00f3 como sus d\u00edas se agotaban. \u00bfNo es el mejor lugar para morir, all\u00ed donde est\u00e1 todo lo que amas? Siempre pens\u00f3 que, en esos \u00faltimos d\u00edas y horas, sentir\u00eda la calidez de sus s\u00e1banas, de su manta en el sof\u00e1, de la almohada que vio todos sus sue\u00f1os y la que tambi\u00e9n empap\u00f3 todas sus l\u00e1grimas. All\u00ed donde todos los suyos la rodear\u00edan, la abrazar\u00edan, la besar\u00edan, una buena muerte. Nunca imagin\u00f3 que un virus pudiera cambiar tanto su vida y su muerte. Nunca imagin\u00f3 que deber\u00eda despedirse a trav\u00e9s de la pantalla de esos fr\u00edos artilugios que nunca entendi\u00f3. Le dol\u00eda el vac\u00edo de sus brazos, la desnudez de su piel sin caricias. Aun as\u00ed, la enfermera se le antoj\u00f3 un \u00e1ngel. La sanitaria emocionada ten\u00eda la mascarilla empapada en l\u00e1grimas, y aunque a trav\u00e9s de un guante de l\u00e1tex, apret\u00f3 la mano de Mar\u00eda, y esta sinti\u00f3 cierta calidez. Mar\u00eda pidi\u00f3 a su nieta que tocase el viol\u00edn y al otro lado de la pantalla, de entre los dedos de la joven, son\u00f3 la famosa Balada de Ciprian Porumbescu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No fue su mejor representaci\u00f3n, pero el viol\u00edn lloraba. Arranc\u00f3 a su paso las emociones presas de toda una vida. Ella lloraba sobre las cuerdas y el viol\u00edn sinti\u00f3 sus l\u00e1grimas. Entonces se hizo el milagro. Los min\u00fasculos altavoces de aquel m\u00f3vil, a\u00fan distorsionando tanta belleza, llenaron la habitaci\u00f3n como el jazm\u00edn las noches de verano. Entonces, mientras apretaba la mano de la enfermera como si fuese la de su familia, a Mar\u00eda se le antoj\u00f3 el mejor lugar para morir. Hasta aquel artilugio le pareci\u00f3 bello. Su piel erizada solo pod\u00eda que traer recuerdos, lugares y momentos donde oy\u00f3 esa misma melod\u00eda. Los recuerdos no se distingu\u00edan entre los buenos y los malos, solo recuerdos. Al terminar apareci\u00f3 en pantalla su hijo mayor del que hac\u00eda mucho tiempo que no sab\u00eda nada. Su expresi\u00f3n era de una tristeza dolorosa. Le pidi\u00f3 que escuchase unas palabras que hab\u00eda escrito para ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2013Si esta fuese una canci\u00f3n \u2013comenz\u00f3 a leer su hijo\u2013 se llamar\u00eda \u00abEl dolor de no dejar ir las palabras\u00bb. Las palabras que no dej\u00e9 ir se han convertido en tumores que envenenan mi sangre y cristalizan el manantial de mis emociones. Han secado el rio de mi \u00e1nimo, han vuelto des\u00e9rtica y cuarteada la piel de mi coraz\u00f3n. Han envejecido mi sonrisa, mi mirada nunca ha vuelto a ser limpia, se ha convertido en una mirada ahogada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbTodo aquello que deb\u00ed decirte, ha seguido siempre aqu\u00ed, dentro de m\u00ed, donde no deber\u00eda estar. Deber\u00eda ser tuyo, deber\u00eda hab\u00e9rtelas dado. Pero no me tengo ninguna l\u00e1stima, porque me lo qued\u00e9 por absurdo ego\u00edsmo. Porque con esto ni siquiera me quiero a m\u00ed mismo. Me odio por no haberte defendido en mis disputas conmigo mismo. Por dejarme ganar y no haberte dado todo aquello que deb\u00ed decirte. Si las palabras no sal\u00edan de mi boca, deb\u00ed haber inventado un idioma diferente con el que comunicarme, para decirte las palabras que eran tuyas. Debian haber hablado mis manos, o mis ojos deb\u00edan haberte recitado, mis caricias deb\u00edan haberte cantado al o\u00eddo todo aquello que deb\u00eda decirte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbPero el tiempo no pierde por el camino ni un solo instante. Gasta su mecha sin pausa alguna. Es lo \u00fanico que jam\u00e1s vuelve atr\u00e1s. Y el instante en que deb\u00ed decirte se fue para no volver. Mi boca muda castiga mis pocos momentos de cordura. Mi ego\u00edsta piel se castiga en cualquier momento de sobriedad. Aunque llore cualquier grano de arena en ese maldito reloj que no se detiene, lo que deb\u00ed decirte sigue aqu\u00ed, dentro de m\u00ed. Como cristales rotos han seguido ara\u00f1ando la retina de mi alma, porque siguen donde no deber\u00edan estar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbTe mir\u00e9 a los ojos, y me ped\u00edan palabras. Y yo las ten\u00eda, eran tuyas y solo tuyas, no eran de nadie m\u00e1s. Con los a\u00f1os esos ojos se han ido apagando, pero las palabras que te deb\u00eda segu\u00edan conmigo. No supe darte todo aquello que deb\u00ed decirte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bbHay cosas en la vida, para las que solo hay una oportunidad, una sola vez, nunca m\u00e1s volver\u00e1s a tener ese momento. Es tan ef\u00edmera la existencia que el valor de cada segundo es incalculable, irrepetible. Mis l\u00e1grimas son invisibles porque viven en su propio mundo, all\u00ed donde nadie puede llegar. Perd\u00f3name, mam\u00e1. S\u00e9 que hoy ya es tarde para darte todas aquellas palabras, y ese dolor vivir\u00e1 siempre conmigo, pero hoy quiero entregarte las m\u00e1s importantes\u2026 siempre te he querido y siempre te querr\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella misma noche Mar\u00eda falleci\u00f3, junto a aquel \u00e1ngel que la cuid\u00f3. La enfermera con las gafas protectoras empa\u00f1adas y su cuerpo tr\u00e9mulo, le dio el \u00faltimo abrazo que se llevar\u00eda de este mundo. Al llegar a casa, la joven sanitaria abraz\u00f3 y bes\u00f3 a su familia como si no hubiese un ma\u00f1ana, sin parar de decirles que los quer\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No calles lo que debas decir porque a veces no vuelve a haber otra oportunidad. Sue\u00f1a lo que desees porque a veces no se puede volver a so\u00f1ar. R\u00ede todo lo que puedas porque no sabes cuando la tristeza ahogar\u00e1 tu risa. Abraza todo lo que puedas, porque el vac\u00edo puede llevarse la oportunidad. Besa cuando sientas la necesidad, ese roce podr\u00eda no volver a ser tan c\u00e1lido. Aprieta con fuerza una mano, quiz\u00e1s sea la \u00faltima. Acaricia una piel amada, porque puede volverse tibia y terminar enfri\u00e1ndose para siempre. Escucha la voz de los que quieres, llegar\u00e1 el momento que desees recordarla. Mant\u00e9n la mirada, los ojos que ahora miras se cerrar\u00e1n y desear\u00e1s recordar su color. Di esas palabras por muy rid\u00edculo que te sientas, no dejes de decirlas, no son tuyas, no te pertenecen, son de aquellos a los que amas.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mnuel-Salcedo-r.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignright size-medium wp-image-16911\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2018\/03\/Mnuel-Salcedo-r-300x174.jpg\" alt=\"Mnuel Salcedo r\" width=\"300\" height=\"174\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Manuel Salcedo G\u00e1lvez.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/la-tahiba\/\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-25412 size-large\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Merendero-1024x918.gif\" alt=\"Merendero\" width=\"1024\" height=\"918\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto de EVG Culture en Pexels Mar\u00eda nunca quiso que su despedida fuese tan fr\u00eda como la de un hospital.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":26231,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26230"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=26230"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/26230\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=26230"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=26230"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=26230"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}