{"id":17990,"date":"2018-06-20T14:19:53","date_gmt":"2018-06-20T14:19:53","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=17990"},"modified":"2018-06-20T14:19:53","modified_gmt":"2018-06-20T14:19:53","slug":"sucedera-la-flor-de-jesus-montiel-editorial-pre-textos-con-un-prologo-de-erika-martinez-una-nota-introductoria-del-autor-siete-capitulos-y-una-nota-final-todo-en-55-paginas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=17990","title":{"rendered":"SUCEDER\u00c1 LA FLOR de Jes\u00fas Montiel. Editorial Pre-textos. Con un pr\u00f3logo de Erika Mart\u00ednez, una nota introductoria del autor, siete cap\u00edtulos y una nota final. Todo en 55 p\u00e1ginas."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">No me gusta repetirme en cuanto autores se refiere, y aunque cada libro es un mundo por descubrir, que ofrece una nueva visi\u00f3n del mismo autor, yo, un simple lector que comparte lo que opina a pesar del riesgo que esto supone, he decidido gracias a la impresi\u00f3n causada de este libro-relicario saltarme la norma autoimpuesta y volver a escribir sobre Jes\u00fas Montiel y \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d, esta hermosa maceta de letras con semillas de petunia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Suceder\u00e1-la-flor-de-Jes\u00fas-Montiel.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17991\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/Suceder\u00e1-la-flor-de-Jes\u00fas-Montiel.jpg\" alt=\"ubierta Narrativa\" width=\"391\" height=\"600\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No es esta \u2013mi opini\u00f3n- una hermen\u00e9utica, pero s\u00ed podemos afirmar que los textos de Jes\u00fas Montiel tienen algo de sagrado. Dice Jorge Luis Borges que \u201ctodo libro es sagrado, si da con el lector para quien fue escrito\u201d. Y acudo a esta cita no tanto por la parte de lector estremecido con la lectura \u2013que tambi\u00e9n-, sino expresamente por la parte sagrada y asc\u00e9tica que rezuma \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d, de Jes\u00fas Montiel. En \u00e9l, el autor, como si fuera el \u00faltimo superviviente del G\u00e9nesis, da testimonio de Dios con su mirada al hijo, una mirada que se envuelve en la fe para hallar sentido a lo inexplicable: al dolor m\u00e1s grande de todos los posibles. Dios hizo al hombre para que cuidara de este maravilloso mundo, ya desde entonces quiz\u00e1 Dios hab\u00eda pensado en Jes\u00fas Montiel para que se fundiera con la naturaleza en s\u00ed, con la humana y con la divina (en un misterio trinitario que tiene el libro, de padre, hijo y esp\u00edritu lector). As\u00ed lo manifiesta su obra literaria y su misi\u00f3n recibida como un Abraham que recibe el mandato del sacrificio de Isaac, v\u00eda de santidad y entrega para luego asumir la de creced y multiplicaos como granos de arena o como palabras. \u201cUn ni\u00f1o enfermo es un libro escrito por Dios con la tinta sagrada del sufrimiento en el dialecto de un amor que no se inquieta ni exige explicaciones\u201d \u2013escribe en la p\u00e1gina 40.\u00a0 Eso es este libro, una zarza ardiendo para el cordero del holocausto que es nuestro coraz\u00f3n de lectores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Erika Mart\u00ednez nos advierte en el pr\u00f3logo que es un \u201clibro de sustrato autobiogr\u00e1fico educado en la grandeza l\u00edrica de Christian Bobin, en su prosa fragmentaria, su reflexi\u00f3n moral y su tensi\u00f3n metaf\u00f3rica. Nadie sale indemne de aqu\u00ed\u201d; pero yo matizar\u00eda que simplemente no se sale, una vez le\u00eddo permaneces all\u00ed para la eternidad lectora, porque es un libro cuyo eco retumba en tu interior con la gran persistencia que da el dolor. Sigue a\u00f1adiendo Erika Mart\u00ednez que \u201ceste libro trabaja con los l\u00edmites de la palabra, con la potencia insurreccional de los silencios\u201d o \u201caqu\u00ed se abre paso una verdad. Y lo hace desde una fe despojada en la vida y la palabra\u201d. Breve en cuanto a n\u00famero de p\u00e1ginas se refiere, pero largo en pensamientos y reflexiones que provoca, es un libro que acompa\u00f1a. Un aut\u00e9ntico viaje por las emociones de un escritor que ve m\u00e1s all\u00e1 de lo e-vidente, justo al otro lado de los cauces que dictan los sentidos porque\u2026 \u201cla enfermedad nunca avisa de su llegada\u201d y \u201cla inteligencia no la comprende\u201d. El t\u00edtulo ya te predispone para una pretensi\u00f3n, para un deseo, para una premonici\u00f3n, como aperitivo del optimismo que espera a pesar de la incertidumbre. Un canto a la esperanza, un camino espiritual, sobre todo, contemplativo y existencial que eleva la mirada del hijo al centro de lo verdaderamente importante. En uno u otro sentido las opiniones se expanden como el eco, efecto mariposa que avanza como un tsunami por boca de la prologuista hasta el \u00faltimo lector, una especie de hilo conductor de alta conductividad, tipo fibra \u00f3ptica o esperanza, como es el dolor y como es el amor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Me sorprende gratamente esa habilidad de Jes\u00fas al tratar la ciencia con ese don espiritual que su fe insufla en esos momentos ling\u00fc\u00edstico-asc\u00e9ticos, \u201ctodos sus saberes ceden como una bolsa de pl\u00e1stico cuando tiene un peso superior a su resistencia\u201d \u2013que dice en la p\u00e1gina 14. Espiritualidad y cotidianidad para conseguir el milagro de la gran literatura, ese es Jes\u00fas Montiel, un mago de la escritura, un mago que intercala entre lo particular una radiograf\u00eda de lo colectivo, esbozando un cuadro casi costumbrista de una realidad dif\u00edcil que \u00e9l hace respirable con sus palabras, y de cr\u00edtica social: \u201cConozco a muchos hombres con fiebre que est\u00e1n enfermos\u2026 Bajo su aspecto, el gusano del dinero va royendo su coraz\u00f3n\u201d-denuncia en la p\u00e1gina 15. Y luego est\u00e1n esos quiebros visionarios que te sacan de quicio y te dejan en trance, y que tan bien narra el autor: \u201cM\u00e1s tarde, cuando volvimos a la calle cogidos de la mano, el mundo ol\u00eda a pan reci\u00e9n hecho\u2026\u201d-huele en la p\u00e1gina 15. Hay momentos en que las l\u00e1grimas acompa\u00f1an la lectura, y la risa y el amor, y la comprensi\u00f3n y la vida, porque la prosa po\u00e9tica de Jes\u00fas Montiel si es algo, ante todo, es transcendencia, vida y fe que \u201cnos afecta sobremanera\u201d. Visionario y prof\u00e9tico en muchas ocasiones dice Jes\u00fas: \u201cSobre nosotros el cielo era una silla desocupada\u201d, en la que te derrumbas completamente cuando lees \u201c\u00c9rase una vez un ni\u00f1o ense\u00f1ando a su padre a nacer\u201d \u2013de la p\u00e1gina 19. Dolor que se vuelve cord\u00f3n umbilical (de renglones) que une de padre a padre, entre lector y autor, porque sabes lo que duele un hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Libro polif\u00f3nico, en el que se van sucediendo y a veces solapando una en la otra, la voz del autor con la voz interior del lector. Un libro valiente, optimista y sabio que nos da una lecci\u00f3n de vida y que nos marca el rumbo a seguir: \u201cla sonrisa es contagiosa, pand\u00e9mica, por muy gris que sea el d\u00eda\u201d \u2013comparte con nosotros en la p\u00e1gina 42. Porque \u201cla vida es un par\u00e9ntesis entre dos vuelos\u201d, igual que \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d, que es un milagro escrito entre dos conciencias, la del autor y la del lector, y cuyo v\u00e9rtice de salvaci\u00f3n es el amor a trav\u00e9s de la enfermedad. Al escribir este libro Jes\u00fas Montiel nos da los veinte c\u00e9ntimos que nos faltan para ser felices y mirar la vida con otros ojos, con otra escala de valores, transformando nuestros latidos en villancicos, en alborozo de palabras y sonrisas. Y es que s\u00f3lo imaginar a \u201cun ni\u00f1o calvo y su padre mirando sin prisa el descenso de la nieve\u201d, a trav\u00e9s de una ventana de hospital, hace que el invierno entero circule por nuestras venas rumbo a la l\u00e1grima mortal del miedo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras sus renglones se vislumbra a un poeta fil\u00f3sofo y tambi\u00e9n te\u00f3logo, que hace de la fe una esperanza eterna de sublimaci\u00f3n literaria. Su escritura no es una estafa, es la misma vida, una liberaci\u00f3n. \u201cLa enfermedad pone el tiempo patas arriba\u201d \u2013dice en la p\u00e1gina 27, con ese tono senequista y afor\u00edstico que Jes\u00fas Montiel esgrime en muchas ocasiones, que escribe con la contundencia de quien lo ha vivido en primera persona. \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d es un libro tan sapiencial que me ha provocado una catarsis en la relaci\u00f3n con mi hijo y los avatares de la vida cotidiana que tanto nos ciegan y nos apartan de la verdad, y en la visi\u00f3n de nuestra relaci\u00f3n con el tiempo. \u201cS\u00f3lo los tontos, los santos, los locos y los ni\u00f1os danzan en los salones del ahora\u201d \u2013revela en la p\u00e1gina 28, o \u201cven en una cosa m\u00e1s cosas\u201d. Y durante su lectura muchas veces necesitas echar mano del silencio porque \u201cla habitaci\u00f3n se vuelve irrespirable con tantas palabras\u201d. Porque hace del dolor un gran maestro, el \u00fanico mes\u00edas: \u201cyo pongo mi dolor a mi lado y hablo con \u00e9l todos los d\u00edas\u201d \u2013nos confiesa en la p\u00e1gina 22. Jes\u00fas Montiel, aunque resulte parad\u00f3jico, \u201cencuentra en el dolor\u2026 motivos de alabanza. El dolor (le) ha dado el canto\u201d, el hermoso canto de un registro literario \u00fanico y especial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor recurso literario de este libro es que ha elevado una experiencia vital a rango de oraci\u00f3n casi m\u00edstica, con un lenguaje sencillo y unas vivencias cotidianas, convirti\u00e9ndose as\u00ed Jes\u00fas Montiel en una especie de escultor m\u00e1gico al estilo de Alexander Milov y su escultura Amor. Como \u00e9ste, Jes\u00fas ha sabido transmitir la fuerza interior del ser humano: su amor, su fe y su esperanza convertidas en \u201cllave maestra de todos los sufrimientos\u201d \u2013p\u00e1gina23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nos va dejando noqueados con frases que no envidian nada al m\u00e1s sublime de los aforismos como \u201cEl chupete es un asidero, infunde seguridad al ni\u00f1o, es un pecho port\u00e1til\u201d \u2013p\u00e1gina22-, y al decirlo, la realidad ya es otra para siempre. Jes\u00fas es un hombre religioso que, con pinceladas inesperadas pero certeras, expande la fe por sus escritos: \u201ctuviste que abandonar el b\u00e1culo de tu chupete\u201d, erigiendo as\u00ed a su hijo con la mism\u00edsima autoridad de un obispo que hace doctrina con su enfermedad, como el gu\u00eda espiritual m\u00e1s elevado de la fe cristiana, porque de la noche a la ma\u00f1ana su hijo se convirti\u00f3 en la prueba m\u00e1s irrefutable de Dios, en santo testimonio que \u201cencend\u00eda la habitaci\u00f3n con su sonrisa\u201d \u2013manifiesta en la p\u00e1gina 23. \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d es una oraci\u00f3n, sin duda, una oraci\u00f3n literaria, pero una oraci\u00f3n que navega tambi\u00e9n por las aguas de la teolog\u00eda de lo cotidiano, porque al ni\u00f1o enfermo \u201clo mecen las oraciones que sus padres\u2026 pronuncian en silencio\u201d. Y por el arte de la ciencia infusa convierte la esperanza en la clave de toda teolog\u00eda, de toda fe, de todo proyecto literario, uniendo hijo y literatura en una misma alabanza. Literatura que se hace confidencia y confesi\u00f3n que absuelve y eleva, atribuy\u00e9ndonos a los lectores el papel de confesores; aunque nuestra absoluci\u00f3n valga poco ante los ojos del alma que vibra en la fe, como verdadera quimioterapia que salva a la literatura. Porque \u201cel amor es la medicina\u201d \u2013nos dice en la p\u00e1gina 24, y yo doy fe tambi\u00e9n de ello. Jes\u00fas Montiel adem\u00e1s de poeta tambi\u00e9n es un predicador, un gran predicador \u201cque sabe abrirse para rezar\u201d con su ser de poeta. La intertextualidad del libro con la Biblia es una constante, \u201cAnan\u00edas, Azar\u00edas y Misael\u201d \u2013p\u00e1gina 24- que nos lleva al horno ardiente que es en lo que se ha convertido \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d. Su prosa suena como un salmo, porque en su pluma \u201cel salmo del amor sofoca todos los infiernos\u201d. Y es que la fe, en su obra est\u00e1 presente; aunque no est\u00e9 de moda y as\u00ed lo salmodia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su lectura desprende un aroma aut\u00e9ntico y ver\u00eddico, autobiogr\u00e1fico y de testimonio que te abre de par en par las puertas de un coraz\u00f3n, el suyo, el de Jes\u00fas Montiel, un coraz\u00f3n que parece el de \u201cun Dios con la estatura de un ni\u00f1o de tres a\u00f1os\u201d \u2013exclama en la p\u00e1gina 31.\u00a0 Un libro did\u00e1ctico y hasta filos\u00f3fico en el que la sabidur\u00eda que da el dolor y el sufrimiento se comparte para hacernos testigos de otras realidades paralelas que vivimos. \u201cCada segundo no amado es m\u00e1s invierno, el fr\u00edo intensifica su influencia, hay menos \u00e1rboles, se mueren m\u00e1s mirlos\u201d \u2013dice en la 36. Un libro menudo como grano de mostaza que atrapa lo imprescindible porque como dice en la p\u00e1gina 37 \u201clos poetas y los ni\u00f1os sois capaces de nombrar las cosas con un vocabulario insuficiente\u201d. Su escritura es un rezo. \u201cS\u00f3lo los ni\u00f1os, los tontos, los santos y los locos logr\u00e1is vivir sin asomaros al futuro\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La enfermedad, ese caballo de Troya del que se sirve Dios para vencernos en muchas ocasiones, ha servido tambi\u00e9n a Jes\u00fas Montiel, que la percibe como un regalo o una oportunidad, para inocularnos un ej\u00e9rcito de palabras salvadoras que nos rediman con su aliento de padre entregado al hijo, y por extensi\u00f3n, de autor entregado a los lectores, a los que tambi\u00e9n nos acoge en alguna medida como hijos. Palabras que \u201ctestimonian lo invisible\u201d y nos dejan vulnerables e indefensos al amor que rezuma \u201cSuceder\u00e1 la flor\u201d. Espiritualidad pura que nos sublima, su lectura. \u201cCuando muere un ser querido se nos aparece el fantasma m\u00e1s o menos grande de su amor\u201d \u2013reza en la p\u00e1gina 50. Igualmente, cuando se acaba la lectura de un librito que atrapa como \u00e9ste, se nos aparece tambi\u00e9n el fantasma de su autor, un ser que ve y siente en lo sencillo la grandeza de Dios, la verdadera importancia de la vida. \u201cYo he tirado un poco de ese viernes con \u00e1rboles y mucho fr\u00edo y mira: se ha construido solo este libro que ya es como una casa en la que vivimos\u201d \u2013advierte en la p\u00e1gina 51, y tirando de ese mismo hilo podemos afirmar tambi\u00e9n que nos ha construido un hogar a todos sus lectores, un refugio de alta monta\u00f1a y de alta literatura al que siempre poder volver, ya que este libro-hijo es \u201cuna flor perfecta con aroma de resucitado\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Custodio Tejada<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Opiniones de lector<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12 de mayo de 2018<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/custodiotejada.blogspot.com.es\/\">http:\/\/custodiotejada.blogspot.com.es\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No me gusta repetirme en cuanto autores se refiere, y aunque cada libro es un mundo por descubrir, que ofrece&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16447,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17990"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17990"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17990\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}