{"id":17924,"date":"2018-06-07T08:31:15","date_gmt":"2018-06-07T08:31:15","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=17924"},"modified":"2018-06-07T08:31:15","modified_gmt":"2018-06-07T08:31:15","slug":"el-tiempo-es-un-leon-de-montana-de-trinidad-gan-editorial-visor-27-poemas-con-9-citas-20-haikus-10-tankas-y-unas-dedicatorias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=17924","title":{"rendered":"EL TIEMPO ES UN LE\u00d3N DE MONTA\u00d1A de Trinidad Gan. Editorial Visor. 27 poemas, con 9 citas, 20 haikus, 10 tankas y unas \u201cDedicatorias\u201d."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Todo libro termina de escribirse en la mente del lector, y cada vez que un nuevo lector lo lee, el c\u00edrculo vuelve a cerrarse en ese baile infinito que supone la vida de un libro. Es verdad que toda escritura surge como resultado de un di\u00e1logo previo mantenido con otros autores y otros libros, fruto de muchas lecturas y de muchas introspecciones. Escribir es aunar o re-digerir. Dice Alfonso Brezmes: \u201cHomero vio a Dios\/\u2026\/ Borges ley\u00f3 a Homero,\/\u2026\/ Yo he le\u00eddo antes a Borges\/ y otro me lee a mi ahora.\/ As\u00ed viaja la luz\u201d, y es ese encabalgamiento de lecturas \u00a0lo que nos hace, los que nos define. As\u00ed, de igual manera Trinidad Gan es la continuidad de un itinerario de lecturas y dem\u00e1s vivencias que funcionan como una carrera de relevos, y cuyo rastro puede seguirse en sus p\u00e1ginas escritas. Hace referencia a libros, canciones, pel\u00edculas\u2026 Y saltando de cita en cita, de poema en poema, va encabalgando autores e ideas hasta conseguir un libro, donde a modo de puzle construye su edificio po\u00e9tico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/El-tiempo-es-un-le\u00f3n-de-monta\u00f1a-de-Trinidad-Gan.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-full wp-image-17925\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/El-tiempo-es-un-le\u00f3n-de-monta\u00f1a-de-Trinidad-Gan.jpg\" alt=\"El tiempo es un le\u00f3n de monta\u00f1a de Trinidad Gan\" width=\"224\" height=\"350\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En una gran entrevista realizada por X\u00e1nath Caraza para la revista Monolito, el 4 de diciembre de 2017, Trinidad Gan, una \u201clectora ecl\u00e9ctica\u201d \u2013como ella se autodenomina, dice cosas interesantes que nos acercan a su lado m\u00e1s interior. Su aliento po\u00e9tico se nutre de lo fragmentario, y \u201cda con el ritmo y la respiraci\u00f3n justa de palabra y pensamiento\u201d \u2013como ella misma dice. Con lo \u00edntimo, lo ideol\u00f3gico, lo hist\u00f3rico, los recuerdos, la vida, lo le\u00eddo\u2026 con todos esos ingredientes ella elabora su fragancia l\u00edrica. Una poeta que se preocupa porque no haya \u201cNulle die sine l\u00ednea\u201d, ya que sin trabajo la inspiraci\u00f3n no es nada. Para ella la escritura po\u00e9tica \u201ces sobre todo una cuesti\u00f3n de mirada\u201d, \u201ces un proceso de b\u00fasqueda en el que las palabras se vuelven cazadoras, est\u00e1n siempre al acecho de lo que hay detr\u00e1s de la realidad. Una lucha necesaria, aunque muchas veces perdida, por llegar a otro nivel de conocimiento, por nombrar el mundo y as\u00ed hacernos cuerpo en \u00e9l\u201d, o que, \u201cla poes\u00eda la hace ser m\u00e1s libre y menos solitaria\u201d. Cuando se le pregunta c\u00f3mo comenz\u00f3 su quehacer literario dice cosas tan hermosas como \u201cel descubrimiento de que la palabra es siempre un cuerpo (pues cada una de ellas respira, camina, late, tiene su propio peso y piel)\u201d y es que su vida es una onda expansiva de palabras, emociones y pensamientos, todos con una clara vocaci\u00f3n de cazadora, de atrapadora del mundo y sus sue\u00f1os y de la \u201cintemperie de la memoria\u201d. Trinidad Gan se queja del \u201cninguneo en el canon literario\u201d de las mujeres poetas. Ella se est\u00e1 ganando por m\u00e9rito propio estar en ese canon.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la contraportada, Antonio Jim\u00e9nez Mill\u00e1n, con unas pinceladas impresionistas y sabias, esboza y nos introduce en el mundo l\u00edrico de Trinidad Gan, donde nos deja un retrato de la autora y del libro. Nos dice cosas como \u201cEs la suya una escritura clara, de notable precisi\u00f3n\u201d o \u201c<em>El tiempo es un le\u00f3n de monta\u00f1a<\/em> mantiene un ritmo sostenido y en todos sus poemas el tiempo y la memoria dialogan con la tradici\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Atendiendo a la numerolog\u00eda y sus significados ocultos <em>El tiempo es un le\u00f3n de monta\u00f1a<\/em> est\u00e1 impregnado de n\u00fameros que no sabemos si guardan un mensaje secreto, voluntario o casual. Un patr\u00f3n se repite, el 13 y el 3, que es un n\u00famero de luz y movimiento. El poemario est\u00e1 compuesto por un poema inicial que abre como introducci\u00f3n, y luego hay tres partes. La primera \u201cNoticia del le\u00f3n en las ciudades\u201d compuesta por 13 poemas, la segunda \u201cReflejos en un ojo felino\u201d compuesta por 20 haikus y 10 tankas, y la tercera \u201cDentro de m\u00ed, la fiera\u201d compuesta por otros 13 poemas. En cierta medida las tres partes podr\u00edamos resumirlas con las tres potencias de la inteligencia humana: memoria, entendimiento y voluntad adiestradora. Al n\u00famero tres se le relaciona con el deseo por la eterna juventud, o sea, por el control del tiempo, que de alguna manera es uno de los temas m\u00e1s insistentes de este libro. Dos de sus partes est\u00e1n compuestas por 13 poemas cada una, como si fueran un antes y un despu\u00e9s, separadas por un r\u00edo de meditaci\u00f3n que son los haikus y los tankas. Al n\u00famero 13 se le relaciona con la mala suerte, pero tambi\u00e9n se le considera el \u201cn\u00famero rebelde\u201d, asociado a actos revolucionarios. N\u00famero \u201cevolutivo y k\u00e1rmico que conduce a un estado superior de conciencia\u201d. Pero tambi\u00e9n representa un renacimiento tras la muerte o transformaci\u00f3n, que eso es al fin y al cabo el paso del tiempo, y es este \u00faltimo significado el que quiz\u00e1 impregna (como sentido \u00faltimo) la intenci\u00f3n creadora de este poemario, una nueva percepci\u00f3n de la \u201cluz y sus matices\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una cita de Raymon Carver abre el libro, \u201cTime is a mountain lion\u201d, precisamente su traducci\u00f3n da t\u00edtulo al poemario, que a su vez es un verso del poema \u201cUna mujer se ba\u00f1a\u201d. Otras citas como las de Margarita Ferreras y Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n junto a las de \u00c1ngeles Mora (como un juego nemot\u00e9cnico) de alguna manera enmarcan las pretensiones del conjunto, al menos en un sentido figurado de este libro-coche que viaja en muchas direcciones. Y es en sus dedicatorias donde los agradecimientos rinden tributo y homenaje y saldan deudas, que para eso son las dedicatorias, intertextualidades todas que van y vienen desde el t\u00edtulo hasta las citas para ampliar los significados. Porque el poemario en su conjunto tiene cierta garra metaliteraria que conecta felinamente todo el libro. Estas intertextualidades funcionan como una voz en off que acompa\u00f1an en la lectura; desde un cuadro de Hopper hasta Bob Dylan pasando por Javier Egea o el cine y la m\u00fasica\u2026 adem\u00e1s de las nueve citas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde el inicio, ya con el primer verso, Trinidad Gan nos previene del riesgo que supone iniciar este viaje. La lectura de \u201cEl tiempo es un le\u00f3n de monta\u00f1a\u201d, junto a una cita de \u00c1ngeles Mora, nos sit\u00faa en un rol de \u201craza estafada\u201d. Un viaje sin lugar a dudas, el recorrido que hace la autora, o al menos as\u00ed lo pretende, \u201cde un cuerpo, de otra risa que salve mi viaje\u201d \u2013nos revela en la p\u00e1gina 9, que no es otro que un \u201ctiempo en fuga\u201d. La poeta como \u201cuna ni\u00f1a (que juega) con pizarras de vaho\u201d que son sus versos y sus recuerdos, nos introduce en la dial\u00e9ctica hom\u00e9rica del viaje. Incluso la elecci\u00f3n del vocabulario nos invita a ello (maletas, coches, trenes, vagones, andenes\u2026 He ah\u00ed la paradoja, como dice el t\u00edtulo de un poema, un \u201cElogio de lo imperfecto\u201d y su belleza que se hace desde la perfecci\u00f3n po\u00e9tica que da el buen oficio de Trinidad Gan, una poeta en llamas. Como un \u201ctumulto de palabras escritas\u201d \u2013p\u00e1gina17, nos acorralan sus poemas. Un le\u00f3n, el suyo, que a veces es espantap\u00e1jaros, otras un tren o metralla, un libro o una postal, a veces es viaje y otras caza o mordedura, \u201ccombate perdido\u201d, un \u201cpunto de fuga\u201d, un simple sue\u00f1o, mudanza, ruido de lluvia, rabia, tormenta, memoria turbia o \u201ctravelling sobre un puente\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los versos m\u00e1s utilizados en \u201cEl tiempo es un le\u00f3n de monta\u00f1a\u201d son los heptas\u00edlabos, los endecas\u00edlabos y los alejandrinos. Es un libro repleto de figuras literarias, met\u00e1foras, s\u00edmiles, ant\u00edtesis como \u201cllueven certezas falsas\u201d \u2026 Es un poemario que deja \u201cla marca de sus garras\/ salpicadas en la nieve\u201d de nuestros ojos de lectores por lo que tiene de viaje interior, desde un presente melanc\u00f3lico hacia un pret\u00e9rito difuso, donde \u201cya todo es mezcla\/ de rugidos pasados, cicatrices\/ y este falso bot\u00edn de mi avaricia\u201d \u2013dice en la p\u00e1gina 19. Porque la poeta \u201clevanta un viento oscuro tras (sus) huellas\u201d, va \u201ctras (sus) oscuras palabras de deseo y nostalgia\u201d, como si fuera una \u201ctestigo de cargo\u201d, que le confieren cierto aire herm\u00e9tico. En la primera parte del poemario predomina lo oscuro, una luz m\u00e1s apagada donde habita la derrota, la que apenas ilumina, pero s\u00ed destella; un mar de sombras para dotar de lirismo a la invisibilidad de lo oculto y sus ausencias. \u201cLa luz grita turbia de memoria\u201d \u2013grita en la p\u00e1gina 22. Una poeta que se preocupa por si sus \u201cviejas manos\u2026 han apretado el nudo\u201d o han sido pat\u00edbulo. Y as\u00ed nos lleva a Gaza, a Alepo y a nosotros mismos. Versos que la sit\u00faan como hija de su tiempo. Un libro, \u00e9ste, en el que te imaginas a Trinidad Gan saltando de verso a verso \u201cen \u00e1gil y arriesgado parkour\u201d literario hasta conseguir un libro de extraordinaria factura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Versos casi afor\u00edsticos con visos metapo\u00e9ticos que, como \u00ednsulas l\u00edricas, agrandan el poema al abrir nuevas estancias. Dice en la p\u00e1gina 22: \u201cA veces el poema es un espejo\/ y su fondo delata\u201d, siempre. En el poema delatan tanto las palabras como los silencios, lo dicho y lo callado, porque un poema no es otra cosa que un cruce de perspectivas que se completan en el lector. As\u00ed los silencios de este poemario son otro viaje dentro del mismo viaje que, como fantasmas, acompa\u00f1an al le\u00f3n para dar caza a este mundo \u201cdonde estamos jugando a la cultura\u201d \u2013nos confiesa en la p\u00e1gina 25, mientras la vida ah\u00ed afuera es mucho m\u00e1s que poes\u00eda. La poeta cuando escribe \u201cpronuncia su sed\u201d, \u201caquello que la cura\u201d, creando \u201cotro alfabeto\u201d dentro de las mismas palabras, como si su mensaje encriptado circulase por su poes\u00eda a la espera de un momento m\u00e1s propicio o \u201cuna estrategia\/ de signos, de palabras luminosas\/ que sirvan para algo distinto\/ a se\u00f1alar el mundo\u201d. \u00bfQuiz\u00e1 para cambiarlo, o al menos intentarlo desde la palabra? No lo sabemos, pero el le\u00f3n contin\u00faa con su viaje irreductible y a veces c\u00f3mplice.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Trinidad Gan, que convertida en halc\u00f3n atrapa la poes\u00eda y su consciencia, se convierte en una poeta de la cetrer\u00eda. Nos arroja sus versos como monedas en la fuente, como \u201csoldados de plomo\u201d para nombrar lo desconocido, para desentra\u00f1ar a la fiera. \u201cAnoche entr\u00f3 en la casa, a buscarme, la fiera\u201d \u2013ruge en la p\u00e1gina 35, a la espera del regreso que el lector le proporciona al poema, ya que cada vez que es le\u00eddo \u201cda cuenta de la caza\u201d. \u201cLa palabra es guarida\/ para quien caza el tiempo\u201d, su tesoro m\u00e1s preciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En \u201cReflejos de un ojo felino\u201d, la segunda parte del poemario, convertido en estanque budista bajo la influencia de Matsuo Basho, nuestra poeta se transforma en un Haijin metapo\u00e9tico para dibujarnos, con asombro y emoci\u00f3n, su viaje m\u00e1s contemplativo, ese que la devuelve a la naturaleza de su ser m\u00e1s sensible, conexi\u00f3n que desborda en 17 s\u00edlabas o en 31.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la tercera parte del poemario, \u201cDentro de m\u00ed, la fiera\u201d, una cita de Piedad Bonett nos deja entrever la mujer que es o en la que quiere convertirse, \u201ctierna y carn\u00edvora\u201d, que\u2026 \u201cse devora\u201d a s\u00ed misma, verso a verso, para entregarse al lector. En un poema breve como es \u201cAbrir el agua\u201d, de la p\u00e1gina 56, se puede descubrir la po\u00e9tica en cascada de Trinidad, el magma literario de su proceso creativo y el truco final que este supone. Porque en realidad sus manos de poeta, cuando empu\u00f1an la pluma sostienen \u201cel coraz\u00f3n de un p\u00e1jaro\u201d, la poes\u00eda que se hace \u201cplumaje herido\u201d en \u201cla zarpa del tiempo\u201d, su obsesi\u00f3n feroz.\u00a0 La autora consigue amaestrar al le\u00f3n fiero, que es el mundo la vida y el tiempo, hasta hacerlo gato dom\u00e9stico de sus versos, mansedumbre felina. \u201cY el le\u00f3n de monta\u00f1a se desliza\/ como un gato feliz, bajo mis dedos\u201d \u2013nos dice en la p\u00e1gina 58. La luz se torna m\u00e1s brillante y esperanzadora, con nuevos matices y reflejos, transformada. La poes\u00eda es para Trinidad Gan una \u201cmoneda al aire\u201d convertida en met\u00e1fora que \u201cno acaba\/ nunca de caer\u201d sobre esa \u201cfrontera ambigua\/ entre ganancia y p\u00e9rdida\u201d y que \u201ccon un implacable golpe cae, \u2026 sobre sus manos\u201d siempre pendientes del azar que es el vivir. Trinidad Gan, parafrase\u00e1ndola, como hace ella en la p\u00e1gina 70, \u201cya no puede enga\u00f1arnos\u201d, se hace ofrenda repartida entre sus p\u00e1ginas como \u201cpiezas de una br\u00fajula\u201d donde \u201ctrama la cacer\u00eda\/ de un tiempo por venir\u201d, de una memoria que nos detiene \u201ca orillas del silencio\u201d para concluir en un sue\u00f1o, porque \u201cel tiempo es un le\u00f3n de monta\u00f1a\u201d que al final se torna en aguacero de versos que \u201cal lector entrega\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Una \u00faltima pregunta me hago. \u00bfQu\u00e9 quiere cazar la autora con este poemario? \u201cUna luz derramada que persigo\u201d \u2013revela en la p\u00e1gina 37. Eso es, ans\u00eda la luz, no cualquier luz, una luz ver\u00eddica m\u00e1s all\u00e1 del d\u00eda o de la noche, del tiempo y su conjura; no tanto la verdad como s\u00ed lo ver\u00eddico, que es de lo que ella puede dar fe porque lo tiene m\u00e1s a mano, ya que la verdad a todos nos pilla demasiado lejos como para atraparla. \u00bfQu\u00e9 pretende nuestra poeta entonces? Corporeizarse en la palabra, materializarse de otra substancia en la poes\u00eda hasta evaporarse en el lenguaje, transubstanciar su ser al nombrar, en suma. Trinidad Gan, a trav\u00e9s de la cetrer\u00eda l\u00edrica que tan bien practica en este poemario, consigue nombrar con \u00e9xito lo que siente, lo que ve, lo que sabe y lo que calla, que es la misi\u00f3n \u00faltima de todo poeta, ser \u201cpasarela en el aire\/ que cruzas cuando lees\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">Custodio Tejada<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Opiniones de lector.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">25 de mayo de 2018<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/custodiotejada.blogspot.com.es\">http:\/\/custodiotejada.blogspot.com.es<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo libro termina de escribirse en la mente del lector, y cada vez que un nuevo lector lo lee, el&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":16447,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21,30],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17924"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=17924"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/17924\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=17924"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=17924"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=17924"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}