{"id":24537,"date":"2020-05-27T09:44:37","date_gmt":"2020-05-27T09:44:37","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=24537"},"modified":"2020-05-27T09:44:37","modified_gmt":"2020-05-27T09:44:37","slug":"pinceladas-en-mayo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=24537","title":{"rendered":"PINCELADAS EN MAYO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-24539\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1-300x205.jpg\" alt=\"image001\" width=\"300\" height=\"205\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>El mes de mayo<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>mosaico de teselas<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>semeja el campo.<\/em><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S<\/strong>olo exist\u00eda la nada. Tinieblas y oscuridad. Y un Ser reinando en la negra inmensidad de aquella nada absoluta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De pronto, un bello mundo surgi\u00f3. Un universo luminoso rodeado de belleza, de vida, de color y de armon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se cre\u00f3 el Sol, la Luna y los astros. Un hermoso firmamento tachonado de luci\u00e9rnagas brillando en un m\u00e1gico cosmos sideral.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y, junto a ese universo, surgi\u00f3 tambi\u00e9n la Tierra. Las aguas que la rodeaban se separaron form\u00e1ndose los continentes, los valles, montes, pueblos, ciudades y r\u00edos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Numerosas plantas adornaron ese mundo reci\u00e9n creado. Bellas flores, altos \u00e1rboles, bosques, selvas, sabanas\u2026 un inmenso vergel, un oasis florido para el recreo del hombre a quien fue destinado este hermoso para\u00edso para su disfrute: la Naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al principio, los humanos cuidaron de aquel ed\u00e9n. Cultivaron sus campos. Amaban a los animales y respetaban todo cuanto ten\u00edan a su alrededor, puesto que todo les pertenec\u00eda. Incluso, llevados de su amor a la madre Naturaleza y al cosmos, adoraron al Sol, que les daba vida y calor, y lo reverenciaban como a un t\u00f3tem sagrado. Algunas monta\u00f1as, a las cuales consideraban sagradas, por lo general, volcanes, eran objeto de culto y cuando \u00e9stos escup\u00edan lava y fuego, sus adoradores estaban plenamente\u00a0 convencidos de que el dios que habitaba en sus entra\u00f1as se hab\u00eda enfurecido y esa era la forma de manifestar su enojo. Y entonces, para aplacar su ira, le ofrec\u00edan sacrificios. Puede decirse que la Naturaleza entera era un pante\u00edsmo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00ed, la vida transcurr\u00eda pl\u00e1cida pero, con el tiempo, el hombre dej\u00f3 de amar aquel entorno que se le hab\u00eda dado para su disfrute y recreo y comenz\u00f3 a maltratar sin piedad nuestro planeta, h\u00e1bitat generoso, que poco a poco fue deterior\u00e1ndose. Quemaban sus bosques. Contaminaban la atm\u00f3sfera con gases t\u00f3xicos y las aguas de mares y r\u00edos con vertidos infectos. Cazaban y maltrataban por capricho y diversi\u00f3n a inocentes animales. Y, no satisfechos, lanzaron terribles bombas que arrasaron ciudades enteras matando a sus indefensos habitantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hechos vand\u00e1licos que poco a poco han ido destruyendo este viejo y sufrido planeta. Y as\u00ed, hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0Los relatos siguientes est\u00e1n dedicados a las plantas. Quiz\u00e1, alg\u00fan d\u00eda el hombre recapacite, se conciencie y cuide a nuestra madre Naturaleza para que la Tierra vuelva a ser el para\u00edso que lo fue al principio de la creaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No perdamos esa \u00fanica esperanza que a\u00fan nos queda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-24539\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1-300x205.jpg\" alt=\"image001\" width=\"300\" height=\"205\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\">LA FLOR<\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0<strong>E<\/strong>ra una alegre ma\u00f1ana de mayo, apenas amanecida, alumbrando aquel jard\u00edn, hermoso reino vegetal donde los p\u00e1jaros trinaban volando en libertad, las lib\u00e9lulas agitaban sus alas mecidas por el aire y cientos, miles de flores, adornaban con sus bellos colores cuidados parterres a lo largo de los linderos. Fuentes cantarinas alegraban el ambiente lanzando su sinfon\u00eda inacabada compuesta por diminutas gotas semejantes a cuentas de cristal. Mariposas de m\u00faltiples colores, flores a\u00e9reas de un d\u00eda, revoloteaban pintando el aire con sus irisadas alas. Las ardillas juguetonas saltaban de \u00e1rbol en \u00e1rbol haciendo graciosas piruetas mientras palomas buchonas, refugiadas en lo alto de las palmeras, coreaban al un\u00edsono su monocorde zureo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en aquel lugar, pleno de belleza y armon\u00eda, naci\u00f3 la Flor. Los rayos de un tibio Sol acariciaron sus p\u00e9talos, a\u00fan cerrados, y \u00e9stos, al ver la luz del d\u00eda, con timidez se abrieron lentamente a la vida que la madre Naturaleza acababa de ofrendarle. Y, poco a poco, una hermosa corola, airosamente desplegada, luci\u00f3 resaltando entre las dem\u00e1s flores en medio del vergel. Un corpi\u00f1o de s\u00e9palos verdosos ajustaba su talle de lib\u00e9lula y el bot\u00f3n dorado de su polen era la atracci\u00f3n de todos los insectos que libaban golosos la miel ambarina que de \u00e9l destilaba.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El roc\u00edo, arrobado ante su hermosura, retras\u00f3 su partida hacia las nubes para adornar galante con perlas de agua la seda irisada de sus p\u00e9talos. Era como una mariposa de colores que con m\u00faltiples alas deseara volar. Y pronto, se convirti\u00f3 en la reina de aquel parque, en la preferida de todos los p\u00e1jaros que alegres revoloteaban a su alrededor para dedicarle sus m\u00e1s bellos trinos, mientras las mariposas se posaban suavemente sobre su corola como si quisieran besar cada una de sus hojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Rosas matizadas, delicados jazmines, alas de leves pensamientos, perfumados claveles y n\u00edveas margaritas, admiraban la belleza de aquella Flor, querida y mimada por todos los habitantes de aquel id\u00edlico jard\u00edn. Y ante esas muestras de cari\u00f1o, ella se sent\u00eda la m\u00e1s dichosa de todas sus criaturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Y<\/strong> as\u00ed fue pasando el tiempo hasta que, acabado su ciclo, la primavera se march\u00f3 para florecer a otras tierras dando paso al verano que, c\u00e1lido, ya se iba acercando. Y en el parque, id\u00edlico para\u00edso, sigui\u00f3 trascurriendo la vida placentera y feliz. Pero todo se acaba y, poco a poco, los d\u00edas dejaron de ser tan luminosos pues el Sol, cansado ya de enviar sus rayos durante el largo est\u00edo, se marchaba m\u00e1s temprano cada atardecer dejando el parque en penumbras y entristecidos a todos sus habitantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y lleg\u00f3 el oto\u00f1o y con \u00e9l, un fuerte viento, hu\u00e9sped indeseado de aquel lugar y precursor de las futuras lluvias. Aquel viento, Eolo, fue arrasando sin piedad cuanto encontraba a su paso, destrozando la hermosa vegetaci\u00f3n que el hada Primavera hab\u00eda hecho crecer en \u00e9l. El suelo se cubri\u00f3 de una extensa alfombra formada por hojas amarillas y resecas que al pisarlas cruj\u00edan lastimosamente como si fuesen quejidos de sus almas. Los cuidados parterres ya no adornaban como antes los linderos, que ahora estaban lacios y casi vac\u00edos. Hasta los p\u00e1jaros dejaron de entonar sus trinos y tristes emigraron hacia tierras m\u00e1s c\u00e1lidas dejando el vergel en silencio. Tampoco revoloteaban las mil mariposas y lib\u00e9lulas por los aires. Incluso los poderosos \u00e1rboles se quedaron sin hojas, avergonzados de su desnudez. Ellos que, como padres amorosos, hab\u00edan cobijado a tantas criaturas, ahora se hab\u00edan quedado solitarios al no poderlas proteger pues sus ramas estaban resecas. Todo se hab\u00eda convertido en un paraje triste y melanc\u00f3lico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 L<\/strong>a Flor, apenas sin fuerzas, a\u00fan segu\u00eda sosteni\u00e9ndose en su tallo y la corola, aunque mustia, manten\u00eda los colores que anta\u00f1o la hicieran tan hermosa. \u00a1Eolo a\u00fan no hab\u00eda descubierto su existencia!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero un atardecer, fatalmente, la vislumbr\u00f3 a lo lejos y con un soplo traicionero la arranc\u00f3 de golpe del tallo en que naciera. Era como una mariposa sin rumbo con alas destrozadas que, apenas ya sin vida, por el suelo rod\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al llegar el crep\u00fasculo, un alma solitaria que paseaba por el parque, un poeta so\u00f1ador que recitaba sus versos a la luz de la Luna, encontr\u00f3 a la Flor, casi exang\u00fce, en medio del camino y amoroso se inclin\u00f3 a recogerla mientras con cari\u00f1o le iba susurrando entre sus p\u00e9talos sus m\u00e1s tiernas rimas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y escuchando los versos del poeta, que acompa\u00f1\u00f3 los \u00faltimos instantes de su vida, sobre su pecho, dulcemente\u2026 expir\u00f3 la Flor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA FLOR<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Sobre la Flor,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>el roc\u00edo galante<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>deja una perla.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Naci\u00f3 una ma\u00f1ana de mayo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">acariciada por los rayos de un tibio Sol.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Sus p\u00e9talos, a\u00fan cerrados, al ver la luz del d\u00eda,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">con timidez se abrieron lentamente<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">a la vida que la madre Natura le don\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y la hermosa corola, airosamente desplegada,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">luci\u00f3 resaltando entre las dem\u00e1s flores<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">en medio del jard\u00edn.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Un corpi\u00f1o de s\u00e9palos verdosos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">ajustaba su talle de lib\u00e9lula,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y el bot\u00f3n dorado de su polen<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">era la atracci\u00f3n de todos los insectos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que libaban golosos la ambarina miel.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Arrobado, retras\u00f3 el roc\u00edo su partida<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">para adornar galante con perlas de agua<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">la seda irisada de sus hojas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Era como una mariposa de colores<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que con m\u00faltiples alas deseara volar.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Pero un viento traidor,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">hu\u00e9sped indeseado del jard\u00edn,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">de la flor perdidamente enamorado,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">la quiso posesivo tan s\u00f3lo para \u00e9l<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">arranc\u00e1ndola del tallo en que naciera.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Capricho pasajero de un Eolo seductor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Mariposa sin rumbo con alas destrozadas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que, apenas ya sin vida, por el suelo rod\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Al crep\u00fasculo, un alma solitaria,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0so\u00f1ador que rimaba sus versos a la luna,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">se inclin\u00f3 amoroso a recogerla.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y escuchando las tiernas palabras del poeta<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que acompa\u00f1\u00f3 los \u00faltimos instantes de su vida,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">sobre su pecho, dulcemente\u2026 expir\u00f3 la flor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-24539\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1-300x205.jpg\" alt=\"image001\" width=\"300\" height=\"205\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><span style=\"color: #ff0000;\">LA<\/span> <span style=\"color: #ff0000;\">PLANTA<\/span><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>A<\/strong>maneci\u00f3 un d\u00eda radiante de mayo tempranero que invitaba a salir del ostracismo invernal, m\u00e1s espiritual que f\u00edsico, y llenarte del prana bienhechor de los rayos de un Sol ma\u00f1anero cansado de andar tanto tiempo escondido entre nubes. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Contagiada del ambiente, me dispuse a dar un largo paseo por la hermosa avenida cercana a mi casa, un prolongado jard\u00edn caminando esperanzado hacia el mar en busca de sus mediterr\u00e1neas aguas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El cielo comenzaba a entoldarse con un verde incipiente, celaje de hojitas reci\u00e9n nacidas, y humildes florecillas silvestres dibujaban en la tierra un mapa vegetal de variadas tonalidades. Parejas de afanosos p\u00e1jaros preparaban sus nidos, c\u00e1lidos hogares para sus polluelos, mientras iban componiendo una inacabada sinfon\u00eda de trinos que animaban el ambiente y acallaban un tanto los estridentes claxons de los coches, urbana sinfon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La Naturaleza despertaba de su letargo invernal y Flora inundaba de alegr\u00eda cuanto su pie iba pisando y te\u00f1\u00eda de rojo los corazones que a\u00fan creen en ella y conservan alguna ilusi\u00f3n. Yo me sent\u00eda feliz. Adoro todo lo que nace y la primavera es vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 De pronto, me detuve frente al escaparate de una peque\u00f1a florister\u00eda, aleda\u00f1a al paseo, atra\u00edda por la belleza de una planta de brillantes hojas turgentes, de un verde viv\u00edsimo, que llam\u00f3 poderosamente mi atenci\u00f3n. No es extra\u00f1o. Soy una gran amante de la Naturaleza, siempre madre, aunque nosotros los humanos a veces no sepamos apreciar el maravilloso mundo en que vivimos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Volviendo a la planta objeto de mi curiosidad, aparte de hermosa, pose\u00eda un algo especial, algo emanaba de su ser que me ten\u00eda como hipnotizada sin dejar de mirarla ni poder apartarme del cristal que me separaba de ella. As\u00ed que, decidida, resolv\u00ed entrar en la florister\u00eda y adquirirla.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al cogerla entre mis manos not\u00e9 c\u00f3mo flu\u00eda de sus hojas un aire c\u00e1lido que me envolvi\u00f3 en una atm\u00f3sfera irreal y relajante. Fue una sensaci\u00f3n extra\u00f1a, nunca sentida, que dur\u00f3 tan s\u00f3lo unos momentos. Repuesta de mi \u00bfalucinaci\u00f3n?, con la planta abrazada y protegi\u00e9ndola para que ninguna hoja se le quebrara por el camino, regres\u00e9 a mi casa contenta con mi adquisici\u00f3n vegetal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>T<\/strong>engo una peque\u00f1a terraza donde conviven en armon\u00eda buganvillas de varios colores, plumbagos, hibiscos, un lindo jazm\u00edn\u2026 Y entre esa naturaleza vegetal en miniatura coloqu\u00e9 a mi reci\u00e9n adquirida planta que, al recibir los rayos del Sol y mis cuidados, fue creciendo cada d\u00eda hasta llegar a convertirse en la reina de todas las dem\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">-\u201c<em>Alg\u00fan d\u00eda<\/em> \u2013pensaba-, <em>de entre sus hojas nacer\u00e1 una hermosa flor que alegrar\u00e1 mi esp\u00edritu y mis ojos al mirarla, siendo un nuevo ornato en mi peque\u00f1o vergel\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por supuesto, desde el primer instante, la planta pas\u00f3 a ser mi preferida. Ten\u00eda, como dije, algo especial. De ella emanaba un halo misterioso que me reten\u00eda a su lado contempl\u00e1ndola largamente. Incluso, en mi admiraci\u00f3n, llegu\u00e9, obnubilada, a hablarle cada vez que sal\u00eda a la terraza y me acercaba a ella. Era un mon\u00f3logo de admiraci\u00f3n. Una letan\u00eda de alabanzas a su belleza. Y un buen d\u00eda, sin apenas darme cuenta, me hall\u00e9 cont\u00e1ndole cosas m\u00edas y de mi vida, plena de vivencias, ilusiones, fracasos, ideales, subidas de v\u00e9rtigo y ca\u00eddas estrepitosas, a lo largo de mi existencia. Era como una terapia. Ten\u00eda frente a m\u00ed una amiga, inm\u00f3vil, callada, que escuchaba con atenci\u00f3n cuanto mi alma cansada le iba contando. Y me hac\u00eda la ilusi\u00f3n de que o\u00eda mis palabras y sent\u00eda como yo, mis penas, alegr\u00edas, o la rutina que acompa\u00f1a de continuo nuestra vida. Hab\u00eda hallado, en la soledad de mis \u00faltimos a\u00f1os, la perfecta confidente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cada ma\u00f1ana, al despertar, esperanzada por encontrar la ansiada flor, iba a darle los buenos d\u00edas y desearle una hermosa jornada de Sol. Ya formaba parte de m\u00ed, de mi entorno. Necesitaba de su existencia en la m\u00eda, hacerle una y mil confidencias creyendo, ilusa, que me comprender\u00eda y quiz\u00e1 alguna vez se obrase el milagro de que su alma vegetal, compenetrada con la m\u00eda, rompiese a hablar una ma\u00f1ana. Fantas\u00edas de mi mente so\u00f1adora que tiende a dar vida a cuantos objetos hay a mi alrededor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>Y<\/strong> as\u00ed, entre \u00edntimos coloquios con mi planta, fue transcurriendo mayo y la feliz estaci\u00f3n de primavera que, llegada a su fin, dio paso a los largos d\u00edas de un t\u00f3rrido verano que poco a poco iba dejando reseca a la Naturaleza. Cada ma\u00f1ana daba de beber a mi sedienta planta \u00a1agua de vida!, pero al ser tan sensible, pese a mis continuos cuidados y animosas palabras de aliento, empezaba a sentir el exceso de calor de un Sol implacable sobre sus tiernas hojas. Yo tambi\u00e9n hab\u00eda perdido la esperanza de ver un d\u00eda la hermosa y deseada flor nacida de su ser. Sus hojas apenas ten\u00edan ya fuerzas\u00a0 y, ajada su lozan\u00eda, ca\u00edan l\u00e1nguidamente rozando el suelo que generoso sosten\u00eda su desmayo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A medida que avanzaba el est\u00edo, mi querida planta iba perdiendo todo el vigor y su vida se apagaba lentamente sin yo poder hacer nada por quien tantos ratos alegr\u00f3 mi esp\u00edritu al contemplarla y fue mudo testigo de mis mon\u00f3logos, pareci\u00e9ndome incluso que escuchaba y comprend\u00eda mi sentir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y una ma\u00f1ana en que sal\u00eda a la terraza, esperanzada por ver a mi planta reverdecida de nuevo, encontr\u00e9 sus hojas desparramadas y sin vida. La planta hab\u00eda fenecido. Pero, en medio de sus hojas yertas, dej\u00f3 como ofrenda p\u00f3stuma de su gratitud hacia m\u00ed, \u00a1una maravillosa flor!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esa m\u00edtica flor que cada d\u00eda al despertar esperaba ver brotar de entre sus hojas y que hoy, ya marchita, entre las p\u00e1ginas de un viejo libro vuelvo a contemplar.<\/p>\n<p><em><u>\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/u><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>HELIANTHOS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Felicidad<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>contemplando en silencio<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>la hermosa flor.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Flor de bello nombre, flor corona<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que giras con el Sol al despertar cada ma\u00f1ana.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00c9l es la fuente ardiente de tu vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">La luz y el calor que necesita<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">tu ef\u00edmera existencia de un est\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">El impulso que da a tu ser el movimiento<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">para seguir tras \u00e9l enamorada<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">su camino triunfal atravesando el cielo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">S\u00f3lo t\u00fa entre todas posees esa gracia,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">heliotr\u00f3pica danza,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que a otras flores Natura no otorg\u00f3.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Tu enorme coraz\u00f3n y tus hojas como rayos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">te hacen semejante a un Sol en miniatura,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">hermoso girasol que en su locura, obsesionado,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">inmortaliz\u00f3 en sus cuadros el pintor.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Adorada como a un dios solar por tu hermosura<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">en figura de oro fuiste perpetuada<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">en \u00e9pocas de remota antig\u00fcedad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y en flor como t\u00fa se transform\u00f3,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">para seguir a su amado Apolo por el cielo,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Clytie, hija caprichosa del dios Oc\u00e9ano.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">De p\u00e1jaros y mariposas preferida,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0que alegres revolotean a tu alrededor<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">atra\u00eddos por la gracia y armon\u00eda<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">de tus p\u00e9talos movi\u00e9ndose en el aire.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">M\u00edtica flor, s\u00e9 feliz mientras dure<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">el corto verano de tu vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Veleidoso, se marchar\u00e1 en busca de otras flores.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y al llegar el cruel invierno para ti,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">aterida de fr\u00edo sin los rayos del Sol,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">sobre un lecho de nieve y olvidada<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">dejar\u00e1s, helianthos, de existir.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-24539\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/image001-1-300x205.jpg\" alt=\"image001\" width=\"300\" height=\"205\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><strong>EL \u00c1RBOL VIEJO<\/strong><\/span><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><strong>T<\/strong>arde oto\u00f1al. Un cielo gris plomizo, cubierto de siniestros nubarrones, amenaza descargar sus iras en forma de aguacero sobre los escasos paseantes que, desafiando el tiempo, nos atrevemos a salir a la calle buscando un poco de la naturaleza\u00a0 que ya nos va quedando, asfixiada por los gigantes de cemento de la ciudad. Mis pasos, nost\u00e1lgicos despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de ausencia, se dirigen al peque\u00f1o r\u00edo donde tantas veces, en las floridas tardes de mayo, jugaba de peque\u00f1a y donde en su entorno buc\u00f3lico transcurri\u00f3 mi infancia feliz. Laberinto de ca\u00f1averales crec\u00edan en sus orillas. Alg\u00fan sauce llor\u00f3n que, al vernos jugar traviesos y alegres escondi\u00e9ndonos entre sus l\u00e1nguidas ramas, olvidaba sus penas y re\u00eda tambi\u00e9n con nosotros. Majestuosos olmos, que nuestra imaginaci\u00f3n convert\u00eda en gigantes encantados, se o\u00edan ulular al viento. En primavera, cientos de renacuajos\u00a0 nadaban entre sus aguas y hac\u00edan las delicias de los ni\u00f1os con sus nerviosos y r\u00e1pidos movimientos de incipientes nadadores. Y cientos, miles, de florecillas silvestres que cubr\u00edan las orillas como un fest\u00f3n florido. Todo ello, bajo la sinfon\u00eda inacabada del trinar de alegres p\u00e1jaros o el canto de confiadas cigarras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en medio del camino, un airoso arbolito, amigo preferido de mis juegos infantiles, que con los a\u00f1os se convirti\u00f3 en un hermoso \u00e1rbol de copa armoniosa, fuerte y recio tronco, al cual sol\u00eda abrazarme sintiendo que su alma vegetal me transmit\u00eda todo el amor que las plantas guardan en su interior. A su lado transcurri\u00f3 mi infancia, mi adolescencia. Y al llegar mi juventud, una clara ma\u00f1ana de mayo, bajo su sombra amiga, me enamor\u00e9. En su tronco quedaron grabados nuestros nombres, como una promesa de amor entre aquel ser amado, primer amor y yo, teniendo por testigo nuestro \u00e1rbol que, al mover alborozado sus hojas al viento, parec\u00eda ser tan feliz como nosotros y compartir nuestra dicha.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>E<\/strong>l tiempo, dictador implacable, fue transcurriendo y la vida me llev\u00f3 de un sitio a otro lejos de aquel lugar donde fui tan feliz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En mi vagar a trav\u00e9s de los a\u00f1os visit\u00e9 numerosos pa\u00edses, casi todos ex\u00f3ticos, que siempre han ejercido sobre m\u00ed gran atracci\u00f3n. Conoc\u00ed variedad de culturas. Admir\u00e9 maravillosas obras de arte, bellos monumentos. Trat\u00e9 gentes de diferentes razas y credos\u2026\u00a0 Y de todos los lugares donde estuve conservo perennes recuerdos y me traje un extenso bagaje de experiencias, especialmente humanas, ya que el trato con mis semejantes de otras latitudes me ense\u00f1\u00f3 que los seres humanos tienen los mismos sentimientos en cualquier lugar del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y un d\u00eda, al regresar ya en mi etapa oto\u00f1al, despu\u00e9s de tan largo periplo a trav\u00e9s de los a\u00f1os, repasando nost\u00e1lgica mi vida, retorn\u00e9 a la \u00e9poca lejana de mi infancia y al peque\u00f1o r\u00edo donde ella transcurri\u00f3. \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de aquel \u00e1rbol, querido compa\u00f1ero de tiempos tan pret\u00e9ritos?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0De repente, sent\u00ed la necesidad de volver all\u00ed de nuevo y, como impulsada por dos fuerzas que tiraban de m\u00ed, el recuerdo y el deseo, encamin\u00e9 mis pasos en una tarde oto\u00f1al, cielo gris y plomizo\u2026, buscando el riachuelo y aquel m\u00edtico \u00e1rbol de mi vida, tan lejos de aquel mayo de mi infancia y juventud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <strong>A<\/strong>l ir acerc\u00e1ndome sent\u00ed que mi coraz\u00f3n emocionado lat\u00eda fuertemente como si en el pecho tuviera un reloj que diese marcha atr\u00e1s al tiempo. Y all\u00ed estaban. \u00a1Mi peque\u00f1o r\u00edo! \u00a1Los \u00e1lamos ululando al viento! \u00a1El laber\u00edntico ca\u00f1averal! \u00a1Los sauces llorando sus eternas penas! Todo segu\u00eda igual en aquel rinc\u00f3n de la naturaleza\u2026 menos mi \u00e1rbol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En su lugar, un agrietado y seco mu\u00f1\u00f3n apenas sobresal\u00eda de la tierra, triste recuerdo de lo que un d\u00eda fue bella criatura de la naturaleza, testigo de nuestra felicidad y de aquel perdido amor de juventud.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Alguien, un paseante curioso, al verme contemplar ensimismada aquel resto de lo que anta\u00f1o fue hermoso adorno vegetal, coment\u00f3 indiferente: <em>Lo cortaron por viejo\u2026 Ya estaba muy enfermo\u2026<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Con el \u00e1nimo triste, desanduve mis pasos dejando atr\u00e1s aquel rinc\u00f3n perdido en el tiempo, convencida de que el viejo \u00e1rbol muri\u00f3 de tristeza al no tener ya a nadie a su alrededor que acompa\u00f1ara sus horas solitarias ni o\u00edr aquellas risas infantiles, que tanta vida y savia nueva le infundieran, ni parejas de enamorados que grabaran sus nombres en su tronco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y un d\u00eda, perdido el deseo de vivir, sus viejas ramas colgaron ex\u00e1nimes y su cansado coraz\u00f3n dej\u00f3 para siempre de latir<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>TALA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>Viejo \u00e1rbol,<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>tu alma de madera<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #ff0000;\"><em>el hacha siente.<\/em><\/span><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Han venido a talar el viejo \u00e1rbol<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que fue de mi ni\u00f1ez amigo,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">confidente y refugio en soledades.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Junto al peque\u00f1o r\u00edo lo plantaron,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0apenas yo acababa de nacer,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y a su sombra viv\u00ed mi juventud,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y a su sombra yo me enamor\u00e9.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Es verdad que ya est\u00e1 viejo y seco<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y que de su esplendor no queda nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Sus hojas, un d\u00eda de esmeralda,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">en \u00f3palos amarillos se tornaron,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y desmayadas fueron cayendo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">rodando sin vida por el suelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Sus flores, de corolas armoniosas,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">perdieron su color y ya marchitas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">dejaron con tristeza sus p\u00e9talos caer,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">juguetes del viento, sobre la tierra.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Y aquellos frutos dulces y jugosos,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">que brotaban turgentes al est\u00edo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0como a un padre le nacen sus hijos,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">los \u00faltimos salieron\u00a0 todos vanos<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y los a\u00f1os pasaron sin engendrar ninguno.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Nadie admira su digna decadencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ni las aves se posan en sus ramas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ni las parejas en \u00e9l graban sus nombres.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Pero en medio de su gran desolaci\u00f3n,<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">al \u00e1rbol seco le queda una esperanza.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">A\u00fan puede renacer de sus cenizas<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">pues escondido en el hueco de su tronco<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">hay un nido que espera en primavera<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">el nacimiento feliz de sus polluelos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a1No talen el \u00e1rbol! \u00a1Quieta el hacha!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Dejad que \u00e9l solo se caiga ya de viejo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\">Vuestra amiga Carmen Carrasco<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El mes de mayo mosaico de teselas semeja el campo. &nbsp; \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solo exist\u00eda la nada. Tinieblas y oscuridad. 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