{"id":25332,"date":"2020-09-21T10:27:08","date_gmt":"2020-09-21T10:27:08","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=25332"},"modified":"2020-09-21T10:27:08","modified_gmt":"2020-09-21T10:27:08","slug":"libro-recomendado-adios-al-paraiso-de-marcelino-arellano-alabarces","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=25332","title":{"rendered":"Libro recomendado &#8220;Adi\u00f3s al Para\u00edso&#8221; de Marcelino Arellano Alabarces"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: left;\">Podr\u00e1 leer el libro entero a trav\u00e9s de este enlace\u00a0<span style=\"color: #00ccff;\"><a style=\"color: #00ccff;\" href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/downloads\/Libro ADI\u00d3S AL PARAISO.pdf\">&#8220;Adi\u00f3s al Paraiso&#8221;<\/a><\/span><\/p>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>POR LOS CAMINOS <\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>DE LA VIDA<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>(Tomo VI)<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: center;\"><strong>I parte<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquel d\u00eda del 2 de enero de 1492, amaneci\u00f3 sobre la Alhambra despejado. La noche hab\u00eda sido especialmente clara por lo que, al amanecer, el agua estaba cristalizada sobre los arbustos. El fr\u00edo era intens\u00edsimo y pocas gentes se decid\u00edan a salir de sus casas. Un silencio acentuado se extend\u00eda por toda la vieja ciudad del Albaic\u00edn. En el recinto de la Alhambra nadie hab\u00eda podido, esa noche del d\u00eda 1 de enero, conciliar el sue\u00f1o y, por los pasillos, solamente se o\u00eda el llanto desgarrado de la mayor\u00eda de sus habitantes. Sab\u00edan que, al d\u00eda siguiente, su amado sult\u00e1n deber\u00eda entregar las simb\u00f3licas llaves de Granada a los Reyes Cat\u00f3licos, para despu\u00e9s abandonar el para\u00edso en la tierra, camino del exilio a la Alpujarra. Boabdil sab\u00eda que ya nunca m\u00e1s volver\u00eda a aquel recinto amurallado, que sus antepasados hab\u00edan ido construyendo con amor hasta convertirlo en uno de los palacios m\u00e1s bellos de todo el islam. No superado nunca jam\u00e1s por ninguna otra edificaci\u00f3n allende el Mediterr\u00e1neo. Boabdil hab\u00eda pasado toda la noche rezando con los ojos inundados de l\u00e1grimas, solamente de cuando en cuando se o\u00eda la voz de su madre, llam\u00e1ndole cobarde. Ante aquellas acusaciones, Boabdil se encog\u00eda m\u00e1s en s\u00ed mismo, pareciendo m\u00e1s bajo de lo que realmente era. \u00a1Pobre Boabdil!, nadie sabr\u00eda jam\u00e1s que todo lo hac\u00eda para salvar a su pueblo del hambre y la presi\u00f3n ejercida desde el exterior por los Reyes Cat\u00f3licos. La \u00fanica persona que permanec\u00eda a su lado era su bella esposa Morayma, que le dec\u00eda palabras de consuelo, en aquella espera aciaga hasta el d\u00eda siguiente en que tendr\u00edan lugar las capitulaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -No debes sufrir, esposo m\u00edo, Al\u00e1, el todo poderoso, as\u00ed lo ha querido. Hac\u00e9is lo mejor para vuestro pueblo, aunque muchos no lo podr\u00e1n comprender. Deb\u00e9is ser fuerte, que vuestros hijos no os vean llorar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Boabdil permanec\u00eda en silencio, mientras el rosario giraba en su mano y unas l\u00e1grimas corr\u00edan por sus mejillas. El tiempo corr\u00eda muy aprisa. Ya se percib\u00eda como poco a poco se iba imponiendo la claridad del d\u00eda e iba iluminando los largos pasillos desiertos de la Alhambra. Todo estaba en silencio. El general Said permaneci\u00f3 toda la noche al lado del monarca, que pronto dejar\u00eda de serlo, pero no por ello dejar\u00eda nunca de ser su amigo. Estar\u00eda con \u00e9l, hasta que este, acompa\u00f1ado de su familia y las personas que quisieran seguirlo, partiera al exilio. Despu\u00e9s \u00e9l marchar\u00eda hacia la alquer\u00eda de al-Itrab\u00ed, donde ya estaban su esposa Sara Marian y sus dos hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Said -llam\u00f3 el monarca-, qu\u00e9 triste d\u00eda, nunca deber\u00eda haber nacido para que mis ojos no hubieran podido ver este d\u00eda. Dentro de poco tiempo tendr\u00e9 que recibir a los reyes cristianos y hacerles entrega de este mi reino. Mal haya el d\u00eda en que nac\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Pensad, mi rey, que todo lo que sucede es por designio de Al\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Todos me llamar\u00e1n cobarde -como lo hace mi madre-, sin pensar por un momento que yo me sacrifico para que mi pueblo no sufra m\u00e1s. \u00bfC\u00f3mo me tratar\u00e1 la historia, Said?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -La historia ser\u00e1 generosa con vuestra majestad. Porque entender\u00e1n que lo que hoy ha de pasar es por el amor a vuestro pueblo y por la conservaci\u00f3n de este recinto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfCrees t\u00fa, Said, que los reyes cristianos respetar\u00e1n la ciudadela?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Pienso que s\u00ed. La reina Isabel es muy sensible y respetar\u00e1 los edificios y jardines.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Al\u00e1 te oiga, empecemos a prepararnos para el momento m\u00e1s doloroso de mi vida. \u00bfHan sido trasladados los restos de mis antepasados?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -S\u00ed, majestad, ya est\u00e1n enterrados en Mondujar. Vuestra esposa y los pr\u00edncipes ya han salido de Granada. Los acompa\u00f1an s\u00fabditos leales y todo el servicio que ha querido marchar con vuestra esposa. Estar\u00e1n esperando en un punto del camino, en una loma desde d\u00f3nde divisar\u00e1n Granada por \u00faltima vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfT\u00fa que har\u00e1s, Said?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -Os acompa\u00f1ar\u00e9 hasta el desv\u00edo del camino de P\u00e1dul, all\u00ed nos despediremos y tomar\u00e9 el camino que conduce hasta la costa, antes de llegar a ella, me desviar\u00e9 a la derecha y coger\u00e9 el camino que me llevar\u00e1 hasta al-Itrab\u00ed. Camino que vuestra majestad ya conoce, donde me esperan mi esposa e hijas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 -\u00bfVolveremos a vernos de nuevo, t\u00fa, que has sido mi amigo y hermano?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Por supuesto que s\u00ed, mi se\u00f1or. Siempre que pueda ir\u00e9 a visitaros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u00bfQu\u00e9 deber\u00e9 hacer ahora que t\u00fa no estar\u00e1s a mi lado para aconsejarme?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Vuestra majestad no se queda solo. Os acompa\u00f1an fieles servidores y algunas de las m\u00e1s poderosas familias de Granada. Adem\u00e1s, qui\u00e9n sabe si en el futuro Al\u00e1, el todopoderoso, lo quiere y volv\u00e9is de nuevo a Granada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-T\u00fa, mi fiel amigo y consejero, sabes que eso ser\u00e1 ya imposible, lo que los reyes cristianos arrebatan nunca suelen devolverlo y, en esta ocasi\u00f3n, menos. Ya que, para ellos, significa el triunfo, ante los reinos cristianos, de haber expulsado de la pen\u00ednsula el \u00faltimo reducto en poder de los andalus\u00edes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Mi se\u00f1or, deb\u00e9is prepararos para la ceremonia, deb\u00e9is ir vestido con vuestra ropa m\u00e1s lujosa y deber\u00e9is en todo momento estar altivo, que los reyes Isabel y Fernando no vean en vuestra majestad tristeza, sino orgullo de rey. Una vez que entregu\u00e9is la llave de Granada al rey Fernando y pronunciadas las palabras de rigor abandonar\u00e9is Granada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Estar\u00e1s a mi lado en ese momento?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Por supuesto, mi se\u00f1or. Estar\u00e9 all\u00ed, espero que mi cara no delate el odio que siento por esos reyes. Pues nunca sabr\u00e1n apreciar lo que les entregamos ni valorar\u00e1n lo que obtienen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/marcelino-arellano-alabarces\/\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-25335\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/Boton-Marcelino.gif\" alt=\"Boton Marcelino\" width=\"300\" height=\"400\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda 2 de enero de 1492, sobre las doce, los Reyes Cat\u00f3licos, montados en briosos corceles bellamente enjaezados y habiendo partido del campamento ubicado en lo que hoy es la ciudad de Santa Fe, llegaron a la Alhambra, seguidos de todos sus capitanes, gentilhombres y una buena parte del clero, y no pod\u00eda faltar su confesor particular. All\u00ed montado sobre su caballo negro se encontraba Boabdil. Tras este, su fiel amigo y consejero, el general Said. Una vez los Reyes Cat\u00f3licos frente a Boabdil, este inclin\u00f3 la cabeza y entreg\u00f3 la llave de Granada al rey Fernando, que, a su vez, entreg\u00f3 a su esposa, la reina de Castilla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Tomad, se\u00f1ora -le dijo su esposo Fernando-, la llave de Granada, vuestro sue\u00f1o de tener a toda la pen\u00ednsula bajo vuestro mando ha sido realizado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Gracias, Fernando, hoy es un d\u00eda grande para la cristiandad. Entremos dentro de la ciudadela, quiero comprobar que es verdad cuanto me han contado de sus maravillas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-Esperad, Isabel, a que se haya marchado Boabdil.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Boabdil hizo girar su caballo y tom\u00f3 el camino hacia la ciudad camino del exilio. Said se puso a su lado y, alargando su mano, cogi\u00f3 la de su amigo y rey para darle \u00e1nimo. Salieron de Granada por la puerta del humilladero, sin volver la vista atr\u00e1s, hasta llegar al lugar que hoy se conoce como el Suspiro del Moro, all\u00ed lo esperaban su esposa Morayma, sus dos hijos, su madre Aixa F\u00e1tima y todos los que quisieron acompa\u00f1arlo al exilio. A\u00fan hab\u00eda sol suficiente, por lo que Boabdil, desde aquel mont\u00edculo, se volvi\u00f3 para contemplar por \u00faltima vez las doradas murallas de su querida Alhambra, de sus ojos empezaron a brotar las l\u00e1grimas sin poder contenerse. Su madre con voz rechinante le espet\u00f3: \u201cLlora como una mujer lo que nos ha sabido defender como un hombre\u201d. Boabdil nada dijo, puso su caballo en marcha, en busca de su destino&#8230;<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.frutaselporton.es\/apps\/wa1\/Inicio.html\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-25341\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/El-port\u00f3n.gif\" alt=\"El port\u00f3n\" width=\"787\" height=\"394\" \/><\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Podr\u00e1 leer el libro entero a trav\u00e9s de este enlace\u00a0&#8220;Adi\u00f3s al Paraiso&#8221; POR LOS CAMINOS DE LA VIDA (Tomo VI)&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":25333,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25332"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=25332"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/25332\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=25332"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=25332"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=25332"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}