{"id":10213,"date":"2017-02-13T12:34:53","date_gmt":"2017-02-13T12:34:53","guid":{"rendered":"http:\/\/granadacostanacional.es\/?p=10213"},"modified":"2017-02-13T12:34:53","modified_gmt":"2017-02-13T12:34:53","slug":"haces-de-luz-la-muerte-y-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/?p=10213","title":{"rendered":"HACES   DE   LUZ  LA  MUERTE  Y  DIOS."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">No es un\u00a0 atrevimiento; nada m\u00e1s lejano a mi idiosincrasia: buscar\u00a0 el fundamento racional y teol\u00f3gico de mi fe, recibida gratuitamente en el bautismo. Y gracias a ella vivo la esperanza \u201cfinal\u201d y puedo, adem\u00e1s, proclamar a los cuatro vientos \u2013 como lo hizo\u00a0 el Papa Francisco (cfr. \u201cPol\u00edtica, justicia y caridad\u201d, p\u00e1g. 52. Madrid, 2016) \u201cEsperanza\u00a0 en\u00a0 el Se\u00f1or, que transforma el mal en bien y la muerte en vida\u201d. Porque, a la verdad, la dificultad de una exposici\u00f3n sobre la muerte\u00a0 es todav\u00eda mayor\u00a0 si\u00a0 pretende\u00a0 articularse como \u201cteol\u00f3gica\u201d (idest, de una realidad\u00a0 que concierna a Dios), ya que si hay algo ajeno y extra\u00f1o al Dios de Jesucristo\u00a0 es, precisamente, la\u00a0 muerte. He le\u00eddo \u2013 y sigo ley\u00e9ndola, muchas veces la Sagrada Escritura. Y he podido comprobar que la tradici\u00f3n\u00a0 b\u00edblica es taxativa al respecto. En la Biblia\u00a0 la\u00a0 muerte es equivalente a lejan\u00eda y ausencia de Dios. Yahv\u00e9 vive (Dt 5,26; Sal 18, 47), es \u201cla fuente de la vida, en tu luz vemos la luz\u201d (Sal 36,10) y el que sostiene en\u00a0 ella (Sal 104, 29s). La muerte, en cambio, es algo radicalmente ajeno a Dios: \u201c&#8230; que Dios no hizo\u00a0 la muerte; ni se goza con la p\u00e9rdida\u00a0 de los vivientes\u201d, leemos en el \u201cLibro de la Sabidur\u00eda 1,13; por el contrario, Dios cre\u00f3\u00a0 al hombre como \u201cser\u00a0 vivo\u201d, a la sombra del \u201c\u00e1rbol de la vida\u201d (G\u00e9n 2, 7-9).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nada nuevo digo, si afirmo que la muerte es un\u00a0 acontecimiento que afecta al hombre entero. Ahora bien, \u00e9ste es una unidad de \u201cnaturaleza\u201d y \u201cpersona\u201d, es decir, una esencia que, por una parte, tiene una manera y estado de ser previos a la decisi\u00f3n personal\u00a0 libre, que sigue sus leyes y, por tanto, su propia evoluci\u00f3n\u00a0 necesaria. Por otra parte, dispone l\u00edbremente de s\u00ed\u00a0 misma.\u00a0 As\u00ed pues, esa entidad, en definitiva, es tal\u00a0 como quiera entenderse a s\u00ed\u00a0 misma en\u00a0 su libertad. Por lo tanto, la muerte es un proceso a la vez personal y natural, tal\u00a0 como lo\u00a0 desarrolla\u00a0 el \u201cDiccionario Teol\u00f3gico\u201d, p\u00e1g. 459 (Barcelona, 1966).\u00a0 Porque \u2013 pienso yo \u2013 si la biolog\u00eda no sabe\u00a0 \u201cpropiamente\u201d por qu\u00e9 muere\u00a0 toda\u00a0 vida pluricelular, y en especial\u00a0 el\u00a0 hombre, entonces\u00a0 el\u00a0 motivo que da la fe, o sea la cat\u00e1strofe moral de la humanidad \u2013 como leemos en san Pablo (Rom 5) -, es la \u00fanica explicaci\u00f3n de la indiscutible universalidad de la\u00a0 muerte; lo cual quiere decir\u00a0 que esta universalidad tiene ya en\u00a0 su base\u00a0 teol\u00f3gica la certeza de que\u00a0 siempre, en\u00a0 el futuro, el tener que morir\u00a0 seguir\u00e1 perteneciendo a las caracter\u00edsticas necesarias de la existencia\u00a0 concreta, de manera que la muerte nunca podr\u00e1 ser eliminada. Esta concepci\u00f3n est\u00e1\u00a0 cercana a la idea filos\u00f3fica de la muerte, que tanto ha preocupado a muchos fil\u00f3sofos. La m\u00e1xima\u00a0 de\u00a0\u00a0 Epicuro, famoso fil\u00f3sofo\u00a0 griego (337 \u2013 270 a.C), \u201c mientras existimos, la muerte no existe; cuando\u00a0 llega\u00a0 la muerte, ya no existimos\u201d, es la\u00a0 f\u00f3rmula cl\u00e1sica de\u00a0 esta tendencia, recogida y repetida en mil tonos distintos &#8211; cfr. \u201cDiccionario Teol\u00f3gico\u00a0 Interdisciplinar\u201d (III), p\u00e1g. 613. Salamanca, 1986 &#8211;\u00a0 desde la antig\u00fcedad\u00a0 hasta\u00a0 nuestros\u00a0 d\u00edas, desde Marco Aurelio a Wittgenstein y Sartre. De los fil\u00f3sofos antiguos, posiblemente sea Plat\u00f3n (428 &#8211; 347 a.C.) el m\u00e1s cercano a las teor\u00edas cristianas de la muerte, tal como\u00a0 puede comprobarse en su famoso d\u00edalogo \u201cFed\u00f3n\u201d, acerca de la inmortalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La historia, la vida, \u201cel correr del\u00a0 tiempo\u201d nos ense\u00f1a que la muerte del hombre es un sino aceptado pasivamente, extr\u00ednseco al hombre, frente al que\u00a0 \u00e9ste\u00a0 se encuentra impotente; pero tambi\u00e9n es la consumaci\u00f3n personal de s\u00ed\u00a0 mismo, la\u00a0 \u201cmuerte propia\u201d, algo hecho por el hombre desde dentro y que es, si bien se lo\u00a0 entiende, la\u00a0 muerte misma, y no una mera posici\u00f3n\u00a0 externa\u00a0 del ser\u00a0 humano frente a ella. La teolog\u00eda nos dice que la muerte es hasta tal\u00a0 punto ambivalente, que el\u00a0 hombre nunca puede afirmar con claridad\u00a0 existencial si la plenitud\u00a0 de la vida\u00a0 alcanzada en la\u00a0 muerte\u00a0 es la vaciedad y la nada del hombre hasta\u00a0 ahora\u00a0 s\u00f3lo encubierta, o si\u00a0 la vaciedad que aparece en\u00a0 la muerte s\u00f3lo\u00a0 es el\u00a0 signo de una verdadera\u00a0 plenitud, la liberaci\u00f3n de la esencia\u00a0 pura de la\u00a0 persona. En virtud\u00a0 de\u00a0 esta oscuridad, la\u00a0 muerte puede ser castigo y expresi\u00f3n\u00a0 del pecado, y tambi\u00e9n punto culminante del pecado,\u00a0 pecado\u00a0 mortal\u00a0 en el m\u00e1s propio de los sentidos,como escribe\u00a0 Karl\u00a0 Rahner en \u201cDiccionario Teol\u00f3gico\u201d (Herder, 1966), p\u00e1g. 464.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No quisiera, ben\u00e9volos lectores de GRANADA\u00a0 COSTA, apartarme de\u00a0 la\u00a0 idea fundamental: \u201cLa muerte y Dios\u201d. Por tanto, he de referirme en su aspecto teol\u00f3gico y, siempre, desde la visi\u00f3n que la Sagrada Escritura \u2013 Antiguo y Nuevo\u00a0 Testamento &#8211;\u00a0 ofrece a quienes tenemos\u00a0 puesta en Dios \u201cla esperanza de una vida eterna\u201d. La Biblia \u2013 es exacta la paradoja \u2013 se interesa por la muerte, porque es el gran problema de la \u201cvida\u201d, suprema realidad en la existencia del\u00a0 hombre. Desde los primeros cap\u00edtulos\u00a0 del G\u00e9nesis, la muerte amenaza a la humanidad como el m\u00e1ximo mal, al tiempo que punza la mente del hombre como la inc\u00f3gnita m\u00e1s inc\u00f3moda y espinosa. Los hombres y\u00a0 mujeres de la Biblia han pensado m\u00e1s o\u00a0 menos como Agag, el rey de Amalec: \u201c\u00a1Qu\u00e9 amarga es la muerte\u201d (1Sam 15,32); la muerte es tambi\u00e9n una\u00a0 de\u00a0 las pruebas m\u00e1s claras de la vitalidad y desarrollo del mensaje b\u00edblico. As\u00ed pues, puede\u00a0 decirse que los m\u00faltiples aspectos bajo los que se vive ordinariamente la\u00a0 experiencia de la muerte\u00a0 est\u00e1n\u00a0 ampliamente atestiguados\u00a0 por el antiguo\u00a0 testamento: la conciencia de la inevitabilidad de la muerte como\u00a0 suerte com\u00fan\u00a0 a todos\u00a0 los\u00a0 hombres (\u201cel viaje\u00a0 de todos\u201d: 1Re 2, 2), contra la que a menudo se rebela\u00a0 el\u00a0 hombre sinti\u00e9ndola como algo que amarga toda\u00a0 su\u00a0 vida (2Re 20,2), pero a la que a veces\u00a0 invoca como perspectiva m\u00e1s\u00a0 deseable\u00a0 que la miseria y el\u00a0 sufrimiento que impone la existencia (Eclo 41,1; Job 6, 9; 7, 15).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a0\u00a0\u00a0 El antiguo testamento conoce la muerte serena de los patriarcas \u201ccolmados\u00a0 de a\u00f1os\u201d (G\u00e9n 25,7; 35, 29), la muerte tr\u00e1gica, la muerte misteriosa ( Mois\u00e9s, El\u00edas, Enoc). El sentimiento\u00a0 que domina ante la muerte es una melancol\u00eda profunda, a la\u00a0 que corresponde el sentimiento de fragilidad, de inconsistencia, de\u00a0 absoluta\u00a0 precariedad de la existencia; tanto\u00a0 m\u00e1s\u00a0 destructora cuando m\u00e1s radicalmente\u00a0 al\u00a0 ardiente deseo\u00a0 y a la aspiraci\u00f3n a una\u00a0 vida\u00a0 rica y llena. Son una clara expresi\u00f3n de ello la \u201cvanidad de las vanidades\u201d del Qoh\u00e9let ( Ecl1, 2), las im\u00e1genes de\u00a0 la vida\u00a0 como hierba del campo que se seca pronto (Is 40,6; Sal 103, 15; 90, 5), la resignaci\u00f3n desilusionada ante la muerte: \u201cAhora que ha muerto, para qu\u00e9\u00a0 he\u00a0 de ayunar? \u00bfPodr\u00e9 ya volverle la vida?. Yo ir\u00e9 a \u00e9l, pero \u00e9l no vendr\u00e1 ya m\u00e1s a m\u00ed\u201d (2Sam 12, 23) y\u00a0 en\u00a0 14,14 leemos: \u201cPorque todos morimos y somos como agua\u00a0 que se derrama en\u00a0 la tierra, que no puede volver a recogerse; que Dios no hace volver a las almas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">(Continuar\u00e1)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Alfredo Arrebola, Doctor\u00a0 en\u00a0 Filosof\u00eda y\u00a0 Letras<\/strong><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No es un\u00a0 atrevimiento; nada m\u00e1s lejano a mi idiosincrasia: buscar\u00a0 el fundamento racional y teol\u00f3gico de mi fe, recibida&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":2606,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_mi_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[21],"tags":[],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10213"}],"collection":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10213"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10213\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=\/"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10213"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10213"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/granadacostaglobal.es\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10213"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}