{"id":25036,"date":"2020-08-13T17:03:53","date_gmt":"2020-08-13T17:03:53","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=25036"},"modified":"2020-08-13T17:03:53","modified_gmt":"2020-08-13T17:03:53","slug":"no-hay-que-tocar-a-los-idolos-su-dorado-se-nos-queda-en-las-manos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=25036","title":{"rendered":"NO HAY QUE TOCAR A LOS \u00cdDOLOS, SU DORADO SE NOS QUEDA EN LAS MANOS"},"content":{"rendered":"<h2 style=\"text-align: right;\"><strong><em>No hay una part\u00edcula de vida que no contenga poes\u00eda dentro de ella.<\/em> <\/strong><\/h2>\n<h2 style=\"text-align: right;\"><strong>Gustave Flaubert<\/strong><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, la obra literaria de Flaubert, <em>Madame Bobary<\/em> sigue cautivando a los lectores, hecho que algunos lo relacionan con la agudeza literaria con la que fue escrita. La novela cuenta la historia de Emma Bovary: una mujer infelizmente casada que ve sus sue\u00f1os desvanecerse tras su cruel realidad, situaci\u00f3n de la que surge una interesante combinaci\u00f3n de rebeld\u00eda, violencia, melodrama y sexo. Algunos cr\u00edticos definen a la novela como &#8220;un retrato fiel y un paradigma para la literatura realista y universal del siglo XIX al XXI&#8221;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Flaubert empez\u00f3 a escribirla en 1851, coincidiendo con la ca\u00edda de la Segunda Rep\u00fablica y la instauraci\u00f3n del Segundo Imperio por Napole\u00f3n III. Aunque el escritor nunca lleg\u00f3 a comprometerse pol\u00edticamente con la sociedad de su tiempo, en su novela se puede observar una cr\u00edtica directa a la burgues\u00eda, un ataque frontal a un estamento que sali\u00f3 fortalecido de la Revoluci\u00f3n de 1848. La de Madame Bovary es tambi\u00e9n una obra de rico trasfondo hist\u00f3rico, una novela por cuyas p\u00e1ginas resuenan las tensiones pol\u00edticas y sociales de su \u00e9poca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gustave Flaubert relata con gran maestr\u00eda la dicotom\u00eda de la protagonista ante la obligaci\u00f3n moral de continuar siendo fiel a su esposo y la necesidad de satisfacer sus fantas\u00edas personales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>\u00ab\u00bfPara qui\u00e9n era ella virtuosa? \u00bfAcaso no era \u00e9l el \u00fanico obst\u00e1culo de su felicidad, la causa de toda su desgracia, la hebilla puntiaguda de aquel cintur\u00f3n que la apretaba por todas partes? (\u2026) Su propia dulzura le inspiraba rebeld\u00edas. La mediocridad de su posici\u00f3n dom\u00e9stica la lanzaba a fantas\u00edas de caprichos voluptuosos, la ternura conyugal, a deseos ad\u00falteros.\u00bb\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Gustave_flaubert.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-25037\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Gustave_flaubert-248x300.jpg\" alt=\"Gustave_flaubert\" width=\"248\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><strong>Gustave Flaubert<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Tres hombres conforman los tres v\u00e9rtices de un tri\u00e1ngulo de valores burgueses en cuyo interior se ver\u00e1 atrapada la se\u00f1ora Bovary, la v\u00edctima de un sistema que penaliza la emancipaci\u00f3n de la mujer y la castiga psicol\u00f3gicamente hasta llevarla al suicidio. Madame Bovary describe el ascenso de la peque\u00f1a burgues\u00eda rural a trav\u00e9s de la caracterizaci\u00f3n de tres de sus personajes principales: el conformista y apocado marido de Emma, el usurero y manipulador comerciante con quien esta se endeuda y el arribista e hip\u00f3crita farmac\u00e9utico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal ha sido el impacto de\u00a0<em>Madame Bovary<\/em>\u00a0alrededor del mundo, que se han hecho m\u00e1s de cinco adaptaciones cinematogr\u00e1ficas, teniendo directores de diferentes nacionalidades: los franceses Jean Renoir y Claude Chabrol, el argentino Carlos Schlieper, el estadounidense Vincente Minnelli y el mexicano Arturo Ripstein.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de su fama y de ese libro magistral, convertido ya en un cl\u00e1sico, son muchas las personas que no conocen a fondo a Flaubert. Por eso, a continuaci\u00f3n, vamos a exponer algunas de las curiosidades o particularidades m\u00e1s notables de la vida del autor:<\/p>\n<ol style=\"text-align: justify;\">\n<li>Una de las principales losas de su vida fue la\u00a0<strong>epilepsia\u00a0<\/strong>que sufr\u00eda y que, trataba de ocultar a los dem\u00e1s.<\/li>\n<li>Cont\u00f3 con una larga lista de amigos y contactos conocidos como\u00a0<strong>\u00c9mile Zola, George Sand<\/strong>o Jules Goncourt.<\/li>\n<li>Ten\u00eda un car\u00e1cter muy oscilante, le gustaba estar en soledad, era mis\u00e1ntropo y absolutamente\u00a0<strong>antiburgu\u00e9s<\/strong><strong>.<\/strong><\/li>\n<li>De la misma manera, en todo momento se ha resaltado su obsesi\u00f3n por la perfecci\u00f3n literaria. Eso le llev\u00f3 a escribir una y otra vez, a realizar correcciones, porque lo que buscaba era \u201cla palabra perfecta\u201d.<\/li>\n<li>Era un gran amigo del escritor\u00a0V\u00edctor Hugo al que conoci\u00f3 en el a\u00f1o 1840. Con este, entre otras cosas, realiz\u00f3 viajes por lugares de toda Europa como C\u00f3rcega o los Pirineos.<\/li>\n<li>Comenz\u00f3 estudiando Derecho sin ning\u00fan inter\u00e9s ni entusiasmo. Sin embargo, poco despu\u00e9s lo dej\u00f3 de lado exponiendo que necesitaba tiempo para recuperar su d\u00e9bil estado de salud.<\/li>\n<li>Flaubert se inspir\u00f3 en su padre, el cirujano\u00a0<strong>Achille Cl\u00e9ophas<\/strong>, para darle forma al personaje del\u00a0<strong>doctor Lariviere<\/strong>de\u00a0<em>Madame Bovary<\/em>.<\/li>\n<li>La novela se public\u00f3 por primera vez en entregas en la revista \u201cLa Revue de Paris\u201d. Un a\u00f1o despu\u00e9s fue cuando se present\u00f3 en formato libro consiguiendo una gran acogida.<\/li>\n<li>La \u00fanica relaci\u00f3n sentimental que se le conoci\u00f3, y que dur\u00f3 diez a\u00f1os, fue de tipo tormentoso con la poetisa francesa\u00a0<strong>Louise Colet<\/strong><strong>.<\/strong><\/li>\n<li>En la intimidad epistolar, Flaubert dudaba de su genio, ped\u00eda consejos de escritura, contaba cosas como que se agarraba la cabeza durante horas hasta encontrar una palabra, o se lamentaba de la suerte de sus libros: &#8220;El \u00e9xito me ha abandonado desde\u00a0<em>Salamb\u00f3<\/em>. Lo que todav\u00eda me duele, es el fracaso de\u00a0<em>La educaci\u00f3n sentimental<\/em>. Me sorprende que el libro no haya sido comprendido&#8221;, escribi\u00f3 en una carta a su amigo Turgu\u00e9nev.<\/li>\n<li>Mantuvo una amistad y correspondencia con el escritor ruso Ivan Turgu\u00e9nev.\u00a0 En sus cartas, hablaban poco de literatura, los pasajes m\u00e1s interesantes y divertidos de su correspondencia son los referentes a estas cuestiones m\u00e1s o menos dom\u00e9sticas:<\/li>\n<\/ol>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al principio de conocerse, se llenaron de alabanzas: \u00ab\u00a1Qu\u00e9 arte!\u00bb, dec\u00eda el uno. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 psicolog\u00eda!\u00bb, dec\u00eda el otro. \u00ab\u00a1Qu\u00e9 pulso m\u00e1s seguro!\u00bb, exclamaban los dos al un\u00edsono. De vez en cuando, despotricaban de Zola y de sus peregrinas ideas. Cuando Turgu\u00e9nev le envi\u00f3 <em>Guerra y paz<\/em> de Tolstoi, \u00e9ste mostr\u00f3 primero su pereza ante obra tan larga, luego se entusiasm\u00f3 con las dos primeras partes y finalmente abomin\u00f3 de la tercera, que, seg\u00fan \u00e9l, se ven\u00eda abajo estrepitosamente: \u00ab\u00a1Se repite y filosofa!\u00bb, dijo. En cuanto al disc\u00edpulo de Flaubert, Maupassant, m\u00e1s que leer sus cuentos prefer\u00edan escuchar boquiabiertos sus aventuras prodigiosas: \u00abMe ha escrito \u00faltimamente que en tres d\u00edas hab\u00eda echado \u00a1diecinueve polvos!\u00bb, comenta admirado Flaubert un d\u00eda a su amigo ruso. \u00abEso est\u00e1 muy bien\u00bb, a\u00f1ade, \u00abpero tengo miedo de que acabe deshaci\u00e9ndose en esperma. \u00a1Nosotros no estamos ya para esos trotes, mi buen amigo!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, en ocasiones, Turgu\u00e9nev se desplazaba a Croisset, se quedaba charlando con Flaubert hasta las tantas y escuchaba pacientemente la lectura de laboriosos cap\u00edtulos a que \u00e9ste lo somet\u00eda. Y ya que viajaba por el mundo, sol\u00eda mandarle obsequios por ferrocarril. Hay algunas cartas, a cu\u00e1l m\u00e1s divertidas, en que el principal asunto es una bata que el escritor ruso ha enviado a Flaubert de regalo. \u00abEn cuanto vea la famosa bata voy a llorar de agradecimiento\u00bb, dice Flaubert. \u00abTen\u00eda una vaga esperanza de poder ir a Croisset a llevarle en mano su bata\u2026 D\u00edgame si ha recibido la bata\u00bb, le responde Turgu\u00e9nev. Y una vez llegada la famosa bata, Flaubert se muestra expresivo como no lo hace con ninguna cuesti\u00f3n pol\u00edtica ni literaria: \u00abEsta vestidura real me sumerge en sue\u00f1os de absolutismo y lujuria. Me gustar\u00eda estar completamente desnudo bajo ella, y acoger all\u00ed circasianas: aunque en estos momentos hace un tiempo tormentoso y tengo mucho calor, me la he puesto\u00bb. Es posible que fuese esa misma bata con que, para su gran esc\u00e1ndalo, lo sorprendi\u00f3 Henry James en una visita: a James le pareci\u00f3 indignante tal atuendo, y a partir de entonces decidi\u00f3 que la obra de Flaubert ten\u00eda que ser detestable porque su autor era sin duda un individuo que lo hac\u00eda todo en bata. Y de eso, \u00bfqu\u00e9 pod\u00eda esperarse?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por entonces los dos buenos amigos se acercaban a la sesentena, hab\u00eda momentos en que la proximidad de la muerte los abat\u00eda: \u00abMi estado es miserable\u00bb, dice Turgu\u00e9nev, \u00ab\u2026 me siento viejo, impotente, baldado, gotoso\u2026 Son esos peque\u00f1os \u00abmomentos\u00bb, esas tarjetas de visita que la se\u00f1ora Muerte nos env\u00eda, para que no la olvidemos\u00bb. Y Flaubert dec\u00eda: \u00abTambi\u00e9n yo estoy terriblemente hastiado, de todo y principalmente de m\u00ed mismo. Hay momentos en que tengo la impresi\u00f3n de idiotizarme, que no tengo ya ni una idea y que mi cr\u00e1neo se queda vac\u00edo como una jarra sin cerveza\u00bb. En otra ocasi\u00f3n le escribi\u00f3 otra carta: \u00a1Ah, mi viejo Turgu\u00e9nev! C\u00f3mo me gustar\u00eda que fuese oto\u00f1o, para recibirlo en Croisset, durante una quincena. Usted traer\u00e1 su trabajo en curso, y yo le mostrar\u00e9 las primeras p\u00e1ginas de\u00a0<em>Bouvard y P\u00e9cuchet<\/em>, que espero ya est\u00e9n escritas para entonces. Escr\u00edbame pronto,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSus cartas ser\u00e1n para m\u00ed como una gota de agua en el desierto\u00bb. Hacia el 25 espero abandonar Suiza; me quedar\u00e9 algunos d\u00edas en Par\u00eds.<br \/>\nAdi\u00f3s mi gran amigo, lo abrazo con toda mi fuerza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1888, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de la muerte de Turgu\u00e9nev, se encontr\u00f3 en Par\u00eds una correspondencia no publicada dirigida al escritor ruso firmada por Guy Mapaussant en relaci\u00f3n a los \u00faltimos d\u00edas de vida de Flaubert.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Querido maestro y amigo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy abrumado por el dolor, y una entra\u00f1able presencia me sigue a todas partes. Oigo su voz, me vienen a la memoria algunas de sus frases, el mundo que me rodea parece desolado. El s\u00e1bado 8 de mayo, recib\u00ed de la sobrina de Flaubert, el siguiente telegrama: \u201cFlaubert tiene un ataque de apoplej\u00eda, sin esperanza. Entr\u00e9 a mi casa y descubr\u00ed otros dos telegramas de Ruan que anunciaban la muerte. En medio de un dolor sombr\u00edo y cruel, emprendimos el penoso viaje por la noche. En Croisset lo encontramos en la cama. Yac\u00eda r\u00edgido, con pocos cambios en su aspecto, pero presentaba en su cuello una hinchaz\u00f3n de sangre negra. Los d\u00edas anteriores se hab\u00eda sentido muy bien, estaba feliz de haber terminado su novela y deb\u00eda viajar a Par\u00eds el domingo 9 de mayo. Contaba con distraerse all\u00ed, puesto que, seg\u00fan sus palabras, \u201chab\u00eda guardado algunos ahorros\u201d, \u2013 peque\u00f1os ahorros ganados con sus libros. El viernes cen\u00f3 muy bien, pas\u00f3 la tarde con su m\u00e9dico y vecino, tom\u00f3 un ba\u00f1o largo, se visti\u00f3 y ley\u00f3 las cartas recibidas. Fue entonces cuando se sinti\u00f3 mal y llam\u00f3 a su criada. Cuando esta regres\u00f3, Flaubert estaba de pie, muy debilitado, pero no mostraba ninguna preocupaci\u00f3n. Le dijo: \u201cCreo que voy a tener un ataque, es bueno que pase esta noche, ser\u00eda muy lamentable que ocurriera ma\u00f1ana en el tren\u201d. Sac\u00f3 una botella de agua de Colonia, prob\u00f3 un whisky, se fue al sof\u00e1 grande y susurr\u00f3: \u201cRuan\u2026 Estamos cerca de Ruan\u2026 Heilau\u2026 Lo conozco, Heilau\u201d\u2026 Se derrumb\u00f3 boca arriba, se puso p\u00e1lido, sus manos se apretaron convulsivamente, su rostro se inyect\u00f3 de sangre, la muerte lo abati\u00f3, la muerte de la que \u00e9l no dud\u00f3 ni un minuto. El mi\u00e9rcoles por la ma\u00f1ana lo llevamos al majestuoso cementerio, desde donde se ve perfectamente Croisset, la gran curvatura del Sena y su casa que \u00e9l tanto am\u00f3. Eso es todo, mi querido maestro y amigo, pero a\u00fan tengo mucho que contarle. Nos ocuparemos de su novela [se refiere a la novela<em>\u00a0Bouvard y P\u00e9cuchet<\/em>\u00a0que Flaubert dej\u00f3 inacabada] cuando los herederos resuelvan sus asuntos. Usted ser\u00e1 imprescindible en este aspecto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con inmensa tristeza estrecho sus manos, mi querido maestro, y espero verlo pronto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Suyo: Guy de Maupassant<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Autora: Ana Mar\u00eda L\u00f3pez Exp\u00f3sito<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay una part\u00edcula de vida que no contenga poes\u00eda dentro de ella. 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