{"id":24838,"date":"2020-07-12T09:03:06","date_gmt":"2020-07-12T09:03:06","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=24838"},"modified":"2020-07-12T09:03:06","modified_gmt":"2020-07-12T09:03:06","slug":"los-ninos-de-rusia-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=24838","title":{"rendered":"LOS NI\u00d1OS DE RUSIA (3)"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Bienvenida en Leningrado<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otro ni\u00f1o, Ricardo Urraco, confirma las palabras de Emiliano: \u201cCuando llegamos en el Sontay a la ciudad de Leningrado, nos recibieron muy bien. Como llegamos de noche, no pudimos desembarcar, nos dijeron que ten\u00edamos que dormir hasta el d\u00eda siguiente. Amaneci\u00f3 el d\u00eda y los aviones pasaban por encima de nuestras cabezas, desembarcamos todos los ni\u00f1os y poco a poco llegamos a la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos enviaron a las duchas y luego nos dieron de comer muy bien, despu\u00e9s nos vistieron y nos montamos en un autom\u00f3vil que nos llev\u00f3 hasta una casa muy grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa casa, que ten\u00eda un campo de f\u00fatbol, estuvimos tres d\u00edas, m\u00e1s tarde nos dijeron que ten\u00edamos que ir en tren a Odessa, entonces nos montaron en autos a doscientos ni\u00f1os y nos llevaron hasta la estaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los pioneros rusos nos tocaban la m\u00fasica y los salud\u00e1bamos con gritos de \u00a1\u00a1Viva Stalin!! Y \u00a1\u00a1Viva Rusia!! En todas las estaciones nos recib\u00edan muy bien, llegamos a Odessa y tambi\u00e9n aqu\u00ed nos recibieron con m\u00fasica, nos sacaban muchas fotograf\u00edas y otras cosas m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Mart\u00ednez tampoco ha olvidado aquellos primeros momentos en territorio sovi\u00e9tico: \u201cYa en Leningrado nos recibieron con orquesta, muchos ni\u00f1os con la pa\u00f1oleta de pionero (que era la primera vez que la ve\u00eda), y unos gorritos con la borlita<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">como si fuese imitando, digamos, al sombrero de dos puntas de los milicianos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras el recibimiento, los ni\u00f1os son sometidos a un examen m\u00e9dico para comprobar si padecen alguna enfermedad, en cuyo caso, son enviados a un sanatorio para su recuperaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se les ba\u00f1a, se les quitan los piojos a los infectados, o se les rapa el pelo para evitar contagios y se les entrega ropa limpia y zapatos nuevos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras se terminan de habilitar las casas donde luego vivir\u00e1n, los peque\u00f1os son conducidos a alojamientos provisionales como el hotel Octubre, uno de los mejores hoteles de Leningrado, o a un campamento situado en Artek, Crimea, a orillas del mar Negro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Daniel Monz\u00f3 le escrib\u00eda a su padre desde este campamento en marzo de 1937; \u201cArtek es un pueblo donde est\u00e1n los ni\u00f1os rusos estudiando, cuando nos bajamos del coche, la carretera estaba llena de pioneros rusos con banderas y cornetas y nos saludaban, Padre, aqu\u00ed todo es alegr\u00eda, estamos en un edificio que parece un palacio, rodeado de huertos y pinos muy grandes. Tenemos un responsable ruso que nos quiere mucho, adem\u00e1s, tenemos juegos de todas las clases, gimnasio, tenemos todo lo que queremos, padre, estamos aqu\u00ed en Artek para reponernos, y cuando estemos bien fuertes, nos llevar\u00e1n a Mosc\u00fa para empezar la carrera\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Elena Mart\u00ednez recuerda sus primeras impresiones en territorio sovi\u00e9tico: \u201cAl subir a cubierta vimos la nieve, la primera vez en toda la vida que yo ve\u00eda una nieve como esa y, al llegar, nos pusieron a todos botas y nos dijeron que baj\u00e1ramos. Al bajar empezamos a resbalar porque no est\u00e1bamos acostumbrados a andar por la nieve, pero vimos una multitud de gente que nos esperaba e hicieron un pasillo y desde las dos partes nos cog\u00edan para que no resbal\u00e1ramos, nos hablaban en un idioma que no comprend\u00edamos, nos llevaron a un autob\u00fas y llegamos a un hotel, a la entrada del cual hab\u00eda un oso muy grande que nos dio un susto, era un oso disecado que estaba all\u00ed\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Mart\u00ednez relata su estancia en el hotel Octubre: \u201cAll\u00ed estuvimos, creo que una semana e hicimos verdaderas barbaridades de vandalismo, jugando a patinar por los pisos encerados del hotel, rompiendo de todo, recuerdo que la comida, el almuerzo y la cena, las amenizaba una orquesta, o sea, el ruido de nuestros gritos era superior al de la orquesta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, como apunta otro ni\u00f1o, Jos\u00e9 Fern\u00e1ndez: \u201cLos rusos nos dejaban hacer, nos consideraban traumatizados por la guerra, por lo tanto, deb\u00edamos reponernos psicol\u00f3gicamente antes de ser sometidos a los rigores de la pedagog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las casas est\u00e1n listas, los ni\u00f1os son trasladados, en total se ponen en funcionamiento 16 casas en r\u00e9gimen de internado, repartidas por todo el territorio sovi\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isabel Argentina explica: \u201cNos distribuyeron por distintos lugares, yo me qued\u00e9 en Leningrado, a otros los llevaron para otros lugares, para Mosc\u00fa, a las afuera de Mosc\u00fa, para Kiev, Odessa y otros lugares distintos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada una de las casas recibe un n\u00famero en funci\u00f3n del orden en que se van abriendo, once de ellas se encuentran en distintas ciudades de la Federaci\u00f3n rusa y cinco en Ucrania. La mayor\u00eda de las casas, a excepci\u00f3n de cuatro, est\u00e1n ubicadas en lugares muy bellos, en las afueras de las ciudades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Francisca Santa Mar\u00eda no ha olvidado la belleza del lugar que comparti\u00f3 con sus tres hermanos: \u201cEstuvimos a cinco y pico kil\u00f3metros de Mosc\u00fa, en un lugar encantador que se llama Krasnovidovo, que quiere decir; preciosa, a orillas del r\u00edo Moscova, donde nace el r\u00edo, con una naturaleza preciosa, pero con un fr\u00edo\u2026 Para nosotros era algo ya extraordinario, y all\u00ed estuvimos hasta el comienzo de la guerra (la Segunda Guerra Mundial).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio Mart\u00ednez describe en los mismos t\u00e9rminos la casa en la que fue acogido: \u201cNos fueron enviando a las distintas casas de ni\u00f1os, yo ca\u00ed en las cercan\u00edas de Mosc\u00fa, en Krasnovidovo, un lugar muy pintoresco, al lado de un r\u00edo con bosques y colinas. Las casas se establecen en antiguas residencias de la nobleza o en lugares habilitados para este fin y dependen del comisariado del pueblo para la ense\u00f1anza, que es el encargado de nombrar a los directores entre educadores sovi\u00e9ticos de reconocido prestigio. \u201cA partir de 1939\u201d, explica la profesora Mar\u00eda Encarna Nicol\u00e1s Mar\u00edn; \u201clas decisiones que afectaban a los ni\u00f1os, se acordaban con los dirigentes del PCE que eligieron Mosc\u00fa como ciudad de su exilio.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre ellos Jos\u00e9 D\u00edaz, Dolores Ib\u00e1rruri, Enrique Lister, Juan Modesto o Jes\u00fas Hern\u00e1ndez, el hombre que estaba al frente del Ministerio de Instrucci\u00f3n cuando se decidi\u00f3 la evacuaci\u00f3n de ni\u00f1os a la URSS.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las once casas ubicadas en la federaci\u00f3n rusa, trabajaban m\u00e1s de 1555 personas de nacionalidad espa\u00f1ola y rusa, que atienden a 2189 peque\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las cinco casas establecidas en Ucrania; tres en Kiev, una en Jarkov y otra en Jerson, residen alrededor de 700 ni\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos sabido, en las casas los ni\u00f1os son atendidos por personal sovi\u00e9tico y por los maestros y educadores espa\u00f1oles, que hab\u00edan viajado desde Espa\u00f1a con los peque\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en un primer momento el personal sovi\u00e9tico no conoc\u00eda el castellano, estuvieron acompa\u00f1ados por traductores, que intentaban facilitarles su trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Carlos Rold\u00e1n comenta: \u201cEn las casas de ni\u00f1os, por lo menos en las que yo estuve, no hab\u00eda ni\u00f1os rusos, solo espa\u00f1oles, muchachos y muchachas. Ten\u00edamos educadores y hab\u00eda tambi\u00e9n traductores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los educadores hab\u00eda gente que sab\u00eda el castellano y otros que no, para eso estaban los traductores. Ahora, todos los dem\u00e1s, la cocina, el aparato t\u00e9cnico\u2026 eran rusos-sovi\u00e9ticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sus testimonios los ni\u00f1os recuerdan con cari\u00f1o a sus cuidadores, Isabel relata el trato cari\u00f1oso que recibi\u00f3 en la casa donde estaba hospedada: \u201cEn Leningrado, despu\u00e9s de un mes de descanso, empezamos a estudiar en la casa nueve. Era un internado muy bien organizado, despu\u00e9s de un examen nos distribuyeron en el grado correspondiente seg\u00fan los conocimientos de cada uno. En el internado est\u00e1bamos muy bien, aquello era muy c\u00f3modo, la gente era muy cari\u00f1osa, trataban de tenernos entretenidos porque muchos lloraban, quer\u00edan regresar, no se sab\u00eda si la guerra iba a terminar con la victoria, si se iba a perder\u2026 Cuando se perdi\u00f3 la guerra, todo el mundo perdi\u00f3 la esperanza, supimos que no \u00edbamos a retornar pronto. Pero nos atendieron tan bien, que en aquella casa fuimos muy felices, nos alimentaban muy bien, pese a que el pueblo sovi\u00e9tico ten\u00eda muchas dificultades, lo mismo que los educadores y los maestros, todo su amor, toda su dedicaci\u00f3n la emplearon en nosotros\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antonio rubrica estas palabras: \u201cMucho se ha hablado de aquella \u00e9poca, de que, si nos cuidaban bien, nos alimentaban y vest\u00edan y dem\u00e1s, era debido al Oro que estaba en las arcas de Mosc\u00fa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo no tengo argumentos para rebatir esa teor\u00eda, pero s\u00ed puedo decir, que eso en todo caso ser\u00eda la posici\u00f3n oficial de las instituciones estatales, pero no hay oro en el mundo que compre la amistad, la generosidad, la amabilidad, el esmero con que nos trataban. El pueblo, el pueblo com\u00fan y corriente, los ni\u00f1os, las mujeres, los ancianos, los combatientes del ej\u00e9rcito\u2026<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo el mundo nos animaba, nos cuidaba, era un sentimiento de solidaridad.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Una estancia idealizada:<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos podido ver en estos testimonios, la mayor\u00eda de los ni\u00f1os idealiza su estancia en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para estos peque\u00f1os que hab\u00edan salido de un pa\u00eds en guerra, la URSS significa la entrada en el para\u00edso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Manuel Maena escrib\u00eda una carta a su madre en octubre de 1937 en la que le ped\u00eda, que se reuniera pronto con \u00e9l en Mosc\u00fa: \u201cQuerida madre, te escribo estas cuatro letras para decirte que estoy bien aqu\u00ed en Mosc\u00fa, quiero saber si est\u00e1is bien vosotros, seguro que lo pasar\u00e9is mal un poco por culpa de las alas negras, que no os dejaran en paz en todo el d\u00eda (\u2026) Te digo que estamos muy bien, comemos de lo mejor y me acuerdo de vosotros mucho, y has de mirar para venir a esta Rusia amada.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Visitaci\u00f3n, escrib\u00eda a su madre y hermana desde Jarkov el 3 de diciembre de 1937, una carta donde hablaba emocionada de su vida en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica: \u201cQuerida madre y hermana, me alegrar\u00e9 que al recibo de esta carta se encuentren bien, yo y Juanchu estamos lo mejor posible que se puede estar en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica mam\u00e1, todos van teniendo cartas menos yo, lo primero que le digo es que, si coge esta carta me diga algo del padre y de Teresita y de todos los dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mam\u00e1 bailamos muy bien, sabemos cantar y hablar en ruso mucho y quisiera que me contara c\u00f3mo van los frentes de Espa\u00f1a, pues quisiera saber lo que sucede. Aqu\u00ed nos dan tambi\u00e9n noticias sobre los frentes, pero son atrasadas y yo quisiera saber las nuevas. Juanchu se acuerda mucho de pap\u00e1 y de Teresita y me suele decir por qu\u00e9 no ha venido aqu\u00ed Teresita y yo le digo, que porque ella quer\u00eda estar con mam\u00e1. Mam\u00e1, aqu\u00ed no hay un obrero sin trabajar, hemos salido a visitarlos y hay que verlos como trabajan. En cuanto nos ven a nosotros, dejan de estar en el trabajo para ver qu\u00e9 cara tenemos. As\u00ed que, sin falta, no me deje de contestar y me cuenta la vida que llevan, mam\u00e1 qu\u00e9 delicia cuando vaya a Espa\u00f1a y te eche esos cantos rusos, te vas a emocionar de contenta que estar\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya te ense\u00f1ar\u00e9 yo a cantar en ruso y a Teresita tambi\u00e9n, otro d\u00eda le contar\u00e9 m\u00e1s pero no me deje de contestar y termino, salud, sin m\u00e1s que decirle se despiden sus dos hijos que la quieren y que nunca la olvidar\u00e1n. Visitaci\u00f3n y Juan. Salud.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><strong>Gonzalo Lozano Curado<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Bienvenida en Leningrado Otro ni\u00f1o, Ricardo Urraco, confirma las palabras de Emiliano: \u201cCuando llegamos en el Sontay a la ciudad&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":22818,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24838"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=24838"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/24838\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=24838"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=24838"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=24838"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}