{"id":10673,"date":"2017-03-13T08:57:11","date_gmt":"2017-03-13T08:57:11","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=10673"},"modified":"2017-03-13T08:57:11","modified_gmt":"2017-03-13T08:57:11","slug":"albaicin-y-granada-una-unica-ciudad-dos-realidades-diferenciadas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=10673","title":{"rendered":"ALBAIC\u00cdN Y GRANADA: UNA \u00daNICA CIUDAD, DOS REALIDADES DIFERENCIADAS"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>E<\/strong>l Albaic\u00edn es una ciudad sumergida en s\u00ed misma. Una ciudad antigua con rumores de agua, que desciende desde los altos minaretes de nostalgia y se va perdiendo hacia la otra ciudad hermana y tan diferente. El Albaic\u00edn es una ciudad dormida en s\u00ed misma. Una ciudad de recuerdos y enso\u00f1aciones. Ciudad lejana de la otra ciudad hermana de Granada, tan cerca las dos y tan lejos a la vez. El Albaic\u00edn es un subir y bajar hacia un horizonte de estrellas. Por sus callejones y diminutas calles llenas de silencio. Los p\u00e1jaros son los \u00fanicos habitantes, que divisan los torreones olvidados y construyen sus nidos en los aleros de sus casas moriscas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nunca se conocer\u00e1 a Granada en toda su inmensidad si no se conoce antes el Albaic\u00edn. Por donde un mar de gentes de todas las nacionalidades pasean perdidas, embelesadas, al poder contemplar la serenidad de sus diminutas calles adoquinadas con piedras y recuerdos de historias pasadas, de todas las historias que sucedieron en la fisonom\u00eda de sus casas y que jam\u00e1s se contaron. El Albaic\u00edn es la ventana verdadera de Granada. Una ventana proyectada hacia la perfumada vega de Granada. Marco id\u00f3neo para amarla y llevarla en el coraz\u00f3n de todos los granadinos y de los que no lo son.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El Albaic\u00edn es, a diferencia de su hermana Granada, una ciudad oculta, misteriosa, cercana y lejana de los granadinos, que la ven como un remanso de paz y calidez humana. Por sus calles se percibe el aliento de los moriscos que festejaban la llegada de la luna nueva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/visitando-albaicin.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-10677\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/visitando-albaicin-300x201.jpg\" alt=\"visitando-albaicin\" width=\"360\" height=\"241\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 S\u00e9 que muchos de mis posibles lectores habr\u00e9is caminado por sus calles casi desiertas, por donde, a veces, los rayos del sol se pelean para poder poner una corona de claridad sobre las viejas tejas de sus casas. Era una ciudad, a su vez, de grandes diferencias sociales: los m\u00e1s pobres viv\u00edan en casas peque\u00f1as, donde las familias de los antiguos habitantes del Albaic\u00edn se api\u00f1aban, les faltaba espacio, pero dispon\u00edan de anchos paisajes hacia la Alhambra, palacio misterioso para los albaiceneros. Palacio encantado del cual se contaban cientos de historias. Pero dej\u00e9monos perder por este gran aglomerado de calles, callejones, aptos solamente para los besos furtivos y los suspiros nost\u00e1lgicos. Es un mundo aparte. Un mundo sorpresivo, sorprendente, lleno de magia y de enso\u00f1aciones. Son calles dormidas en su ancestral pasado morisco. Ideal para permitir que la imaginaci\u00f3n se disipe por ese entramado silencioso pero al mismo tiempo lleno de vida, por donde cada d\u00eda florecen los rosales detr\u00e1s de las altas paredes encaladas de los c\u00e1rmenes, un mundo aparte. Un mundo dentro de la ciudad morisca del Albaic\u00edn. Son las antiguas casas \u2013a veces palacios\u2013, cuyos habitantes viv\u00edan para adentro, y solamente miraban para fuera a trav\u00e9s de las celos\u00edas de sus balcones. Casas encerradas en s\u00ed mismas. Jardines y arbolados en donde no pod\u00edan faltar las higueras y los granados y una huerta en la que el perfume de sus flores en primavera lo inundaba todo. Eran mansiones pertenecientes a las familias m\u00e1s poderosas de Granada. Pero que nada ten\u00edan que ver con el resto de la poblaci\u00f3n albaicinera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/alb11.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-10675\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/alb11-300x231.jpg\" alt=\"alb11\" width=\"513\" height=\"395\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero describir el vasto entramado de calles, monumentos\u00a0 y elementos es harto dif\u00edcil en tan poco espacio. S\u00ed comentar\u00e9 tres cosas, a saber: la plaza del Salvador, en donde naci\u00f3 el gran poeta Manuel Ben\u00edtez Carrasco, en una humilde casa, desde cuya ventana del piso superior pod\u00eda contemplar la iglesia del Salvador y las tres acacias que en ella hab\u00eda, a las que dedico un bello poema, del que me voy a tomar la licencia de reproducir su primer terceto: <em>Placeta del Salvador, \/ tres<\/em> <em>acacias en el aire \/ y mi madre en el balc\u00f3n<\/em>. Poeta popular de Granada, cuya poes\u00eda es recitada, una y otra vez, por los grandes rapsodas de Espa\u00f1a, y que por esas cosas desconcertantes y a veces extra\u00f1as, ha tardado mucho en ser reconocida su val\u00eda po\u00e9tica por algunos de los sesudos intelectuales granadinos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero el Albaic\u00edn sigue su escalada buscando el alto cielo de brisa y chumberas, \u00a0pasamos bajo el Arco de las Pesas y desembocamos en una plaza alargada llena de terrazas, en donde los turistas toman el sol mientras degustan una refrescante cerveza. Aqu\u00ed hay que sentir todas las sensaciones de un entorno lleno de magia, y las pesas colgadas en lo alto de la pared del arco, pues, seg\u00fan cuentan, exist\u00eda un mercado en dicha plaza y, cuando un tendero hac\u00eda trampa en el peso de sus mercanc\u00edas, cog\u00edan la pesas y las colgaban all\u00ed como castigo hasta que cumpl\u00eda la pena impuesta por las autoridades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Retrocedemos buscando la plaza de San Nicol\u00e1s, mirador natural del Albaic\u00edn. \u00c9xtasis compartido por todas aquellas personas que han tenido el privilegio de poder encontrarse en ella y poder divisar la antesala del Para\u00edso. El mejor momento de poder visitar este mirador es al ponerse el sol y, as\u00ed, presenciar toda la magia y encanto de Granada. Visi\u00f3n que siempre quedar\u00e1 en el coraz\u00f3n de los elegidos. Frente al mirador de San Nicol\u00e1s, el embrujo de la Alhambra, tan cerca y tan lejana en el coraz\u00f3n de los granadinos, palacio encantado y deslumbrante: las luces iluminan sus murallas rojas, ancianas, y todo el recinto se viste de una aureola de misterio embrujador. El sol ya se ha marchado de la vista de Granada, pero esta, a los pies de mirador de San Nicol\u00e1s, se ha iluminado de farolillos incandescentes y cintas de luces. Se duerme Granada en s\u00ed misma. Los verdes \u00e1rboles brillan en la margen del r\u00edo Darro y esa subyugaci\u00f3n que hemos experimentado nos abraza para siempre y nunca la olvidaremos al haber podido contemplar toda la magia de Granada, toda la magia y gracia de Granada y, como dijo Federico Garc\u00eda Lorca: <em>Ciudad viva<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero bajamos del Albaic\u00edn, balc\u00f3n de sue\u00f1os proyectado hacia un paisaje infinito y melanc\u00f3lico, y llegamos a plaza Nueva, en que los revuelos de palomas y turistas lo llenan todo. Ya empezamos a sentir los olores caracter\u00edsticos de Granada. Granada tiene gusto y sabores para todos los paladares m\u00e1s exquisitos, y bares de todas clases: unos, elegantes, y otros que guardan en su interior todos los olores posibles, y una vez que hemos pasado su puerta, nuestras papilas gustativas se ponen a trabajar sin descanso y en algunas de sus paredes vemos un gran cartel que nos anuncia: tapas de todas clases. Todas con sabor y olor granadino. Existen tantas tapas como gustos para los paladares m\u00e1s entendidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/albaicin.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"alignnone wp-image-10676\" src=\"http:\/\/granadacostanacional.es\/wp-content\/uploads\/2017\/03\/albaicin-300x199.jpg\" alt=\"albaicin\" width=\"635\" height=\"421\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Ay!, Granada nunca tiene fin. La esencia rom\u00e1ntica de Granada se encuentra en cada calle, en cada plaza, en cada esquina y en cada granadina que con su cintura de junco va movi\u00e9ndose con garbo y galanura, y aqu\u00ed podemos decir en palabras de Federico Garc\u00eda Lorca: <em>Tiene Granada tanta gracia, <\/em>y es verdad, los granadinos, no solamente los que viven en la ciudad, sino todos los granadinos del norte, del sur, del oeste y del este, tienen tanta gracia que suelen contar chistes a su propia sombra. Granada no se puede visitar en un d\u00eda, ni en dos, ni en tres. Para conocer Granada se necesitan todos los d\u00edas, todo el tiempo que dura una vida y, aun as\u00ed, nunca se descubrir\u00edan todos los encantos de Granada. Ciudad vieja y nueva, ciudad que muere cada d\u00eda y que nace cada d\u00eda, cuando los rayos del sol da en los viejos muros de la Alhambra e ilumina a la ciudad encantada con brillo de oro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y, si vamos caminando por sus calles diminutas, a veces, junto a la Catedral, iremos descubriendo \u2013a\u00fan hoy d\u00eda\u2013 cierto paisaje morisco, y no porque la mayor\u00eda de sus tiendas se hayan convertidos en bazares, en donde se venden los m\u00e1s insospechados art\u00edculos que imaginar pueda uno, muchos de ellos tra\u00eddos de los pa\u00edses m\u00e1s all\u00e1 del Mediterr\u00e1neo. Existen en sus estrechas calles, llenas se sombras y misterios, secretos escondidos entre sedas y babuchas, iguales a las que utilizaban los antiguos habitantes de esta ciudad. S\u00ed, Granada nunca dej\u00f3 de ser mora para convertirse en cristiana, y siempre fue mora y cristiana, y ahora, nuevamente, casi sin darse cuenta, los granadinos, la ciudad, se va convirtiendo nuevamente en mora, paso a paso, lentamente pero imparable. Ya se oye una vez m\u00e1s, desde la gran Mezquita junto al mirador de San Nicol\u00e1s, al muec\u00edn llamar a la oraci\u00f3n de los fieles, y sombras de fantasmas se desplazan por las viejas calles del Albayz\u00edn hacia la gran Mezquita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No puedo alargar m\u00e1s este art\u00edculo por falta de espacio, pero en otra ocasi\u00f3n podr\u00e9 hablaros del sonido interrogante de los surtidores de Granada, de todos los surtidores que est\u00e1n dispersos por la ciudad, llena de filigranas y rumores ocultos, de todas las fuentes de Granada. Todo el hechizo de Granada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Marcelino Arellano Alabarces<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Albaic\u00edn es una ciudad sumergida en s\u00ed misma. 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